sábado 29 de noviembre de 2008 - 12:00 AM

La temporada de huracanes fue feroz y se ensañó sobre todo con Haití y Cuba

La temporada de huracanes en el Atlántico, que concluye formalmente el próximo domingo, se ensañó este año con el Caribe, especialmente Haití, donde se registraron cerca de 800 muertos y 800.000 damnificados.

Si en la empobrecida Haití los huracanes y las tormentas registrados durante los meses de agosto y septiembre dejaron una gran destrucción, en Cuba los ciclones "Gustav", "Ike" y "Paloma" causaron siete víctimas mortales y pérdidas calculadas en 10.000 millones de dólares.

"La zona del Caribe fue la más severamente afectada por las tormentas y los huracanes de esta temporada, especialmente La Española, Cuba y Jamaica", dijo a Efe Jack Beven, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

Beven afirmó que las predicciones de los meteorólogos del CNH, que vaticinaron una "actividad bastante más por encima de la media" para este año en la cuenca atlántica, se cumplieron con la formación de 16 tormentas tropicales y ocho huracanes, cuatro de ellos de categoría mayor.

Los meteorólogos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. pronosticaron que esta temporada, que comenzó el 1 de junio y concluye el 30 de noviembre, sería muy activa, con la posible formación de 14 a 18 tormentas tropicales, de las que entre siete y diez podrían llegar a ser huracanes.

"Ha sido una de las temporadas de huracanes más activas en la cuenca atlántica", precisó el meteorólogo, para destacar dos de sus características: su intensidad y amplitud, que alcanzó a numerosas y diferentes zonas geográficas del Atlántico, el Caribe y el Golfo de México.

En efecto, los grandes aguaceros que dejó "Arthur", la primera tormenta de la temporada, que se formó el pasado 31 de mayo en el Caribe, cerca de México y Belice, causó cinco muertos a su paso por el país centroamericano y 78 millones de dólares en pérdidas.

El mes de julio se convirtió en el "tercero más activo de que se guarda registro", por detrás solo de los correspondientes a 2005 y 1916, según el CNH, con la formación de tres tormentas tropicales, dos de las cuales, "Bertha" y "Dolly", devinieron en ciclones.

El huracán "Bertha", que llegó a alcanzar la categoría tres en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco, sólo causó daños menores, pero pasará a la historia de la meteorología como el más longevo en el mes de julio, pues el fenómeno se mantuvo activo durante 17 días.

Por su parte, "Dolly", cuyo ojo tocó tierra en el sur de Texas (EE.UU.), con vientos máximos sostenidos de 160 kilómetros por hora (categoría dos), afectó también a México, donde dejó dos muertos y cerca de 100.000 afectados.

En agosto se formaron cuatro tormentas tropicales ("Edouard", "Fay", "Gustav" y "Hanna"), de la cuales "Gustav" se convirtió en un huracán mayor a finales de mes y dejó, junto con "Hanna", un rastro de muerte y destrucción a su paso por el Caribe.

"Gustav" embistió a Cuba a principios de septiembre como un huracán de categoría cuatro, con vientos máximos sostenidos de 220 kilómetros por hora y, aunque no causó muertos, solo heridos, provocó grandes pérdidas en infraestructura, agricultura y vivienda.

Peor suerte corrieron antes Haití, República Dominicana y Jamaica, donde las intensas lluvias causadas por "Gustav" se cobraron la vida de más de un centenar de personas, de las que al menos 75 se registraron en territorio haitiano.

Tras su paso por el Caribe, "Gustav" llegó al sur de Luisiana como huracán de categoría dos, en coincidencia con el tercer aniversario del devastador "Katrina", aunque los daños fueron menores de lo temido.

La zigzagueante tormenta "Fay", que tocó en agosto tres veces tierra en Florida (EE.UU.), causó la muerte de cinco personas, como consecuencia de las torrenciales lluvias que arrojó en su desplazamiento por el estado.

Otra nota trágica la puso en septiembre la tormenta tropical "Hanna", cuyo cómputo provisional de destrucción en Haití se elevó a 175 muertos, centenares de desaparecidos y miles de casas dañadas.

Según el Gobierno haitiano, el número de fallecidos a causa de los huracanes y tormentas registrados en agosto y septiembre se eleva a 793, mientras que el de desaparecidos asciende a 310, con un total de 800.000 damnificados.

Los deslizamientos de tierra y lodo y las inundaciones causados en Haití por el paso de la tormenta "Hanna" y, posteriormente, del ciclón "Ike" se cobraron solo en la ciudad de Gonaives la vida de 466 personas.

Cuba fue también la gran castigada: al embate de "Gustav", que atravesó el extremo occidental del país, le siguió del 7 al 9 de septiembre el del ciclón "Ike", que barrió la isla de este a oeste y causó siete muertes.

El poderoso huracán "Ike" llegó a alcanzar la categoría cuatro en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 233 kilómetros por hora.

Y en noviembre desembarcó en el sur de la isla el ciclón "Paloma", que llegó a sus costas como un huracán de categoría tres.

Los daños por la devastación causada en Cuba se elevan a cerca de 10.000 millones de dólares en pérdidas, medio millón de viviendas afectadas o destruidas y cientos de miles de hectáreas de cultivo arrasadas, según los balances oficiales.

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