viernes 20 de marzo de 2009 - 3:38 AM

Al Real Santander le faltan los amores del fútbol: los goles

En la tabla de posiciones, la columna de goles marcados no miente: nueve partidos jugados, sólo ocho tantos a favor del equipo albo.  De los ocho, dos de penales.  Queda claro lo que tiene que trabajar el director técnico Martín Peluffo.


Si bien el partido contra Atlético La Sabana del pasado miércoles fue la primera vez en lo que va de esta temporada que los aficionados hormigueros salieron del estadio Álvaro Gómez Hurtado decepcionados con sus jugadores, los problemas en el ataque no son nuevos.

Aunque muchas ocasiones el Real ha sido el conjunto santandereano más agradable a la vista, el Atlético Bucaramanga ha logrado meter la doble cantidad de goles en la Primera B.

Las razones de esta desigualdad son sencillas: en Humberto Osorio, Santiago Silvera, Luis Cassiani y Mario Sergio 'chechito' Angulo, el técnico Leopardo Jesús 'kiko' Barrios posee cuatro jugadores que ya han demostrado sus habilidades como goleadores en esta categoría.  Por su parte, el Real Santander ha jugado la mayoría de su campaña con Sergio Romero solo en la punta.

Romero, de veinte años, es un jugador que promete mucho, con una velocidad y una técnica que lo destacan en esta categoría, pero hasta ahora le han faltado definición y calma ante al arquero, y parecería que la responsabilidad que tiene le está pesando.

La lesión que sufrió Hamilton Rivas en el clásico del 7 de febrero no ayudó al técnico, y por lo que se vio en su regreso como titular, le faltan bastantes minutos para estar al máximo de sus capacidades.

Parece que Peluffo prefiere utilizar a César Polo como suplente, aunque sea goleador del equipo, así dejando pocas opciones en esta zona. Se siente la falta de Edinson Villalba.

Sin embargo, el mismo Romero personifica porqué el Real sigue con buenas posibilidades de calificarse en este torneo.

A pesar de que el juego del miércoles no fue ni fluido ni eficaz, no cabe la duda la entrega de los jugadores que, como siempre, no dejaron de correr.

Gracias a este esfuerzo, el segundo tiempo se jugó prácticamente en su totalidad en la mitad del rival, pero tal vez debido a este entusiasmo, el equipo a menudo buscó demasiado pronto el pase decisivo.

Peluffo esperará que el retorno a la nómina del volante Óscar Álvarez aporte la definición y paciencia que le faltó a su equipo en la última fecha, pero queda la pregunta más importante: ¿Quién convertirá la posesión del balón en un aumento de goles a favor?

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