lunes 30 de noviembre de 2009 - 10:00 AM

Pereira, la última ‘estación’ del Bucaramanga

Un penal errado y la expulsión del central de Cortuluá en el primer minuto de juego, fueron las dos situaciones que no supo aprovechar el Atlético Bucaramanga – Mac Pollo y por las que ahora jugará la promoción ante el Pereira, empezando el próximo miércoles (8:30 p.m.) en el ‘Alfonso López’.

La fiesta se armó en Bucaramanga puesto que era la última fecha del torneo de la Primera B. Luis Bedoya, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, y Ramón Jesurum, presidente de la Dimayor, entre otros, fueron los invitados de honor teniendo en cuenta que en el partido se definía el nombre del equipo que ascendería de manera directa a la máxima categoría del Fútbol Profesional Colombiano. La celebración fue de Cortuluá, que tras empatar 1-1 se convirtió en el campeón del año. El estadio de la carrera 30 estaba vestido de amarillo, puesto que los hinchas mantenían la ilusión de voltear el lapidario 3-0 con el que llegó el ‘leopardo’ de su visita a Tuluá. El sueño estaba latente y creció aún más a los 50 segundos de juego cuando Luis Grueso tumbó a Brayan Caicedo en el área. El internacional Óscar Julián Ruiz no dudó, pitó pena máxima y sin titubear sacó la cartulina roja, dejando a Cortuluá con 10 jugadores.

El panorama para el local era alentador: primer minuto, un hombre de más y la posibilidad clara de empezar a remontar el marcador, pero no se dio. El goleador Marlon Díaz tomó esférica, la acomodó y erró el cobro.

El doloroso capítulo fue tomando más importancia con el pasar de los minutos, pues los dirigidos por Jesús Alberto Barrios se vieron incapaces de anotar en el arco defendido por Mauricio Mafla. Ulloque, Licona y Caicedo protagonizaron las opciones más claras de los primeros 20 minutos.

Incluso Bolaño y Ulloque la estrellaron contra los palos, pero el balón simplemente no entró.

Los 45 minutos finales fueron tristes para el equipo más goleador del año, pues cuando corrían dos minutos, Pablo Jaramillo aprovechó la pasividad y la inocencia de la zaga búcara para convertir de cabeza el primer tanto, aumentando el marcador global a 4-0.

La anotación fue un golpe anímico para el equipo santandereano, que mermó su producción ofensiva.

Al minuto 10 le anularon un gol a Ulloque, pero al 38 pudo desquitarse y de penal anotó el de la paridad, o el de la honrilla, porque terminó siendo el único gol que le marcó el Bucaramanga al Cortuluá en los cuatro partidos que jugaron durante el año.

La derrota y el ascenso directo quedaron en la historia. Bucaramanga deberá ponerle toda la fuerza a la fase de promoción, cuando este miércoles reciba al Deportivo Pereira en el partido de ida.

La efectividad y el estado anímico preocupan de cara a los decisivos partidos. La primera se puede solucionar con trabajo. La segunda… hay que creer.


Lo que no se vio ni se oyó

Ayer la ciudad tuvo una fiesta, y era nada más ni nada menos que la gran final de la Copa Premier 2009.

Final es final dirían unos y la capital santandereana se vistió con sus mejores galas para recibir el acontecimiento, escaso por cierto en la ‘Ciudad Bonita’.

A las 2:30 de la tarde las gradas del ‘Alfonso López’ se comenzaron a tapizar de color amarillo y verde, mientras que en los pasillos del ‘templo’ del fútbol en Bucaramanga, las principales personalidades del fútbol colombiano se paseaban de lado a lado tratando de organizar la fiesta y dejar todo en orden para recibir al nuevo campeón de la B en el 2009 hacia las 5:20 de la tarde.

Ramón Jesurum Franco, presidente de la Dimayor, Luis Bedoya Giraldo, presidente de la Colfútbol, Iván Novela Garrido, gerente deportivo de la Dimayor, Reynaldo Amaya Mantilla, miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Colombiana de Fútbol, le dieron un tinte distinto al ‘coloso de la 14’.

En la zona de traslado, la Dimayor armó una improvisada mesa en donde las 30 medallas para el campeón y el subcampeón, al igual que los trofeos, se convirtieron en el centro de atracción para los medios de comunicación y gente del común, en los prolegómenos de la fiesta futbolera.

La algarabía era total y la tarde conciente del hecho acompañó el preámbulo con un sol radiante.

En un costado de la zona de alternantes del Bucaramanga, un hincha con discapacidad física y ataviado de pies a cabeza con los colores del equipo de sus amores, gozaba como nunca.

Marlon Javier Niño Mendoza de 24 años y acompañado por su señora madre, vibró con la salida de sus ídolos al terreno de juego.

Todo pintaba bien y parecía que el milagro se haría, al punto que al minuto de juego, Ruiz pitó penal en el área vallecaucana, pero definitivamente Bucaramanga no estaba para ganar, Marlon Díaz falló el cobro y al instante la desazón se apoderó del estadio.

El local buscó y buscó por todos los medios pero no pudo.

La gente ya murmuraba que hoy (ayer) no se cumpliría el milagro.

El juego transcurrió y con el paso de los minutos, la amargura se apoderó del público, y Marlon Javier al lado de su mamá veía impotente cómo el sueño de la A se esfumaba.

Todo se convirtió en dolor cuando los visitantes marcaron el tanto del título, apenas a los dos minutos del segundo tiempo.

La tarde se oscureció de un momento a otro así como la alegría del hincha bumangués, tanto que faltando 15 minutos para concluir el juego, la gente comenzó a abandonar el ‘Alfonso López’.

Óscar Julián Ruiz pitó el final del compromiso y los pocos seguidores amarillos, la emprendieron contra sus ‘ídolos’, mientras que Marlon Javier partía para su casa con la tristeza de no ver a su equipo campeón y con el presagio de que las cosas pintan a B para el 2010.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad