Real Bucaramanga, jugando el partido más malo hasta ahora como local, no pasó del empate a tres goles ante Real Cartagena, y complicó sus opciones de clasificar a la segunda ronda de la Liga Argos de Fútbol Sala Fifa.

Publicado por: OSWALDO CONTRERAS
Se esperaba que ante el último de la tabla, el quinteto bumangués ganara con cierta comodidad y claridad, pero tuvo una pobrísima presentación, para el olvido. Y el punto es un gran botín, porque se pudo perder ante un rival mezquino que vino a especular.
Real Cartagena estuvo muy cerca de ganar el juego porque aprovechó los errores garrafales en entrega y defensa del local, y cobró por ventanilla, sin embargo la suerte le jugó una mala pasada al equipo heroico que con un autogol, hizo justicia, pues nunca mereció ganar.
Mientras que Real Bucaramanga no mostró el juego colectivo y efectivo de otros partidos. Eso sí, salió como una tromba a liquidar al rival, pero de manera desordenada, además la puntería brilló por su ausencia y después se dejó contagiar del paquidérmico juego de Cartagena, haciendo soso y aburrido el compromiso.
La figura
Afortunadamente para el local, tuvo en Pablo Suárez al hombre diferente, él anotó dos goles y generó el tercero, que terminó con un autogol y en el empate para Real Bucaramanga, de no ser por el aporte de él, la historia habría sido diferente.
Otro jugador, que aunque estuvo poco tiempo en el campo de juego, Julián Dueñas, también le dio otra cara al equipo en el segundo tiempo, pero se hizo expulsar de manera irresponsable, al responder a la provocación del rival y dejó al quinteto local con uno menos durante los últimos dos minutos de juego.
Ese empate dejó al quinteto bumangués con nueve unidades, quedando a cuatro de los líderes y a uno de los puestos de clasificación, pero seriamente comprometido en sus aspiraciones de avanzar a la segunda fase de la Liga Argos de Fútbol Sala, a pesar de los resultados que se dieron en los otros compromisos del grupo B.













