River Plate celebraba ayer una ansiada victoria ante su histórico rival, Boca Juniors, que a los 91 minutos arruinó su fiesta en el estadio ‘Monumental’ con un gol de Walter Erviti con el que empató a dos en la jornada 12 de la Liga.

Publicado por: EFE
River estaba dispuesto a expresar su desahogo del tramo más triste de su historia, un año de pesadilla en la segunda categoría, en un partido que dominó desde el comienzo y que ganaba por 2-0 hasta los 75 minutos.
A Boca se le caía el mundo encima después de cuatro jornadas sin victorias (dos empates y dos derrotas), pero no reaccionaba hasta que en el último tramo del encuentro, con una multitud de pie impulsada por la emoción, descontó y consiguió el empate más importante del año.
El partido tuvo un comienzo de alto voltaje. A los dos minutos Leo Ponzio abrió el marcador para el River con remate de falta.
En la segunda parte el Boca Juniors salió dispuesto a pasar por arriba a su rival, pero con un estilo poco fino, desordenado, que River no tardó en controlar.
Una profunda jugada colectiva del conjunto local terminó a los 70 minutos con una exitosa asociación uruguaya. Carlos Sánchez asistió a Mora que, tras eludir al portero Agustín Orión, marcó el segundo de River Plate.
Pero a los 75, de penalti, el también uruguayo Santiago Silva puso el 2-1, y dejó vivo el partido. El gol de Erviti a los 91, marcado sobre la salida del portero Barovero, hizo estallar al público de la tribuna visitante y confundió en un abrazo a todo el equipo auriazul.














