Fútbol sala
Lunes 24 de septiembre de 2012 - 12:00 AM

Al Real Bucaramanga se le acabaron las ilusiones

Cabizbajos, malhumorados y con una enorme sensación de impotencia, así salieron del campo de juego los jugadores del Real Bucaramanga luego de perder como local, por 7 – 8 ante Club Deportivo D’Martín en la octava fecha de la Liga Argos de Fútbol Sala Fifa.

Este hombre, Luis Posada, fue el hombre del partido y llevó a su equipo, Club Deportivo D’Martín, a la victoria ante Real Bucaramanga por 8 – 7, al anotar en cinco ocasiones y dejar en silencio y sin ilusiones al quinteto local, que en el coliseo de la Universidad Industrial de Santander luchó hasta el final, pero no contó con la suerte necesaria para mantenerse en la pelea por un cupo a la segunda fase de la Liga Argos de Fútbol Sala. (Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)
Este hombre, Luis Posada, fue el hombre del partido y llevó a su equipo, Club Deportivo D’Martín, a la victoria ante Real Bucaramanga por 8 – 7, al anotar en cinco ocasiones y dejar en silencio y sin ilusiones al quinteto local, que en el coliseo de la Universidad Industrial de Santander luchó hasta el final, pero no contó con la suerte necesaria para mantenerse en la pelea por un cupo a la segunda fase de la Liga Argos de Fútbol Sala. (Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: OSWALDO CONTRERAS

Y no era para menos, pues un cotejo que tenían ganado 5 – 2 al término del primer tiempo, se les salió de las manos, y no solo por su cambio de actitud en la complementaria, sino por el ‘gran trabajo’ de los jueces del partido, Bernardo Muñoz y Willington Romero, ambos del Meta, quienes a punta de pito llevaron al equipo capitalino, no solo a empatar el partido, sino a ganarlo.

Las dos caras
El partido como tal, mostró dos equipos dispuestos a luchar por la victoria. Un local enchufado en la inicial y afinado en la puntería; mientras que el visitante, se mostró peligroso, pero carente en definición, por eso el 5 – 2 a favor del Real Bucaramanga.
Para la segunda parte, el local se mostró menos activo, al parecer el descanso le cayó mal, porque salió bajo de actitud; mientras que la visita, siguió mostrándose peligrosa y con más puntería.
Y ahí fue donde la actuación de los árbitros Muñoz y Romero fue determinante. Cualquier contacto de los jugadores del local con un visitante lo sancionaron como falta; y con 14 minutos por jugar, Real Bucaramanga ya tenía las cinco faltas acumulativas; y cuando el contacto era al contrario, no se pitó nada.
Eso llevó al desespero al equipo local, que se vio sin armas para defender. Después vinieron las expulsiones del técnico y del asistente del local.

Publicado por: OSWALDO CONTRERAS

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