domingo 07 de febrero de 2010 - 10:00 AM

'Hay que crecer poco a poco'

José Leonardo Toro Aguilar y Fanny Ordóñez Forero están convencidos que lo más difícil es empezar.

Siendo empleados con carreras exitosas cada uno, (tecnólogo eléctrico y administradora) pero con la constante preocupación de mantener un empleo estable, ya que en las condiciones de empleo del país, son más frecuentes los contratos temporales de trabajo, decidieron acabar de raíz el problema.

Sin embargo, la solución era mucho más riesgosa y preocupante.

Decidieron jugársela por crear una microempresa más en Bucaramanga. La tarea fue para ellos como lanzar una moneda al aire, ya que por experiencia familiar montaron una empresa de calzado, en un periodo donde las industrias de este sector empezaron a bajar la producción paulatinamente.

Como préstamo por parte también de un familiar tenían las herramientas básicas para empezar: una máquina de costura, una desbastadora y una pegadora; y tres empleados solamente, entre los que estaba un diseñador y un montador.

Sin embargo, el capital era el obstáculo más grande. 'Como no éramos conocidos ni teníamos referencias bancarias, fue casi imposible que nos dieran un préstamo y la posibilidad que teníamos era uno de $10 millones, pero las cuotas eran altísimas, así que también tuvimos que recurrir a familiares que nos brindaron todo su apoyo', cuenta Fanny.

El debut de Alejandra Toro, nombre de su hija y el mismo que tiene la marca, sería en la primera feria de Asoinducals que se llevó a cabo en 2007.
Sin embargo, no fue tan buena como ellos pensaron. 'Vendimos solamente como 80 pares y nuestra meta era de por lo menos 500 pares y eso nos generó mucha preocupación', dijo Leonardo.

Su primera muestra de zapatos se concentraba en zapatillas altas para dama y calzado cerrado. Sin embargo, no pasó mucho tiempo en que lo reformaran ya que la mayor demanda en el nororiente colombiano y la Costa se concentraba en sandalias sin tacón y de estilo juvenil y colorido.

Por eso, si se les pregunta por el concepto que define su línea, ellos responden con estas características.

Ferias el centro de atención


Pese a que ya tienen un mercado asegurado y se mantienen los pedidos, las ferias de calzado local y nacional son el ‘empuje’ que tiene esta micro.

Precisamente en una de estas muestras de la industria es que sus productos para dama están puestos en países como Suriname, donde el calzado santandereano tiene buena aceptación, allí han colocado unos 600 pares de zapatos.

'Insistimos en ferias ya que se puede tener un contacto directo con clientes finales y a partir de estas ferias se trazan estrategias interesantes en estilos y variedades', dice Fanny.

Es por ello que ya preparan su comitiva y lo mejor de sus muestras para participar en la feria internacional  Footwear & Leather Show, FLS de Bogotá.

Correría

Tocando puertas de diferentes clientes recomendados, sobre todo en ciudades como Barranquilla, Cartagena y Santa Marta, fue que empezó a conocerse el calzado de Alejandra Toro.

'José se llevaba una maleta llena de calzado y empezaba a vender casi que puerta a puerta, mientras que algunas personas eran muy amables y se interesaban por conocer el calzado, hubo muchas que también nos cerraron la puerta, pero son cosas que hay que experimentarlas y que nos han servido como experiencia' relata Fanny.

Cuatro años después no sólo centran su mercado en la Costa, sino también han  podido ampliar sus horizontes  en ciudades como Medellín, Cali, Pereira y Manizales y otras ciudades del interior.  

De igual forma, con la trayectoria que han tenido, han podido evidenciar que celebraciones como el Día de la Madre, mitad de año y la temporada de final de año son los meses en los que más se potencializa la producción.

Los empleados aportan su experiencia


Pese a que la labor de estos empresarios es administrar los recursos, como afirman, no reniegan si tienen que medírsele a las labores propias de la fabricación del calzado.

Sin embargo, sí confían en el conocimiento y experiencia de sus colaboradores quienes día a día aportan también para sacar nuevos diseños.

'Tenemos un verdadero equipo de trabajo y es excelente, los empleados han aprendido otros oficios y tareas, lo que nos hace un equipo interdisciplinario', expresa Toro Aguilar.

Más de 30 años en la industria

Inés Amparo Ortiz Cadena, lleva su oficio por las venas. Completa más de 30 años de su vida trabajando en la fabricación de toda clase de zapatos. Ella es una de las colaboradoras más fieles de esta micro y confiesa que sacarla adelante también se ha convertido en su sueño.

'He sido testigo del crecimiento que han tenido. Yo también tuve una microempresa, pero por inconvenientes familiares quebró y no tuve más remedio que seguir empleándome en el oficio, pero es gratificante trabajar con personas que tienen tanto empuje y que se esmeran todos los días porque la empresa crezca y que todo esté a tiempo', expresa esta colaboradora.

En su trayectoria también ha podido evidenciar cómo los procesos se han simplificado y las tendencias en la moda han dejado atrás los tradicionales colores como café, negro y blanco.

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