domingo 22 de marzo de 2009 - 10:00 AM

Los precursores de Hidrosogamoso

En virtud de convocatoria hecha por el Sr. Gobernador del Departamento, Dr. Alejandro Galvis Galvis, siendo las 4 de la tarde del 19 de enero de 1945, se reunieron presididos por él, en el Salón Central del Palacio de Gobierno, los siguientes caballeros:

Dr. Luis García Prada, Secretario de Gobierno, Dr. Abdón Espinosa Valderrama, Secretario de Hacienda, Dr. Rafael Clavijo O., Secretario de Obras Públicas, Don Emeterio Hernández, Director de Educación (e), Don Bernando Mutis Arenas, Alcalde de Bucaramanga, Don Alberto Lemus Cáceres, Administrador General de Rentas, Dr. Julio César Almeida, Personero de Bucaramanga, Dr. Gustavo Wilches, Gerente de la Central Hidroeléctrica del río Lebrija, Dr. Benjamín García Cadena, Dr. Genaro Rueda, Dr. Néstor Silva Azuero, Dr. José Chalela y Don Ezequiel Alarcón, miembros de la Junta Directiva, Dr. José María Sarmiento, Ingeniero Jefe de la Empresa, Don Carlos Manuel Gómez, Secretario y contador de la misma, Dr. Arturo Santos, Dr. Juan Cristóbal Martínez, Don Víctor Martínez Villalba, Dr. Carlos Arenas Ruiz, Don Arturo Hakspiel, Luis Enrique Figueroa, José María Gómez Nougués, Dr. Alejandro Villalobos Serpa, Gustavo Sorzano Jiménez, Dr. Eduardo Rueda Rueda, Dr. Luis Aurelio Díaz, Marco A. Badillo, Enrique Paillié, Jorge Regueros Peralta, Alberto Díaz Soler, Dr. Augusto Espinosa Valderrama, Alfonso Silva Silva, Domingo Trillos, Dr. Rafael Olaya G., Bernardo Ruíz, Dr. Joaquín Fonrodona Suárez, Dr. Jorge Otálora, Rafael Murgueitio, Dr. Rafael Gómez Amorocho y Don Ramiro Blanco Suárez.

Al empezar la reunión, Alejandro Galvis Galvis, en ese entonces el Gobernador de Santander, expresó sus temores sobre la insuficiencia y alto costo de conservación de una Central Hidroeléctrica en el río Lebrija, 'los cuales se acentúan con las últimas conclusiones de los técnicos que le atribuyen una cantidad de energía muy inferior a la que se había supuesto, que no alcanzaría para las necesidades de Bucaramanga a la vuelta de cinco años…'.   

Su aspiración es la de que la Central proyectada no sólo ofrezca al principio una capacidad generadora suficiente, sino perspectivas de desarrollos futuros.
Piensa que montada en el río Sogamoso, con un desarrollo inicial de unos 40.000 kilovatios, proporcionaría luz y fuerza a esta zona de Soto y a gran parte de la de Guanentá, Barrancabermeja, Zapatoca y Socorro; y que esto, unido a los proyectos de las Centrales de Güepsa y García Rovira, constituiría la verdadera base para la solución global del problema de electrificación de todo el Departamento.

Un mes antes habían llegado a Bucaramanga, D. Kingsland de la firma Parnona, el señor Brinckerhoff de Hogar & Macdonald de Nueva York y el representante de la misma en Colombia, Carlos Ospina, quienes deseaban inspeccionar las posibilidades del Sogamoso, por si el Departamento estimaba conveniente encomendarles un estudio en firme.

Luego de la inspección, Kingaland rindió un informe donde consideró que una Central en el Sogamoso, con estudios a cargo de una empresa técnica extranjera, daría marca para conseguir con el Import and Export Bank, los dineros necesarios que no sería factible obtener para la del Lebrija.
El gobernador Galvis manifestó que con el Ministro de Obras Públicas y con el Jefe de la Sección de Empresas Públicas del mismo Ministerio conversó largamente sobre el particular, y que ahora exponía estas mismas ideas hasta llegar a un acuerdo sobre la conveniencia de orientar los trabajos hacia el río Sogamoso.

'…considerando que bien podrían despreciarse los gastos realizados hasta ahora en el Lebrija a trueque de evitar un fracaso mucho más costoso; y que por estos motivos se había permitido convocar a los más destacados representantes de la opinión santandereana…, pues el asunto era tan delicado que él quería poner a salvo su responsabilidad desde ahora'.     

Entonces el gobernador Alejandro Galvis Galvis propone que conjuntamente la Central Hidroeléctrica del río Lebrija y el Gobierno celebren el contrato correspondiente con el señor Kingsland, para que realice las exploraciones definitivas en el Sogamoso, las que podrían realizarse en dos o tres semanas.

Genaro Rueda, otro de los miembros de la Junta Directiva de la Central Hidroeléctrica del río Lebrija, dice que a él le parece más factible la solución del Lebrija, basado en los estudios que Boshel Manrique, en asocio con los geólogos del Ministerio de Minas, realizó en su tiempo sobre el Chicamocha, el Suárez, el Lebrija y el Fonce.

'(…) Considera que esto en manera alguna es incompatible con la idea de adelantar los estudios del Sogamoso, sino que por el contrario con ambos se podría establecer una comparación por todos los aspectos'.

Rueda expresó sus temores de que la empresa del Sogamoso pudiera resultar de tal magnitud que por una parte demandase una financiación casi imposible, y por la otra creara el problema de no poder colocar toda la energía allí obtenible. Por eso sugirió que lo más prudente 'es reformar la Sociedad actual, sin modificar sus bases, de suerte que se le denominara por ejemplo 'Hidroeléctrica de Santander' para ampliar su radio de acción y facilitarle el acometer todos los estudios necesarios y convenientes'.

Finalmente, Augusto Espinosa Valderrama, afirmó que en este, como en muchos problemas, 'se tiene en Santander un criterio bastante limitado y que recuerda que cuando se trató de la construcción del Hotel Bucarica, se dijo también que iba a ser una obra gigantesca para Bucaramanga, opinión que los hechos habían contradicho en corto plazo'.

El desenlace

Dos horas después de haber iniciado la Junta de Notables, Juan Cristóbal Martínez y Alberto Lamus Cáceres hicieron la siguiente propuesta:

'La Junta, oída la exposición del Sr. Gobernador del Departamento sobre la idea de orientar hacia el Sogamoso la Central Hidroeléctrica en proyecto, y de igual modo los conceptos emitidos por varios de los caballeros presentes, especialmente en cuanto a las labores realizadas en el río Lebrija y sus posibilidades, declara que acoge la iniciativa del Sr. Gobernador sobre la necesidad de acometer los estudios del río Sogamoso, sin perjuicio de proseguir los trabajos preliminares en el Lebrija como medio de ganar tiempo en el caso de que aquellos no den el resultado apetecido'.
Puesta en discusión por el Sr. Gobernador, la Junta la aprobó y se disolvió siendo las seis de la tarde.

La del río Lebrija

Gustavo Wilches, gerente de la Central Hidroeléctrica del Lebrija explicó que el primer estudio técnico se hizo para una planta de 3.000 kilovatios y el segundo hizo subir esa capacidad posible a 8.000; 'pero como el proyecto contemplará canales abiertos de difícil conservación por las características del terreno y expuestos a interrupciones por la misma circunstancia, se acogió un tercer proyecto con especificación de canales cerrados que podría desarrollar unos 14.000 kilovatios'.

La mejor opción

El gobernador Alejandro Galvis Galvis explicó las gestiones ya realizadas sobre la tendencia a orientar la construcción de la Central hacia el río Sogamoso. Dio lectura a la Ley 90 de 1939 que él presentó e hizo aprobar por el Senado, 'con el objeto de demostrar cómo ella no localiza la construcción en el río Lebrija, sino que faculta, por el contrario, para instalarla en el lugar que técnicamente se juzgue más adecuado'.

En estas circunstancias consideró 'que la actual decisión podría transformarse en el sentido de ampliar su radio de acción y permitirle asumir la dirección de la presunta Central del Sogamoso'.

Insistió en que las aguas del Lebrija podían agotarse pronto y agregó 'que por la gran cantidad de materiales que acarrean, la conservación de la represa en estado de servicio resultaría muy costosa y correría el riesgo de llenarse en poco tiempo'.

Un tire y afloje

Benjamín García Cadena, miembro de la Junta Directiva de la Central Hidroeléctrica del río Lebrija, explicó que para adoptar la solución del Lebrija se hicieron cuidadosos estudios previos en que intervinieron varios técnicos.  

'El Dr. Cerón estudió las posibilidades del Chicamocha, el Sogamoso y el Lebrija, llegándose a la conclusión de que el proyecto actual en desarrollo es el más realizable, concepto que han compartido y comparten todos los ingenieros que han participado en el asunto'.

Agregó que posiblemente en el Sogamoso resulte más económico el kilovatio instalado, pero que la Central podría demandar un costo alrededor de $48.000.000, según cálculos, puesto que exige una represa de 100 metros de altura, 'sin facilidad de hacerla menor porque en esa clase de obras el mayor costo es el de la cimentación; tampoco admitiría realizar ninguna obra provisional por no permitirlo el fuerte empuje de las aguas'.

Según García Cadena, 'el proyecto del Sogamoso es de mucho más difícil financiación y Bucaramanga tiene urgencia inmediata de resolver este problema, porque actualmente sólo se dispone de 1.360 kilovatios para abastecer la ciudad y las poblaciones circunvecinas'.  
Termina manifestando que la planta del Lebrija tendría una capacidad mínima de 14.000 kilovatios, en su opinión suficientes para resolver el problema de urgencia y por un término de varios años.

Juan Cristóbal Martínez, otro de los que conformaban la Junta de Notables, anotó 'que uno de los motivos por los cuales ha sido tan difícil y casi imposible impulsar decisivamente el progreso santandereano, es que no hemos sabido pensar en grande'. Y agregó que en los momentos en que la Nación está distribuyendo cuantiosos aportes para esta clase de empresas, es cuando menos impolítico que Santander se contente con cualquier cosa, entre otras razones porque si más tarde resulta que hay que abandonar el proyecto del Lebrija, sería sumamente difícil pedir y obtener más.

Aquí el Gobernador Galvis Galvis explica que luego de conversar en Bogotá con D. Kingsland y Ospina, ellos le dieron cuenta de que había llegado ya a Colombia el ingeniero Foster, de los Estados Unidos, quien podría hacer las exploraciones en el Sogamoso en término muy breve. Y afirma que según cálculos, la Central allí no costaría más del doble de lo calculado para la del Lebrija.

El gerente de la Central Hidroeléctrica del Lebrija manifiesta que esta podría tener un costo de $3.000.000 para 14.000 kilovatios.

Por su parte, Enrique Paillié, explica que la Compañía Eléctrica ha adelantado varios estudios, 'preocupada por encontrarle una solución al problema, pues observa que dicha empresa confronta la eventualidad de que en cualquier momento se rompa una de sus máquinas y entonces la ciudad quedaría sin luz ni fuerza por espacio de dos años por los menos'. Para él, la solución del Sogamoso es bastante utópica para resolver el problema que en realidad no da espera.

Los acuerdos

En este punto de la reunión, Gustavo Wilches, apoyándose en que varios de los participantes se inclinan por la continuación de los trabajos en el río Lebrija, sin perjuicio de iniciar los estudios del Sogamoso, explica que éstos podrían costar $50.000.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad