domingo 24 de enero de 2010 - 10:00 AM

Leche, las cuentas no cuadran

Los bajos precios pagados al productor están desestimulando la lechería y transfiriendo a otros eslabones los aumentos de productividad.

Si hay algo de lo cual Colombia pueda enorgullecerse es de sus productores ganaderos de leche. Son gentes del campo que han dado un gran salto en la empresarización y han honrado el compromiso de recuperar productivamente el entorno rural a partir de unas mejores condiciones de seguridad.

No de otra manera se entiende cómo lograron aumentar la producción nacional de leche en más de 1.300 millones de litros en lo corrido de la década hasta 2009, cuando alcanzaron un volumen estimado preliminar de 6.450 millones de litros.

Es un gran esfuerzo que hoy demanda ser valorado en sus reales dimensiones, por el Gobierno y la industria.

Son muchas las ganaderías que se dedican a esta actividad. Las cifras de la campaña de vacunación contra la aftosa muestran que la estructura del hato lechero es más fragmentada y minifundista que la del hato nacional, lo cual indica que la mayoría de productores lecheros se caracterizan por tener prácticamente una economía de subsistencia.

El dolor de cabeza

Los precios han sido, desde siempre, motivo de diferencias entre los industriales y los ganaderos, apenas lógico si se le mira como un simple resultado de la oferta y la demanda.

Pero las circunstancias del sector rural, la posición dominante de los procesadores y la existencia de un gran mercado informal, hacen que el tema deba ser visto de otra manera.

Para los meses de abril a agosto se obtienen los mayores volúmenes de producción, y entre septiembre y marzo se registra la menor producción.

Es una estacionalidad que obra en contra del productor lechero en la medida en que en el primer período genera excedentes que no son absorbidos por la industria y son castigados con un menor precio, perpetuando el mercado de cruderos; y en el segundo lapso, la industria se muestra renuente a mejorar los precios e importa leche en polvo.

Ello sin contar con la existencia de un mercado de lactosueros que introduce mayores distorsiones al mercado de la leche cruda.

Los bajos precios pagados al productor no sólo le quitan al ganadero los logros en productividad sino que se los transfieren al eslabón industrial en la medida en que los precios al consumidor no disminuyen, generándose un desestímulo mayor en esta actividad.

Así por ejemplo, en marzo de 2008, el precio promedio pagado al productor fue de $832 pesos/litro; y en junio del año pasado, $782.

Para noviembre el precio remontó a $795, y para este trimestre se esperan mayores aumentos, que son apenas lógicos para resarcir al productor y paliar los mayores costos que se generan por el fenómeno de El Niño, en donde además se reduce la producción de leche por falta de agua.

Alta negociación

La industria, por su parte, muestra un elevado nivel de concentración en el acopio de leche fresca, con alto poder de negociación frente a un productor disperso y numeroso.

Las cinco más grandes industrias procesadoras concentran un poco más del 60% del acopio formal. Tradicionalmente argumentan que tiene mayores costos e inmovilización de recursos financieros por los inventarios de leche en polvo de que disponen –y que usualmente han importado previamente– y que en esta oportunidad son mayores por el cierre del mercado venezolano, lo cual les impide pagar mejores precios.

En medio de este galimatías se encuentra el consumidor colombiano.

Gran parte de la población consume muy poca leche (apenas 38 litros al año) y su estrato alto 179 litros al año.

Los ganaderos requieren una política lechera que vaya más allá de las urgencias de un fenómeno de El Niño.

Tamaño del hato lechero


El 47% del hato colombiano, unos 11.3 millones de cabezas, produce leche. El hato de leche especializada se acerca a los 1.2 millones de cabezas y produce alrededor de 2.600 millones de litros año, y el de doble propósito es de 10.1 millones y produce 3.800 millones de litros año. De ahí que la actividad productiva de leche sea tan importante en la generación de empleo rural, la cual se estima en más de 650.000 empleos directos.  

Política Ganadera

La nueva ley de competencia

Por fin, y luego de mucha insistencia, con la Ley 1340 de 2009 se ha aceptado que el sector agropecuario requiere de unas disposiciones especiales en materia de derecho de la competencia, que reconocen algunas particularidades y se orientan a proteger los instrumentos de fomento y apoyo a los sectores productivos que el propio Congreso de la República y el Gobierno Nacional han dispuesto para el desarrollo de la actividad agropecuaria en condiciones de competitividad. Asimismo, se establece que los mecanismos de intervención del Estado en la economía, constituyen una restricción autorizada o lícita al derecho de la competencia.

Salud y bienestar animal

Ajuste la dieta

En los bovinos, el exceso de calor disminuye el consumo de alimentos y baja la producción láctea; también provoca falta de celo o calores silenciosos, disminuye los porcentajes de preñez y genera hasta muertes embrionarias y abortos.
Es conveniente, por tanto, suministrarles alimentos con mayor frecuencia, con un  balance adecuado en energía y proteína, a partir de carbohidratos fácilmente fermentables, teniendo especial cuidado con la calidad de la fibra y proporcionando suplementos como henos, semilla de algodón silos y tortas.

Actividad productiva


Costos de producción en 2010

En 2010 los costos de producción para el ganadero pueden estar al alza, teniendo en cuenta las posibilidades de subida del precio del petróleo a US$100 por barril y las proyecciones de los precios de commodities por encima del 17% (maíz, trigo, soya, etc.) del promedio de 2009. Dadas las facilidades que los mercados ofrecen hoy en materia de financiación, bien vale la pena tener un poco más de inventarios en materias primas e insumos para alcanzar un mejor margen de utilidad cuando estas suban.

Mercados internacionales


Brasil listo para exportar a China

China reconoció las zonas libres de fiebre aftosa con vacunación en Brasil, con lo cual este país tendrá vía libre para exportar carne de bovino al principal consumidor del planeta, cuyos mejores niveles de vida hacen prever para el futuro un gran incremento en sus importaciones. Brasil logra este reconocimiento gracias a sus avances en el mejoramiento de su sistema sanitario. Un buen precedente para Colombia en la búsqueda de nuevos mercados.

Sanidad

Éxito en el ciclo de vacunación

A un costo de $8.206 millones, contratación de 2.900 personas, visita a 444.740 predios ganaderos y vacunación de 21.283.983 bovinos y búfalos contra la fiebre aftosa, es positivo el balance del ciclo número 26, ejecutado por Fedegán entre el 3 de noviembre y el 17 de diciembre de 2009.
De acuerdo con Ismael Zúñiga, subgerente de Salud y Bienestar Animal de la entidad gremial, en esta oportunidad se alcanzaron coberturas de 91.8% en predios y 95.5% en bovinos, que demuestran la responsabilidad del sector ante el país y el decidido compromiso de ganaderos y gremios por erradicar esta enfermedad y apuntalar los proyectos de exportación.

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