sábado 16 de enero de 2010 - 10:00 AM

Angustia y violencia se apoderó de Haití

La ayuda mundial está llegando de forma masiva a Haití, pero por problemas logísticos no beneficia todavía a los sobrevivientes del terremoto del pasado  martes, que ya dan muestras de su desesperación con saqueos y violencia, mientras empiezan a conocerse más datos de la magnitud del desastre.

La Cruz Roja aseguró ayer que 'las posibilidades de encontrar a más supervivientes siguen disminuyendo', todavía se producen buenas noticias en ese campo como el hallazgo de 23 personas con vida bajo la montaña de escombros que se erige donde antes estaba el Hotel Montana, en la capital haitiana.

En Puerto Príncipe, el agua y los alimentos escasean y lo que hay se venden a precios por las nubes, las comunicaciones siguen cortadas, salvo las satelitales, y el hedor de los cadáveres en descomposición y el polvo de los edificios derrumbados hace irrespirable el aire.

Tampoco hay medios de transporte por falta de combustible y porque muchas vías son intransitables, y los hospitales no dan abasto para atender a los heridos.

'Miles de personas necesitan operaciones quirúrgicas inmediatas y esperan en nuestras estructuras', aseguró Stefani Zannini, jefe de Médicos Sin Fronteras en Haití.

Todo ello ha hecho que la desesperación cunda entre los sobrevivientes, paradójicamente en momentos en que se produce un verdadero aluvión de material y personal humanitario, hasta el punto que el aeropuerto de Puerto Príncipe, que funciona precariamente a causa de los años sufridos durante el terremoto, tuvo que dejar de recibir aviones ayer por un tiempo debido a la congestión.


Sobrevivientes LLEGAN AL PAÍS

Bogotá, Colprensa

Cansados pero con la tranquilidad de encontrarse por fin a salvo y junto a sus familias, se encuentran diez de los colombianos que sobrevivieron al terremoto en Haití y que a bordo de un avión de la Fuerza Aérea regresaron ayer al país.

En sus rostros se reflejaban las horas de angustia que por cuenta de la furia de la naturaleza tuvieron que vivir en la isla.

Una de las primeras en pisar suelo colombiano fue Ingrid López, quien junto a sus dos pequeñas hijas dejó Puerto Príncipe para 'intentar olvidar la tragedia'.

En declaraciones a medios de comunicación, ella calificó como un milagro el hecho de ver con vida a sus niñas: 'Estaban solas en la casa con la niñera, yo tuve que abandonar mi carro para poder ir hasta donde estaban ellas, pero lo único que vi fue escombros'. Su casa colapsó, pero gracias a la mujer que cuidaba de las dos menores, éstas pudieron salir de entre los escombros.

Ingrid no fue la única que atribuyó su suerte a un acto divino. Hermes Peñalosa narró sus horas bajo la estructura del lugar donde se encontraba a la hora del terremoto.

'Yo quedé atrapado debajo de la placa de cemento del segundo piso y desde las 5:00 de la tarde hasta las 8:30 del otro día que me rescataron soldados brasileños', dijo, agregando que nunca dejó de pensar en lo que aún le faltaba por vivir.

Para Hermes y para Ingrid, con el sismo no sólo quedaron en ruinas sus viviendas, también se sepultaron sus sueños, años de trabajo y un futuro por construir.

Esta sensación fue al igual compartida por Jorge Arenas, un voluntario que hacía parte de la delegación de la ONU en ese país. 'Ya no sabemos qué pensar, no puedo recordar ya en mi pasado porque lo único que me queda ahora es mi presente', dijo.

Él se encontraba manejando hacia su casa al momento del sismo. En su cabeza sólo quedaron las imágenes de una ciudad destruida y la tristeza de unos pocos que lograron sobrevivir. 'No vi sino casas en el suelo y el llanto de unos cuantos que bajo los muros de sus casas buscaban a sus familiares'. Jorge fue uno de los pocos afortunados que logró reunirse a salvo con los suyos.


Problemas en la repatriación

Colprensa

El director del Centro Nacional de Recuperación de la Armada Nacional, teniente coronel Mauricio Falla, explicó que el avión que aterrizó de Haití ayer en la tarde y que llevó alimentos y medicamentos hasta la isla, no cumplía con los debidos requerimientos para transportar personas a bordo de regreso.

Sin embargo, el oficial señaló que se estudia la posibilidad de que cumpla con esta misión, ante la cantidad de nacionales interesados en abandonar el lugar.


Vivos de milagro

'Los designios de Dios son misteriosos. El quiso que nuestra casa aguantara mientras que otras mejor construidas se vinieron abajo, explica Eglide Victor, profesora de 26 años, mientras muestra su precaria vivienda en el corazón de Puerto Príncipe.

Supervivientes por milagro del sismo que devastó la ciudad y sembró la desolación a su alrededor, esta familia abandonó su domicilio por miedo a que hubiera otro terremoto terminara derrumbándolo y sepultándolos.

Acabaron en un parque público pero se sintieron más desvalidos que en su propia casa y regresaron.'Para protegerla y protegernos. Hay mucha gente armada, muchos saqueos', explican los hombres de la casa.

'Nuestra vida está en manos de Dios. ¿Marcharnos de Puerto Príncipe? No, nunca', concluye Eglide Victor.


Catástrofe de Haití ocurriría en Colombia

Colprensa

El terremoto que sacudió a Haití podría ocurrir en Colombia, por las características de las fallas geográficas que atraviesan el país.

Las regiones que corren un mayor riesgo son Nariño, Valle, Cauca, santanderes, zona Cafetera y la capital del país.

El Ingeniero civil especialista en estructuras y riesgos sísmicos, Jorge Salazar, explicó que la catástrofe que afecta hoy a Haití se debió a una fricción horizontal de las placas del Caribe con la placa de Norteamérica, que al moverse produjo una liberación de energía, traducida en fuertes movimientos horizontales que hicieron colapsar las estructuras poco resistentes.

Situación que sucedió con el edificio de las Naciones Unidas en la isla.

Salazar explicó que se produjo el desplome porque esta no contaba con una estructura antisísmica. Y añadió que este tipo de instituciones son las primeras que deben adecuarse a las normas de construcción antisismos, porque son los encargados de atender a la población en momentos de desastres.

Según el especialista existe una proyección de un sismo de este tipo de fricción en Colombia, porque se encuentra en el cinturón de fuego, que pasa por países como China, Japón, Chile, Estados Unidos, México, entre otros, lo que la hace más vulnerable porque hay placas que aún no se han acomodado y que están en constante fricción.

Sumado a esto, según el experto, la cordillera de los Andes que atraviesa el occidente del país hace parte de las formaciones más recientes del planeta, lo que genera que la geografía colombiana presente fallas geológicas.


Una colombiana sigue desaparecida

Colprensa

En Colombia, la familia de Sandra Rivera, residente en Haití, no pierde la esperanza de encontrarla con vida.

Tras el terremoto no saben de su suerte y los intentos por localizarla han sido frustrados.

Sin embargo, la fe de la familia sigue intacta. Simón Aramea, esposo de Sandra y quien salió de la isla una hora antes del sismo, narra los últimos momentos junto a su compañera.

'Lo último que hablamos era en volvernos a encontrar acá (en Bogotá), de nuevo, y continuar con los planes que teníamos', recuerda.

Para la mamá y hermana de esta colombiana, no se han hecho lo esfuerzos suficientes para dar con su paradero.

'Ella es la única colombiana reportada como desaparecida y nos pasan a un patrullero para que nos dé información. Él no tiene idea de nada. Quedaron en llamarnos y aún no lo hacen', dice Gloria Patricia Rivera, hermana de Sandra.

Por esta razón, Simón está haciendo un llamado al Gobierno y a las autoridades para que le faciliten mayores datos de su esposa.

'Al lugar donde estaba ella no ha llegado ninguna autoridad colombiana. Se la han pasado en el aeropuerto y nadie ha salido a buscarla'.

 

Drama de siete colombianos

Colprensa

Guillermo Romero, seis colombianos más y un ecuatoriano, esperan que los organismos de socorro lleguen en las próximas horas hasta la casa donde se encuentran atrapados, luego del terremoto que destruyó gran parte de la isla.

Su hermana Fanny Romero fue la única familiar con la que Guillermo se comunicó gracias a un teléfono celular el pasado jueves.

Y además de avisar que se encuentra bien de salud y con suficientes víveres, le pidió que se comunicara con algún organismo que los ayude a salir de los escombros y regresar a sus hogares.

'Yo ya venía a las seis y media pasaditas para mi hogar, cuando mi hermano me volvió a llamar angustiado. Me dijo que no tenía minutos en el celular y me dio la dirección de la casa para el rescate. Llamé a mi hermana y ella se comunicó con la Cruz Roja, la organización se puso en contacto con Haití. Le dijeron que el rescate lo hacían el jueves o el viernes', dijo Fanny.


'Mi mamá está bien'

ELIZABETH Avendaño M

eavendano@vanguardia.com

El arquitecto Franky Marceylle, de 53 años y residente hace 35 años en Bucaramanga, aún permanece en Bogotá a la espera de viajar a Haití en busca de su madre, su abuela y su sobrina. No obstante, está más tranquilo.

'Ayer pude hablar con una familiar en Miami y me manifestó que ellos tienen noticias. Al parecer mi mamá esta bien, pero aún no lo he confirmado'

De mi abuela ya me enteré que no estaba en Puerto Príncipe el día del terremoto y mi sobrina y sus dos hijos están bien, pero su esposo quedo bajo los escombros' manifestó.

'Yo entre más veo las noticias, más ganas me dan de viajar  reencontrarme con ellos,  pienso en traerme a mi madre para Bucaramanga, Dios quiera se den las cosas', aseguró.


Bumangueses contribuyen con donaciones

ELIZABETH Avendaño M

eavendano@vanguardia.com

Un adulto mayor arribó ayer la sede la Cruz Roja en Santander, ubicada en la calle 45 Nº 9B-10, con la firme intención de ayudar a los damnificados de Haití. No traía mercado, tampoco ropa y aseguró no tener mucho dinero para entregar. No obstante, su gesto fue suficiente para conmover a los voluntarios encargados de recibir las ayudas. El hombre depositó en una alcancía $1.000, su máximo patrimonio para un gran espíritu solidario bumangués.

Cabe advertir que desde ayer la Cruz Roja, seccional Santander, comenzó a recibir ayuda para los damnificados del terremoto en Haití. Aunque apenas comenzaron las labores de recolección, es bastante la solidaridad de los bumangueses que no sólo contribuyen con mercado sino que también lo hacen en dinero.

Entre los quienes entregaron ayer donaciones estaba David Alberto Hernández Ramírez, un asesor de seguros quien afirmó que 'se me parte el corazón por tanta calamidad que tiene Haití, entonces se trata de aportar un granito de arena para solucionar en algo todas las necesidades que tienen'.

A su turno, Reinaldo Hernández, aseguró que 'conozco Haití, y sé la pobreza y miseria que este país vive. Así no hubiese sucedido el terremoto, la gente de allá necesita, voy a tratar de traer todos los días lo que pueda para contribuir con esta población.'

Durante varios días, los funcionarios de la Cruz Roja, recibirán los aportes de los bumangueses, que posteriormente será enviada a Bogotá y de allí hacía su destino final que son los damnificados de Haití.

 

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