martes 23 de febrero de 2016 - 11:25 AM

Colombiana podría ser la primera transexual en Juegos Olímpicos

la colombiana Yanelle Zape Mendoza, quien desde hace cuatros años dejó de ser Vladimir, guarda la esperanza de lograr un cupo en los Juegos Olímpicos de Río de Janiero 2016.

El sueño que siempre alimentó de participar en una Olimpiada podría convertirse en un hecho histórico para el deporte mundial. Si la colombiana Yanelle Zape Mendoza logra una marca de 11,30 en los 100 metros, clasificará a Río de Janeiro-2016 y, de paso, se convertiría en la primera mujer transexual en lograrlo. Esa ilusión la teje desde septiembre del año pasado, cuando decidió volver al deporte.

En un costado de la pista del estadio Alfonso Galvis de Medellín, la figura de esta caleña de 1,82 metros de estatura y traje deportivo color fucsia, reposa tras el esfuerzo de la mañana.

Se cambia sus spikes por unos tenis igualmente coloridos y se organiza para regresar al apartamento, no sin antes compartir con los demás colegas que, como ella, acaban de dejar el sudor sobre el escenario.

Con una sonrisa que deja ver sus dientes blancos y grandes comienza la cita que se hizo por intermedio del entrenador Raúl Díaz y en la que Yanelle, por primera vez, habla de su identidad.

-“No quería hacerlo visible, pero bueno. Es algo como personal, que uno lleva apartado... Porque mucha gente después de que hice la transición nunca se ha enterado, nunca me han preguntado, me han tratado normal. Pero estoy preparada para esto, para aportar un granito de arena, para que se vuelva visible y ayudar acá en ese aspecto”, dice, mientras toca su cabello largo y liso, al que hace cinco meses empezó a ponerle color rojizo.

De su pasado, en el que era vallista e inclusive representó a Colombia en distintas competencias del ciclo olímpico, habla poco. Vladimir, así se llamaba, quedó enterrado, aunque reconoce que fue una etapa positiva, “porque con él hice casi toda mi vida”. Hace cuatros años, cuando terminó el tratamiento, su vida es otra.

Los atletas pasan raudos y sudorosos, mientras el profe Raúl hace sonar el pito en la mañana soleada. Nadie se distrae, pues su presencia ya es familiar entre los deportistas antioqueños que la hicieron parte de la familia. Ella siempre se entrenó en Medellín y buscó a este entrenador que la motivó para emprender ese nuevo reto. Sonríe al manifestar que pronto representará a esta región en las competencias que buscará su cupo olímpico.

Europa la acogió

Relata que cuando terminó el bachillerato, a sus 17 años, se radicó en España, desde donde venía con frecuencia a las convocatorias de la Selección Colombia y algunas pruebas, pues se mantenía activa en carreras de clubes. Se graduó en Administración Contable en la Universidad Complutense, de Madrid, se casó y fue a vivir a Suiza.

En Lausana -lugar de su residencia-, sede del Comité Olímpico Internacional, COI, no pudo ejercer su profesión porque solo le validaban una materia y como los temas de belleza le llamaban la atención, decidió especializarse en peluquería. Luego de tres años terminó y montó su negocio que hoy le sirve de sustento.

“Alquilo las plazas, tengo quienes trabajen”, cuenta la mujer de tez morena, al confesar su lejanía por el atletismo.

En 2015 vino a Medellín y Raúl Díaz la convenció para que volviera a correr.

-”Le dije, bueno, voy a intentarlo y decidí venirme este año de la Olimpiada a ver si podemos clasificar”.

El COI autorizó en 2003 la participación de atletas transexuales en los Juegos, con la exigencia de dos años de terapia hormonal más cirugía, regla que acaba de cambiar porque desde 2016 no será necesario pasar por el quirófano (apertura para los transgénero).

¿Por qué no lo había intentado antes?

-”Me había desvinculado del deporte, estaba dedicada a la profesión, ya afuera, a una vida diferente. Además, no estaba preparada para hacerlo visible y confrontarlo ante la sociedad. Más bien con mi familia que siempre me ha apoyado y mis amigos, pero ya darse al mundo abiertamente es un paso fuerte, no estaba preparada, ahora sí”.

A pesar del tiempo fuera del deporte, señala que la huella que tiene le permite ilusionarse con la clasificación a Río. Y es que después de someterse a dos años de terapia hormonal en Barcelona (en Suiza son 5 años), de estar en tratamiento con sicólogo y siquiatra, antes de tener la reconstrucción con cirujanos plásticos, con un costo cercano a los 65.000 euros (242 millones de pesos colombianos al cambio de ayer), vale la pena intentar la hazaña.

-”Si todo sigue bien, si el cuerpo me respeta y no tengo lesiones, es posible. Hasta ahora muchas mujeres transexual han intentado ir a una Olimpiada, pero no lo han conseguido. Si se da súper, genial, pero si no, lo intenté”.

Vanidosa y soñadora

Detrás de esta atleta veloz y dedicada hay una persona introvertida, aunque ahora luce más abierta, receptiva y social, cualidades que, confiesa, salieron a flote después de la cirugía. “Antes uno tiene como un caparazón, ahora soy común y corriente, creo que hablo demasiado”. Y hasta se define “coqueta y alegre”.

Leer libros de preparación mental en el deporte, ir al cine y salir de compras son otras actividades que disfruta.

El recuerdo de sus padres (fallecidos) y de sus hermanos que viven en Europa y Cali, afloran con el tema familiar. De nuevo una sonrisa se dibuja en su rostro para expresar felicidad, esa que podría ampliarse si clasifica a Río de Janeiro-2016, gracias a las últimas decisiones del COI que para ella reflejan el sentir de una sociedad que pide equidad.

-“Estoy viviendo esa parte de mi vida que no experimenté antes de la transición. Ya estudié, tengo una profesión y económicamente estoy estable. Me siento eufórica con la vida y por eso regresé al deporte. Me levanto y me siento feliz”.

Mientras abandona el estadio, a lado de sus compañeras, Yannelle mira la pista de ocho carriles, en la que ha puesto a correr sus sueños la mayor parte de su vida. Primero contra los hombres, así se sintiera una mujer, una condición que nunca escondió porque tuvo el apoyo familiar. Ahora, como atleta transexual, busca hacer historia mundial.

 

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