Lo que le sucedió a Michael Phelps el sábado es algo que uno podría haber esperado ver en el último o el penúltimo día de la natación olímpica, cuando uno empieza a estar demasiado cansado.

Publicado por: Por: Mark Spitz
Nadó mucho más lento que en los ensayos estadounidenses para los Olímpicos hace un mes, pese a que de hecho debería haber estado más descansado antes de esta primera prueba. Mi única explicación es que no hizo un buen entrenamiento previo a los Juegos después de clasificarse. Algo ocurrió entre bastidores que obviamente solo saben los nadadores que estuvieron ahí y se tomaron el trabajo de prestar atención.
Probablemente apostaría a que, en esos entrenamientos, Ryan Lochte estaba nadando mejor, más rápido, y Michael veía lo que pasaba. Esto fue positivo para Ryan y totalmente negativo para Michael, y creo que le costó asumir lo que claramente ya sabe: empezó demasiado tarde lo que llamó su retorno después de Pekín 2008.
Sin embargo, hay ocasiones en las que alguien simplemente lo pasa mal en un día dado. Vi nadar a Phelps en los relevos de 4x100 metros libres y lo hizo muy bien: tuvo el tramo más rápido del relevo. Puso toda la carne en el asador porque básicamente tenía que cumplir con su 25 por ciento para el equipo. Para mí, eso demuestra que es físicamente capaz de hacer su trabajo, así que tal vez sólo necesite acomodarse mentalmente. No sé por qué Phelps está nadando tantas pruebas. Creo que el problema es que uno empieza a creer a la prensa. Si fuera yo, habría hecho un programa un poco más fácil: habría nadado sólo las dos pruebas de mariposa y los relevos, y habría evitado nadar contra Lochte. Pero eso no es lo que está sucediendo.
En las próximas horas vamos a tener una imagen más clara de lo que está pasando con Michael Phelps. Si yo tuviera que elegir una carrera en la que tiene el máximo de talento, lo cual implica que debería ganarla por el mayor margen, elegiría los 200 metros mariposa. Así que en términos de oportunidad, la de hoy es la mejor carrera que podría tocarle para tratar de redimirse antes del próximo choque con Lochte, el jueves en los 200 metros estilos.
De lo que hemos visto en la natación hasta ahora, me resultó fascinante la china de 16 años Ye Shiwen en los 400 metros estilos. Nunca en mi vida he visto un ejemplo así de cómo despegarse de los rivales en los últimos 25 metros.
Esta chica tuvo un parcial más rápido que el de Lochte. Déjenme ponerlo en perspectiva: Ryan Lochte casi batió el record mundial de hombres, y ella es mujer y nadó más rápido que él. El tiempo total que hizo fue mucho más lento, pero es posible técnicamente que le haya dedicado la misma energía antes de llegar a los 100 metros de estilo libre. Nunca se ha hablado, ni remotamente en la misma conversación, que una mujer lograra hacer eso, y ella lo hizo.
Ye batió el récord mundial, lo destruyó con 4:28,43 minutos. Nadó los últimos 50 metros libres en 28,93 segundos, mientras que Lochte necesitó 29,10 segundos. Normalmente lo que ocurre cuando uno bate el récord mundial y tiene tanta ventaja es que empieza a perder ritmo, porque salió muy rápido. Con Ye, fue como si básicamente hubiera nadado suave en los primeros 300 metros, y de repente logró un crono así. Es una locura.
Tendremos que esperar y ver lo qué pasa con ella, ver si sigue en la élite dentro de cuatro años. De hecho, tendremos que esperar y ver si sigue ahí en la próxima competición internacional.















