domingo 02 de mayo de 2010 - 10:00 AM

La balada del iPhone 4G

Un ingeniero y un estudiante entran a un bar. El ingeniero pierde un prototipo del teléfono de Apple de siguiente generación, que el estudiante encuentra y lleva a su casa. Días después la publicación Gizmodo paga $5 mil dólares para recibir el dispositivo, y publica fotografías, videos y detalles técnicos en su página, con los que atrae millones de visitas.

Pero lo que pareció una noticia divertida o un hallazgo afortunado se ha convertido en un complicado proceso judicial que podría terminar muy mal para algunos, o todos los implicados en el caso del ‘iPhone 4G’.

En un jardín de la cerveza

Fue Brian Hogan, un estudiante de 21 años, quien encontró un teléfono inteligente poco atractivo en un bar de cerveza alemana de Redwood City, un suburbio de San Francisco, en el estado de California, según indica un reporte de publicación Wired.

El abogado del señor Hogan, afirma que él y sus amigos preguntaron por el dueño del dispositivo, y como no recibieron respuesta lo llevaron a su casa, donde descubrirían que se trataba de un prototipo de Apple, probablemente del iPhone de siguiente generación, versión que sería luego confirmada por Apple, que también declararía el teléfono como robado.

Hogan necesita un abogado porque en el estado de California se considera robo apropiarse de un dispositivo sin agotar todos los medios para encontrar a su verdadero dueño.

Pero además porque la policía del condado de San Mateo, encargada del caso del prototipo de Apple, tiene que tomar en cuenta la posibilidad de que se trate de un complejo caso de espionaje industrial.

Confiscación controversial

La sospecha de que se trataba de un artículo excepcional llevó a Brian Hogan y sus amigos a ofrecer, a cambio de dinero, fotografías y detalles a diferentes publicaciones tecnológicas como Engadget y Wired, que declinaron la oferta. Fue Jason Chen, editor del blog Gizmodo, quien finalmente aceptó la oferta y pagó $5 mil dólares para recibir el dispositivo.

La historia sobre el dispositivo publicada por Gizmodo el pasado 19 de abril se hizo globalmente famosa, y reveló detalles del teléfono como su cámara frontal y su puerto para tarjetas micro-SIM.

Pero también llevó a la policía del condado de San Mateo hacia las oficinas de Gizmodo para decomisar equipos pertenecientes al señor Chen, entre ellos varios ordenadores y servidores, un iPhone y un iPad.

Chen, que había previsto esta situación, llevaba consigo una copia de la sección 1542 del código penal de California, que protege el material obtenido por los periodistas en sus investigaciones. Pero es probable que aún si hubiese estado presente durante la redada policial, el señor Chen hubiera tenido que quedarse cruzado de brazos, pues la policía no estaba dispuesta a reconocer el teléfono comprado como material periodístico.

El editor de Gizmodo publicó un recuento de los hechos junto con los artículos legales relacionados. La reacción de sus lectores fue de preocupación por el respeto a la Ley, y publicaciones como CNet declararon que la policía podría haberse apresurado con la confiscación del material.

Declaraciones del abogado

El estudiante Brian Hogan, algunos de sus compañeros y el editor de Gizmodo, Jason Chen, se enfrentan ahora a un proceso legal que probablemente hubieran podido evitar si esos $5 mil dólares no hubiesen mediado entre las dos partes.

El abogado del señor Hogan afirma que 'no hubo nada malo en compartir el teléfono con la prensa', y agrega que 'aunque recibió compensación por parte de Gizmodo, mi cliente siempre pensó que era para ceder los derechos de publicación sobre el teléfono', en lugar de por vender el aparato mismo.

Adicionalmente el abogado de Hogan indica que el muchacho ha trabajado en una comunidad de la iglesia dando clases de natación y que ha trabajó como voluntario en un orfanato de China el año pasado, en un viaje que hizo para estudiar fuera del país.

'Brian es el tipo de hijo del que cualquier padre se sentiría orgulloso', afirma el abogado de Hogan en una entrevista para la publicación Wired. Pero por loables que fueran sus intenciones, es la policía de San Mateo la que decidirá si sus acciones pueden ser catalogadas como un crimen.

Otra forma de perder millones

La pérdida de prototipos por accidente o espionaje empresarial está lejos de ser la forma más común por la cual una empresas puede perder millones de dólares.

Según un reporte de la empresa de seguridad digital Gemalto cerca del 75% de las organizaciones del planeta sufrieron ataques cibernéticos durante los últimos 12 meses. En un promedio estimado de pérdidas, la empresa calcula que cada organización perdió el equivalente a $2 millones de dólares. Otra de sus estimaciones indica que la venta de información ha alcanzado un apabullante valor total de $7 mil millones de dólares anuales.

Según el informe State of Enterprise Security de Symantec, empresa desarrolladora del antivirus Norton, las tres áreas principales afectadas por los ataques digitales son la productividad, los ingresos y la pérdida de confianza por parte de los clientes. Los datos fueron arrojados por una encuesta a más de 2 mil gerentes ejecutivos de 27 países, entre los que están Argentina, Brasil, Colombia y México.

Como es usual en el sector de la seguridad digital, el reporte pronostica el aumento de los ciber-ataques en 2010, acompañado por un incremento en los costos asociados que estos tendrán para las organizaciones.

El reporte revela también que Estados Unidos sigue encabezando la lista de países con mayor procedencia de piezas de software malicioso, con más del 37% de las páginas Web infectadas alojadas en servidores que se encuentran en su territorio. Rusia y China le siguen de cerca con 13% y 11% respectivamente.

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