¿Somos la quinta ciudad del país? ¿Sabe algo? Hablemos de fútbol primero y luego vemos eso. ¿Le gusta un equipo que tenga buenos jugadores? ¿Un equipo que tenga armonía colectiva y que deleite el paladar durante 90 minutos? Es probable que sí.
Publicado por: Juan José Mantilla
O prefiere los equipos que aunque carezcan de brillo individual ganen, ya que usted probablemente como tanto mortal odia perder o peor aún: Odia siquiera pensar que ello pueda pasar.
Si usted opta por cualquiera de las opciones anteriores es posible que deba buscar su afinidad futbolística por fuera de las fronteras de nuestra región, incluso tendría que partir quizás al Viejo Continente y afincar su vínculo con equipos como Barcelona, Madrid o los pragmáticos resultadistas equipos de Italia.
Eso hacemos muchos, lo que pasa es que lo uno no indispone lo otro. Mirémoslo así: Como consumidor del fútbol entendido como espectáculo y placer de los ojos, hay que buscar en la oferta del exterior la esencia del juego de élite, es decir saciar la sed de arte en las ligas de Europa y los mejores equipos de aquel continente, que poseen los mejores jugadores.
¿Pero y lo nuestro qué? ¿Quedamos tan saciados de buen juego en la TV, que no hay ganas de ir a nuestro estadio y acompañar a los dos equipos de la Ciudad? ¿Dónde queda el vínculo que quizás su abuelo le marcó por la sociedad, por la tierrita? ¿Cuál es su compromiso de devolverle algo a su patria chica?
No sea tan ingenuo de creer jamás que, en el estadio Alfonso López encontrará simétricamente el espectáculo que le ofrecen aquellas ligas, pero piense algo mejor: Ir y acompañar a alguno de los dos equipos de la Ciudad (Bucaramanga y Real Santander) le puede reivindicar a usted con su sentido de pertenencia por ser parte del mejor vividero del país, es decir nuestra “Ciudad Bonita”, y quizás tenga suerte y hasta le toque ver un buen juego, y hasta su equipo gane ese día, entonces llegará a casa convencido que la próxima vez será, quizás muy pronto, y en lo posible convocando un par de amigos que ingresen en esa órbita Pro región, Pro nuestro fútbol.
Necesitamos que la gente despierte de su apatía con los equipos de la Ciudad. Ser parte de la B es culpa de todos, pero llegar a la A puede y debe ser misión de todos. No puede ser posible que la quinta ciudad del país tenga tanta riqueza acumulada sin verla puesta sobre el bienestar de sus equipos de fútbol profesional.
Esto no puede ser de unos pocos. Y esto incluye a los gobiernos que deben pensar en que un estadio lleno trae enormes beneficios de toda índole. Necesitamos más gente en el estadio, más empresas en el pecho de las camisetas de los equipos y ahí sí, me he de creer el cuento de que somos la quinta ciudad del país. Mientras tanto somos la número 36. ¡No me crean tan pingo!
Hasta la próxima…












