domingo 12 de abril de 2009 - 8:32 PM

Alerta en Medellín: regresó la 'Oficina de Envigado' así como el sicariato

La 'oficina de Envigado', una red de más de 3.000 sicarios creada por el capo Pablo Escobar (muerto en 1993), cuyos crímenes cruzan las fronteras de Colombia, está tras la violencia que cobró 31 muertos en la última semana en Medellín, según autoridades de la ciudad.

La 'explosión' de asesinatos en choques de bandas enfrentadas llevó al presidente colombiano Alvaro Uribe a encabezar a mitad de la semana un consejo extraordinario de seguridad en la segunda ciudad colombiana, que determinó que 500 efectivos del Ejército patrullen los barrios más peligrosos.

"Las explicaciones que recibimos de la policía coinciden en señalar que dos de los miembros de la 'oficina' se están enfrentando y eso ha llevado a la racha de asesinatos", señaló a la AFP Jesús María Calle, secretario de gobierno de Medellín, ciudad de 2 millones de habitantes a 450 km al noroeste de Bogotá.

Con los patrullajes de estos militares y de unos 6.800 policías -desplegados especialmente en las comunas levantadas sobre las empinadas montañas que la rodean- una calma relativa volvió a la ciudad.

En los operativos se detuvieron a 100 personas con antecendentes judiciales, se incautaron decenas de armas y se inmovilizaron diez motos y un auto, según un balance del comandante de la policía de Medellín, Dagoberto García.

Pero en las calles de las comunas, como son llamados los conglomerados de barrios de casuchas de ladrillo y tejas de metal, los ritos de la Semana Santa estuvieron rodeadas del temor a las acciones de los "muchachos" (sicarios).

Y es que tan sólo la mención de la 'oficina de Envigado', como su paralela 'oficina de Itagüí' -las dos más importantes bandas sicariales surgidas al amparo del narcotráfico- siguen provocando un respeto reverencial.

En el barrio 'El Popular', la policía realiza ahora los patrullajes que hasta hace una semana realizaban grupos de jóvenes armados de la 'oficina'.

Estas agrupaciones tomaron el nombre de 'oficinas', pues en un comienzo funcionaron precisamente a través de empresas de alquiler y venta de bienes raíces o de cobros judiciales de deudas morosas.

Narcotraficantes como Escobar contactaban a los responsables de las oficinas para encargarles 'trabajos', generalmente asesinatos o atentados, y estos a su turno contactaban a los sicarios, muchachos pobres dispuestos a todo. Así se borraba cualquier rastro entre autores intelectuales y materiales.

La 'oficina de Envigado', que según un reporte policial cuenta con 3.648 miembros divididos en 143 'combos' o grupos de base, se mantuvo activa tras la muerte de Escobar, bajo la dirección de Diego Fernando Murillo (alias 'Don Berna').

'Don Berna' puso a sus hombres al servicio de los paramilitares de ultraderecha en la última década. Pero tanto Murillo como su sucesor, Carlos Mario Aguilar ('Rogelio'), están detenidos en cárceles de Estados Unidos, donde intentan negociar una rebaja de penas a cambio de entregar parte de sus fortunas y delatar a subalternos.

'Rogelio' se entregó el año pasado, tras una serie de asesinatos contra colombianos supuestamente vinculados al narcotráfico en Buenos Aires, a donde había huido. Otros crímenes atribuidos a la 'oficina' tuvieron lugar en Paraguay, Brasil y Ecuador, según la policía.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad