domingo 24 de enero de 2010 - 10:00 AM

'Para ser grande hay que soñar desde el principio en grande'

Cuando Alberto Jiménez llegó a Bucaramanga hace 10 años no tenía nada.

Huída de una ruptura con su ex esposa que terminó dejándolo en la quiebra.

En su camino desorientado llegó al Terminal de Transportes de Bucaramanga, una ciudad que para él era ajena y le representaba sólo un refugio para olvidar lo que había dejado en Barranquilla.

'Llegué a Bucaramanga, sólo tenía como $80 mil, de los cuales ya había descontado el pasaje. Pedí un caldo de costilla y compré ‘la Vanguardia’. Comencé a buscar pieza y encontré una que se acomodaba a mi presupuesto. Pagué $15 mil para el primer mes de arriendo. No tenía ningún lujo, sólo lo necesario. Por cosas de la vida había aprendido a hacer moñas para dama, accesorios  para el cabello y todo este tipo de cosas… En fin, me dediqué a venderlas en la entrada de uno de los puestos de San Andresito, hasta que conocí un señor al que le encantaron y le vendía después toda la mercancía a él', relata Jiménez.

De vender moñas y accesorios poco a poco fue juntando un capital, con el que empezó su propio negocio y el que lo llevó a conocer a su actual esposa.

Ahorró cada centavo y empezó en tierra santandereana de nuevo el negocio que había dejado en Barranquilla: formar y capacitar personas en temas de actualidad.

Para él es una necesidad apremiante para las empresas  capacitarse permanentemente en temas de contabilidad, mercadeo y ventas y temas tributarios, entre muchos otros.

Por su experiencia como docente, su profesión como administrador de empresas, sabía a qué público llegar.

'Al principio fue muy difícil no tenía ni fax ni teléfono, pero eso lo fuimos consiguiendo. El primer seminario que dimos fue dirigido a secretarías, en temas de manejo de documentos, algo básico pero que no enseñan en ninguna universidad', puntualizó el empresario.

Arrendó un apartamento y fue juntando material sobre cómo capacitar a secretarías, mensajeros, almacenistas, bodeguistas, oficios que requieren manejo especial de algunos temas y para los que por lo general el mercado no ofrece opciones de capacitación.  

Pese a que es nacido en Medellín, ha vivido en varias ciudades del país. Sin embargo, reconoce que en Bucaramanga encontró el lugar perfecto para lograr una empresa próspera.

Tanto así que Seminarios Andinos, empresa que gerencia desde hace 10 años, piensa lanzarse este año como un grupo empresarial santandereano que abarcará conglomerados como el inmobiliario y de construcción, de capacitación y diplomados y su propia librería.

La experiencia para poner en pie una empresa que contaba con un capital reducido se la dio cuatro quiebras que ha vivido en carne propia durante su vida.

Sin embargo, pese a que Jiménez lo relata hoy con nostalgia y a que parezca muy fácil en sus términos, fue un periodo de muchas dificultades.

Pero el secreto del éxito el lo define como: creatividad, perseverancia y ahorro.

Mientras cuenta su historia afirma que muchos de los jóvenes que se aventuran a crear empresa quiebran al poco tiempo porque se dedican a 'llenarse de lujos, de extravagancias del mercado y quieren hacer plata rápido. Eso no es así, hay que dejar que una empresa madure y reinvertir cada peso en nuevos productos, expresa el gerente.

La mirada puesta en Perú

Gracias a las ruedas de negocio en las que ha participado, Seminarios Andinos empieza a mirar al resto del continente.

Un ejemplo de ello fue la rueda de negocios que el Ministerio de Industria Comercio y Turismo apoyó el año pasado para que empresarios de diversos sectores concertaran citas con empresarios de Lima, Perú.

'De ahí se tomó la iniciativa de abrir nuestra sede en Perú con la oferta de capacitación y seminarios y con la oferta de libros, que fueron muy bien aceptados', expresó Jiménez.

Para él, los productos colombianos son muy bien aceptados en el exterior ya que son reconocidos por su alta calidad.  

Pero los sueños de expansión no sólo llegan al vecino país. También prevén que a futuro tengan sus propios centros de capacitación e instituciones universitarias.

Tienda virtual

'La empresa que no tenga sus servicios en internet se quedó', así define Alberto Jiménez la necesidad que prima en su empresa desde hace cuatro años: servicios en línea y comercio electrónico.

Pese a que tiene una extensa red de expertos que asesoran la estructura administrativa como tal, para ellos también es importante que, por medio de la página web, las personas puedan inscribirse en seminarios y comprar productos.

La página web tiene en promedio mensual 13 mil visitas al mes y les representan cerca de 600 ventas mensuales.

La misma página cuenta con un chat y un asesor permanentemente en línea.

Para este empresario la necesidad de contar con medios virtuales es apremiante para todos los sectores económicos de Santander.

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