Mundial de Fútbol
Domingo 01 de agosto de 2010 - 10:00 AM

Deleite para el paladar y el oído, una adicción de 10 años

Según cuenta la leyenda el ave fénix renació de las cenizas. La historia, llena de fantasía, guarda similitudes con el cuento de esta pareja de empresarios que se atrevieron a ser independientes.

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com

Con el optimismo que guardan los emprendedores, Orlando Larrotta Pita y Blanca Liliana Molano Osorio, montaron hace 10 años El Trevejo, un restaurante ubicado en Cañaveral, que mezcla buena sazón, música en vivo y una variedad de cafés y cocteles que se han ganado el reconocimiento de santandereanos y visitantes. Durante una década, esta pareja de esposos ha pasado por ‘las duras y las maduras’, experiencia que hoy les deja logros como el tener una sede propia y un negocio consolidado que genera 15 empleos. También, de la solicitud de algunos clientes quienes insisten en tener más puntos de El Trevejo en la ciudad, próximamente el restaurante tendrá otro punto en Cabecera. Una década, una historiaDespués de trabajar 15 años en una entidad bancaria Orlando Larrota se decidió a  poner a marchar su propio negocio. El principio no fue fácil, ya que junto a su esposa tenían que hacer todo tipo de ‘malabares’ para que en su tiempo libre funcionara el restaurante que venían montando. 'Encontramos en un principio la casa en la que actualmente estamos. Al frente quedaba un lote por lo que no era una zona muy comercial. Desde el principio tuvimos que inventarnos todo tipo de eventos para que la gente viniera y así fue como empezamos a manejar el tema de café-concierto. Empezamos a manejar todo tipo de grupos musicales', aseguró Larrotta Pitta.De repente, y el pleno auge del negocio, una calamidad familiar casi les arrebata lo que habían construido. Decidieron vender el negocio, ya que dos de sus parientes habían enfermado por lo que necesitaban dedicarles el mayor tiempo posible. En busca de un posible comprador, los sorprendió la noticia de que el dueño de la casa donde funciona El Trevejo la había vendido.La posibilidad de que al cierre del negocio el dueño del inmueble fuera estafado los llevó a multiplicar esfuerzos y contactarlo directamente ya que no lo conocían aún.Finalmente el dueño de la casa deshizo el negocio que estaba por concretarse y decidió venderles la casa.La propuesta con la que ellos habían soñado estaba lejos de hacerse realidad ya que no contaban con el capital para comprarla. Sin embargo, otro milagro parecía hacerse realidad. 'Nos faltaban $10 millones para hacer la compra, inclusive haciendo préstamos no podíamos juntar el capital. Finalmente  el dueño se empeñó en vendernos la casa así tuviéramos que pagarle poco a poco ¿quién hace eso?, nadie', comentó Molano Osorio.Teniendo la casa asegurada, con la construcción del centro comercial ubicado en frente del restaurante llegaron más problemas. 'Era casi imposible que la gente entrara porque las calles estaban destapadas y no se podía entrar. Nosotros optamos entonces por poner tablas en la calle  para que la gente pudiera entrar, y entraban a como diera lugar', aseguró Larrotta Pitta.  El incendio A las 4:30 de la mañana del 23 de julio de 2008 se activó una de las alarmas de seguridad del restaurante. Veinte minutos después se terminaron de activar las que faltaban, y ya se propagaba un incendio en la cocina que consumió parte de los equipos de sonido y de la barra. 'Nosotros llegamos a las 5:00 de la mañana, vimos humo y más cerca llamas y entramos en pánico, hasta el punto que mi esposa quería entrar ella misma a apagar el incendio', relató el empresario. 'Para que se quemara la casa bastaban 15 minutos, y los bomberos llegaron una hora y media después, por lo que uno de ellos nos dijo que era prácticamente un milagro que no se haya consumido toda ya que era de madera', añadió su esposa.  Un ambiente acogedorPese a que este restaurante-café guarda en sus paredes historias, pocos conocen los secretos del éxito de su trayectoria, y de las experiencias gratas e ‘ingratas’ de las que han tenido que sobreponerse. Después de 10 años de trayectoria y haber superado un incendio en su propio negocio, estos empresarios cuentan con una experiencia adquirida empíricamente y con grandes expectativas por seguir ampliando su locación actual y poder montar otra sucursal del restaurante en un área como cabecera.Llenos de historiaCurioso por los detalles y la historia, el nombre de El Trevejo también guarda un significado especial. Entre la literatura, la historia cuenta que en las casas antiguas cuya particularidad era albergar familias cuantiosas, había un lugar específico para celebrar toda clase de eventos familiares y conversar, una especie de ‘zona social’ denominada Trebejo. A pesar de que la palabra se escribe con b, decidieron cambiar la denominación original, para que comercialmente figurara El Trevejo.Para Orlando Larrotta, el significado que traduce Trebejo es el mismo que quieren hacer llegar a sus clientes: Un lugar para conversar y festejar eventos.Los platos, un recorrido gastronómicoEntre los platos recomendados de la casa se encuentran el Pad Thai (tallarines de arroz, salteados al wok con verduras y carnes) de elaboración propia, la Picada Trevejo, creps, hamburguesas y brochetas. De igual forma, los precios son variados y económicos, así como su carta de vinos.

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad