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Sábado 27 de septiembre de 2008 - 08:19 PM

La ‘otra’ opción del Universo

Ubicado en un túnel 100 metros bajo tierra entre Suiza y Francia, el Gran Colisionador espera revelar un misterio del universo. La idea es encontrar el 'bosón de Higgs', la partícula que permite que la materia tenga masa, o en palabras más sencillas, la que dio origen a la vida. Pero hay grandes posibilidades de que no se descubra.  

Publicado por: Paola Esteban C.

Para un inversionista desprevenido esto podría resultar escandaloso: ¿qué pasaría con los 10 mil millones de euros -8 mil millones de dólares- que cuesta este experimento?  Pero los científicos son listos. Tienen una segunda opción. De hecho, tienen varias alternativas por si acaso la partícula no aparece por ninguna parte del Gran Colisionador. Sería en ese momento, hipotético pero muy probable, en el cual entraría en acción el único bumangués implicado en lo que se ha denominado el experimento más importante de la Historia.  John Idárraga está, como dirían los futboleros, en la banca. Con algunos colegas franceses, lee el experimento una y otra vez porque tiene que dar la cara en caso de que el 'bosón de Higgs' no se encuentre. Eso significa que esté grupo de científicos tendrá que saber cómo interpretar los ‘otros’ resultados.Duro de roerJohn Idárraga tiene 30 años, aunque en las fotos parece un chiquillo empezando la veintena.El tono de su voz es grave, sin embargo. Y es un hombre serio. Suelta una risilla solamente en el momento en que reconoce que vio absolutamente todas las películas de ciencia ficción en su infancia. Por lo demás, nada revelaría en él, a simple vista, que es un físico codeado con la élite de la ciencia. Es decir, su trabajo es como una segunda opción 'No hay sólo otra opción, hay muchas opciones Es muy probable que no encontremos la partícula, sin embargo, los científicos han pensado en un montón de posibilidades. Lo que pasa es que hay que estar preparado para ver esas opciones. Interpretar qué significan los resultados es otro problema y pasarán años para entender qué hemos descubierto'.Para encontrar estos resultados los científicos elaboraron un escenario similar a los momentos inmediatamente posteriores al Big Bang, ubicado a -270 grados de temperatura. Es el lugar más frío de la Tierra. Para acceder al área de monitoreo del experimento, John se somete a una serie de verificaciones propias de una película de ciencia ficción. El mismo Gran Colisionador ya parece sacado del cine del espacio, de ese que tanto lo fascinaba.  ¿Qué tan cerca estamos de un mundo como aparece en las películas de ciencia ficción? 'Eso depende de la percepción de cada persona con respecto a esas películas. Por ejemplo, en el caso de la identificación de la retina. Sólo en las películas de ficción –como Gattaca- uno podía imaginar llegar a un lugar y que en vez de usar una llave o la identificación normal, escanearan la retina para poder entrar. A alguien esto le puede parecer ciencia ficción pero en mi caso, con la clase de tecnología en la que estoy inmerso, esto es muy normal.  En el acelerador, para tener acceso a la caverna experimental, hay que pasar unos registros y uno de ellos es la lectura de retina. Esto no era más que ciencia ficción cuando yo estaba niño'. Entonces veía todas las películas de ciencia ficción  'Sí, me gustaban mucho en serio las vi todas. Mis favoritas eran las que se relacionaban con viajes espaciales'. ¿Estamos cerca de eso? 'La tecnología va muy lejos y en general, las implementaciones mecánicas hoy en día realmente han tocado puntos muy altos. A mí esta parte de la tecnológica ya no me interesa tanto como cuando veía ciencia ficción. Ahora me interesa más es este mundo fundamental que estamos descubriendo'.Pero los secretos del universo se niegan a que se les revele tan fácilmente, sólo porque unos científicos se idearon un método para descubrirlos, que parece genial. Ya en la década de 1930, el científico Ernest Lawrence había creado el 'ciclotrón' que pretendía alcanzar los mismos resultados que espera obtener la Organización Europea para la Investigación (CERN), responsable del experimento del Gran Colisionador, en el cual participa John Idárraga. John nació el 26 de agosto de 1978. El día más feliz de su vida fue el 8 de noviembre de 1985, cuando nació su hermano Douglas. Trece años después John busca descubrir porqué el cuerpo de su hermano existe, qué dio origen a la vida del joven que lo ha acompañado con sus consejos y que hoy estudia psicología en la Universidad Nacional. Un millón de años luzJohn hizo sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio La Salle. Aprendió lo que tenía que aprender en su momento y lo disfrutó como loco. Unos días después de prestar el servicio militar en la Segunda División, con la 'moral' (en términos militares) un poco hecha trizas de tanto grito, tomó el autobús hacia su alma Mater, la universidad más querida: la  Nacional.Pasar de la tecnología de una universidad colombiana a la de una en Ginebra, ¿es como avanzar en la máquina del tiempo? 'Sorprendentemente, no. Colombia ha avanzado mucho. En el oeste de Europa la gente del común tiene muchos problemas con ella; diferente a lo que pasa en Colombia, que una persona normal sabe manejar la tecnología. En países del este europeo la tecnología y la forma como la gente la maneja es aún mucho mejor'. Pero en Europa occidental, en países como Francia y Suiza, invierten mucho dinero en proyectos tecnológicos 'En el caso de Francia o Suiza, se conoce la tecnología de punta porque el gobierno y las universidades están ahí pendientes, pero la gente del común sabe poco de tecnología. En Francia, por ejemplo, invierten dinero y tienen investigadores, pero si buscamos a la persona común, está atrasada'.  Entonces les interesará otra cosa en realidad ¿cuál es el motivo no científico del Gran Colisionador? 'La mitad de la motivación es tecnológica. Cuando se planteó el experimento hace 20 años no había la mitad del dinero, pero los países le apostaron a que se sabría. Por ejemplo, a algún país le interesa saber cómo puede resistir la radiación (de una bomba atómica). Con este experimento será muy probable que se sepa cómo hacerlo. Eso es lo que le interesa a estos países. Lamentablemente, en Colombia no hemos llegado al punto en que el Estado diga que tiene que participar en estos experimentos. Con todo y eso, que haya colombianos que estén participando garantiza que esta información llegará a nuestro país'. Casi al mismo tiempo en que terminó su pregrado en la Universidad Nacional, Idárraga comenzó a trabajar con la gente del Centro Internacional de Física.  El centro está conformado por un grupo de ingenieros y físicos que le apuestan a Colombia trabajando como la mayoría de los investigadores, con las uñas. ¿Cómo perciben a un investigador colombiano? 'La imagen de Colombia por fuera está ligada al narcotráfico y la gente hace comentarios, pero yo ya no le presto atención. Cuando se dan cuenta de que soy investigador la gente entiende que los colombianos somos como cualquier otro extranjero y además, el trabajo nuestro es muy apreciado'.¿A cuántos colombianos ha saludado dentro del Gran Colisionador? A dos, pero particularmente me alegró mucho encontrarme con Fernando Andrés Quiñones de Barrancabermeja, que vino aquí por una universidad de Chile. También sé que Camilo Carrillo y Alberto Ocampo de la Universidad de los Andes (de un grupo de diez), estudiantes de doctorado en Física, están indirectamente involucrados con el proyecto, porque están haciendo investigaciones'. Una vez se graduó como Físico comenzó una maestría también en la Nacional. Pero la abandonó para irse a Montreal, a terminarla, por supuesto. Durante estos meses estará en la Universidad de esa ciudad, donde espera culminar su doctorado a final de año. Por ahora va con calma. Si se tiene en cuenta que los resultados del proyecto podrían entregarse más o menos en unos diez años, lo mejor es no desesperarse.

Publicado por: Paola Esteban C.

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