La Segunda Guerra Mundial impidió que se celebraran los Juegos de 1940 y 1944, pero la familia olímpica recuperó el certamen en 1948.

Publicado por: DPA, LONDRES
Desde ese entonces, a la fecha, no se han vuelto a suspender unos Juegos Olímpicos, y su historia ha seguido creciendo, pues el espíritu del deporte ha prevalecido dejando grandes historias y grandes campeones.
Londres, una ciudad asediada por los bombardeos de la Alemania Nazi en 1940 1941, albergó los primeros Juegos después de la Segunda Guerra Mundial.
Hasta el momento, la máxima competición deportiva sólo había visitado Europa y América del Norte. El Comité Olímpico Internacional, COI, decidió expandir el movimiento olímpico y llevó los Juegos a Australia (1956), Japón (1964) y la extinta Unión Soviética (1964).
LONDRES 1948
La élite del mundo deportivo se unió por primera vez después de doce años, ya que los Juegos de Tokio 1940 y Londres 1944 no se celebraron debido a la Segunda Guerra Mundial. Alemania y Japón fueron marginados de la justa, y la Unión Soviética no participó, pero otras naciones comunistas hicieron sus primeras presentaciones. La holandesa Fanny Blankers-Koen se robó toda la atención con un logro hasta hoy sin igual entre las mujeres: cuatro medallas de oro, en los 100 y 200 metros lisos, en los 80 con vallas y en los relevos de 4x100. Por su parte, Alice Coachman se convirtió en la primera estadounidense negra en ganar una medalla de oro, en salto alto.
HELSINKI 1952
Paavo Nurmi fue el encargado de llevar en el tramo final la antorcha, y el checo Emil Zatopek fue su sucesor en la pista, al ganar oro en los 5.000, 10.000 metros y el maratón, disciplina esta última en la que debutaba. El éxito quedó en familia, y su esposa Dana se llevó el oro en jabalina. Alemania vuelve a recibir permiso para participar, y la Unión Soviética aparece por primera vez en el escenario olímpico, y los soviéticos terminan segundos en el medallero con 22 oros, entre ellos cuatro del gimnasta Víctor Chukarin. Quien luego se trasformaría en campeón mundial de boxeo, Floyd Patterson, gana un oro, mientras que Ferenc Puskas le da en el fútbol el primer puesto a Hungría. Bárbara Jones, de 15 años, se convierte con su triunfo en relevos en la medallista de oro más joven de la historia de los Juegos.
MELBOURNE 1956
Pocos recuerdan que los Juegos de Melbourne fueron marcados por boicots políticos. Egipto, Irak y el Líbano optaron por no participar tras el intento israelí de tomar el control del Canal de Suez. Holanda, España y Suiza también se quedaron en casa, en protesta por la invasión soviética a Hungría. No dejó de ser irónico que dos gimnastas, una húngara y la otra soviética (Agnes Keleti y Larisa Latynina) fueran las más exitosas, con cuatro oros cada una. La nadadora local Dawn Fraser ganó las dos primeras de sus cuatro medallas de oro olímpicas, y hubo otro doblete para Australia de la mano de Betty Cuthbert en los 100 y 200 metros.
ROMA 1960
Pocas cosas más apropiadas que el hecho de que los primeros Juegos de la historia televisados en directo fueran el escenario de los primeros pasos del legendario boxeador Cassius Clay, más conocido como Muhammad Alí, ganador del oro en semipesados. El etíope Abebe Bikila, que corrió descalzo, ganó el primero de sus dos oros en maratones olímpicas. Wilma Rudolph, una de 22 hermanos de una humilde familia de Tennessee, logró un triple oro en velocidad, y el australiano Herb Elliott se llevó los 1.500 metros con récord mundial. Roma fue, a la vez, los últimos Juegos Olímpicos para Sudáfrica. Los africanos, marginados de la escena mundial por su política de ‘apartheid’, regresarían en Barcelona 92.
TOKIO 1964
Japón impactó con modernas instalaciones y una organización perfecta, pero el país queda en estado de shock cuando el holandés Anton Geesink se lleva el oro en la categoría más importante del judo. En gimnasia Larisa Latynina pierde el oro en la general ante la checa Vera Caslavska, pero cosecha otros dos oros para sumar nueve en total en su carrera, junto con cinco platas y cuatro bronces, una cifra conjunta nunca alcanzada por atleta alguno. Joe Frazier es otro futuro campeón profesional que conoce la gloria del oro olímpico y el récord de Bob Haynes en los 100 metros (10’’.0) debe ser confirmado por primera vez por un aparato de fotofinish. Tokio marca además el final del equipo alemán unificado, al autorizar el COI a Alemania del Este a competir con su propio equipo.
MÉXICO 1968
La altura sobre el nivel del mar convirtió a México en Juegos de récords, entre ellos el de Bob Beamon, que con 8,90 metros impuso la marca en salto largo. El británico David Hemery rompió la marca en los 400 metros vallas por casi un segundo. África dominó las medias y largas distancias como nunca antes lo había hecho. Kip Keino ganó el primer oro para Kenia en los 1.500 metros. Dick Fosbury ganó el salto en alto y Al Oerter un sin precedentes cuarto oro en disco. Pero también se registraron hechos políticos. El COI calificó de asunto interno la matanza de 300 personas en una manifestación estudiantil por parte de las Fuerzas Armadas mexicanas días antes del comienzo de las justas, pero despidió de los Juegos a Timmy Smith y John Carlos, ganadores del oro y el bronce en los 200 metros, respectivamente, por su saludo del ‘Black Power’.
MÚNICH 1972
Múnich le mostró al mundo que Alemania se había convertido en un país democrático, pero sus esfuerzos se vieron sumergidos en una piscina de sangre cuando el 5 de septiembre terroristas palestinos mataron a 11 atletas israelíes, un suceso que cambió para siempre la historia de los Juegos. En el plano deportivo se destacaron los siete oros en natación de Mark Spitz, el doblete dorado de Lasse Viren en los 5.000 y 10.000 metros, y los triunfos de Valeri Borzov en los 100 y 200 metros. Las acrobacias y el encanto de la gimnasta soviética de 16 años Olga Korbut emocionaron a los espectadores, mientras que Estados Unidos no pudo ganar el oro en baloncesto por primera vez, cayendo en la final dramáticamente por 51-50 frente a los soviéticos.
MONTREAL 1976
Luego de la experiencia de Múnich, la seguridad era un tema preocupante en los desordenados juegos de 1976, que dejaron lustros de déficit a la ciudad. 24 países africanos boicotearon los Juegos en forma de protesta, debido a que se admitió a Nueva Zelanda, a pesar de que un equipo de rugby de ese país había visitado a la suspendida Sudáfrica. En la natación, Estados Unidos ganó 12 de 13 competencias masculinas, y Alemania del Este se llevó el triunfo en once de las 13 especialidades de la natación femenina. John Naber y Kornelia Ender ganaron cuatro oros cada uno. El cubano Alberto Juantorena se llevó un doblete dorado sin antecedentes en los 400 y 800 metros. La gimnasta rumana Nadia Comaneci, de 14 años, fue la primera en llevarse 10 puntos de calificación de los jueces.
MOSCÚ 1980
El nuevo presidente del COI, el español Juan Antonio Samaranch, tuvo que lidiar con un boicot encabezado por Estados Unidos, y que incluía a varios países occidentales, a causa de la invasión soviética a Afganistán. Pero el boicot fue parcial, ya que Gran Bretaña, Francia y España terminaron participando. Los Juegos, muy bien organizados, fueron protagonizados por una lucha de poderes deportivos entre los soviéticos y Alemania del Este, en una puja ganada ampliamente por los locales. Otros hechos destacados fueron los duelos en la media distancia de los británicos Sebastián Coe y Steve Ovett. Coe ganó el oro en los 1.500 metros y Ovett en los 800. El cubano Teófilo Stevenson ganó su tercer oro en el boxeo y el ruso Vladimir Salnikov se alzó con tres oros en natación.














