Si el primer sábado de competencia en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fue de alegría para Colombia por la medalla de plata obtenida por Rigoberto Urán en la prueba de fondo en carretera, el de ayer, el segundo, fue para el olvido.

Publicado por: Oswaldo Contreras
Todo empezó con la sombra del dopaje que dejó por fuera de las justas y sin competir al atleta Diego Palomeque, quien iba a correr en los 400 metros planos.
Y ya en lo que tiene que ver con la competencia, la gran decepción, sin duda alguna fue la presentación del ciclista Juan Esteban Arango, quien era uno de los grandes favoritos para estar en la pelea por las medallas en la prueba del ómnium, pero su actuación ya lo dejó fuera de toda opción.
Además del caso Palomeque, el atletismo nacional no vio una en las pruebas de clasificación, y para rematar, el marchista Luis Fernando López, que estaba peleando por las medallas, fue descalificado sobre el final de la prueba al recibir tres tarjetas amarillas.
El lado positivo
Pero no todo fue negro para el deporte nacional, pues hubo una alegría en la hípica, en la que los dos binomios inscritos avanzaron a la siguiente ronda de saltos en la equitación de los Juegos Olímpicos.
Daniel Bluman, con su yegua Sancha, registró un tiempo de 81’’.01 sin penalizaciones y terminó la primera ronda en la séptima posición, mientras que Rodrigo Díaz montando a Royal Vinkenburg, también clasificó a la segunda ronda tras marcar 85’’.36 y finalizar en la posición 32, tras ser penalizado por exceder el tiempo de 82 segundos para la prueba.
‘juanes’, la gran decepción
Una de las grandes decepciones del deporte colombiano en los Juegos Olímpicos se vio ayer en el moderno velódromo de Londres, en donde se vio esfumarse la posibilidad de una medalla con Juan Esteban Arango en la prueba del ómnium. A continuación una entrevista que el pedalista antioqueño entregó al periodista Héctor Urrego y que se publicó en el portal www.revistamundociclistico.com.
¿Qué pasó?
“No puedo decir que pasó, no encuentro ninguna explicación. Era el día que más he esperado en mi vida por vario años. Todo lo hicimos bien, nada se dejo al azar, todo estaba planificado debidamente con meses y hasta años de anticipación”.
¿Cómo se sentía corriendo?
“Sin fuerzas, sin aire, sin respuesta fisca en las piernas. No tenía con qué ir en el lote en la prueba de puntos ni buscar las escapadas o los embalajes como siempre lo hago y menos aún en la eliminación donde salí rápidamente cuando siempre lo hago entre los últimos cuatro. En la de puntos tuve que perder una vuelta para poder volver al lote y seguir con ellos el resto de la carrera. Hoy (ayer) es el día en que más he sufrido en mi vida”.
¿Pasó algo antes de correr?
“Nada. Tal vez me despertaba más temprano de lo habitual pero nada más. Ninguna gripa, o afección física o sicológica como para haber consultado el cuerpo médico de la delegación”.
¿Cómo se sitio corriendo con el equipo antes del Ómnium?
“Bien. Tal vez habría podido andar mejor pero las sensaciones fueron buenas, normales y nada me causaba preocupación. Todo lo teníamos estudiado para el ómnium, conocíamos nuestros rivales, sabíamos de sus fortalezas y debilidades porque estoy seguro que ellos también me estudiaron a mí”.
¿Y lo qué sigue?
“Espero amanecer bien o mejor para tratar de rematar dignamente la carrera con las pruebas que faltan. Los buenos deportistas como los guerreros, mueren con las botas puestas y esto no me va a impedir entrar otra vez a la pista como si estuviese disputando el titulo”.















