miércoles 31 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Tras 4.468 días, Pablo Moncayo rompió las cadenas del secuestro

En medio de aplausos, pasadas las 6:54 de la noche de ayer, el sargento Pablo Emilio Moncayo, secuestrado por las Farc, retiró las cadenas que durante 12 años acompañaron a su padre, el ‘profe’ Moncayo, Gustavo Moncayo, ‘El caminante por la Paz’. Así lo hizo por petición expresa de su padre. 'Escuché a mi papá que deseaba que yo le quitara las cadenas', dijo y así lo hizo.

Durante la ronda de preguntas Moncayo mostró mucha lucidez y anunció que en los próximos días dará a conocer una decisión que adoptó durante su cautiverio.

'Lo que yo piense de las Farc en nada va a cambiar el rumbo de la historia de Colombia', dijo al responder los interrogantes relacionados con su sentimiento hacia la guerrilla que por más de una década lo separó de su familia, 'sencillamente existen, son una realidad, no sé los puede negar, parecen invisibles, pero ahí están', dijo.

'Yo, he conservado mi uniforme por mis compatriotas. Respeto la Constitución como soldado y como ciudadano, lo que yo opine no es de gran trascendencia, y menos en estos momentos porque es la democracia de Colombia, buena o la mala, es la que sostiene al Gobierno, le guste o no a la gente', consideró.

Moncayo además expresó un gran agradecimiento a Dios y en particular a su papá, Gustavo, por 'su labor titánica e incansable'.

De la misma forma expresó frases de solidaridad a periodistas como Herbin Hoyos, Antonio José Caballero y Nelson Moreno, porque las familias de los secuestrados estaban conectados con ellos desde la selva.

Igualmente expresó su agradecimiento a la senadora Piedad Córdoba por haber ayudado en su liberación.

El sargento Moncayo reclamó la intervención de organismos internacionales para lograr la liberación de dos de sus compañeros: Libio Martínez y Edgar Duarte, por considerar que en reiteras oportunidades le manifestaron el peligro en el que están sus vidas.

De la misma manera, el sargento se mostró agradecido por la presencia de nuevo en la civilización. 'Ha sido muy bello el recibimiento, ha sido un honor, no saben cuánto', dijo Moncayo, quien describió su sensación ya en libertad como algo 'asombroso'.


‘No había cámaras de Telesur’

Una vez arribó al aeropuerto Gustavo Artunduaga, la senadora Piedad Córdoba fue cuestionada por las imágenes que Telesur difundió en las que se mostraba a la guerrilla recibiendo a la comisión humanitaria que fue al encuentro del sargento Pablo Emilio Moncayo.

Al respecto la senadora Piedad Córdoba negó que haya visto alguna cámara de Telesur o de cualquier otro medio e indicó que, como en todas las ocasiones, los guerrilleros tenían varias cámaras, pero insistió en que desconocía si estos eran de algún medio de comunicación.

Así  mismo, pidió que se dejara la polémica de lado y destacó que ya Moncayo está libre, y en varias ocasiones se apoyó en las declaraciones de monseñor Leonardo Gómez, quien coincidió en que no hubo ningún medio y llamó la atención para que no se polemice ni se busquen culpables, sino que se observe la libertad de la que ya gozan dos de los ex secuestrados por las Farc.

Horas antes el Alto Comisionado para la Paz, Frank Pearl, había manifestado el rechazo del Gobierno por aquel hecho. 'El Gobierno rechaza que un medio de comunicación como Telesur se preste para hacerle propaganda a un grupo terrorista y secuestrador como las Farc. Este medio de comunicación debe explicarle al país por qué estaba en un punto del territorio colombiano en compañía de guerrilleros de las Farc', señalo Pearl.

Córdoba, en la rueda de prensa, también descartó que estuviera en la zona de la entrega el periodista Jorge Enrique Botero, y declaró que era imposible que estuviese allá, porque este permaneció en Florencia.

Respecto a los restos de Guevara, dijo que se reunirá con el alto comisionado para la Paz, Frank Pearl, para coordinar con él la forma en que se podría hacer ese operativo para recibirlos.

De otro lado, la senadora dijo que le entregó a la guerrilla las cartas y videos de las familias de los secuestrados que quedaron en poder de los subversivos.

Al cierre de esta edición, Adolfo Beteta, vocero del Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, afirmó que 'en términos generales el sargento Pablo Emilio Moncayo se encuentra bien'.


Las imágenes de Telesur

Telesur dio a conocer un corto video en el que se ve al sargento Pablo Emilio Moncayo en la selva, minutos antes de ser liberado. En el video se mostraba a Moncayo caminando en círculos, vestido con uniforme militar y mirando un reloj que marcaba las 11 de la mañana.

'Quedan escasas horas para reencontrarme con mi familia. No me imagino cuál será la alegría de ellos al verme después de tantos años (...). No me alcanzo a imaginar', fueron sus palabras.

Así mismo, Telesur dio a conocer unas imágenes del encuentro con la senadora Piedad Córdoba, a la que aparece abrazando y le muestra un maletín. Ambos aparecen sonrientes.


paso a paso...

El operativo:

  • La senadora Piedad Córdoba, monseñor Leonardo Gómez, dos delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, un médico y seis delegados de la tripulación brasileña partieron hasta la zona donde se encontraba Moncayo hacia las 11:15 a.m.
  • En un costado de la pista del aeropuerto Gustavo Artunduaga de Florencia, los familiares del sargento Moncayo se abrazaron, lloraron y se despidieron de la delegación que partió en la aeronave.
  • El profesor Gustavo Moncayo, con una risa en su rostro, tomó fotos de la aeronave. 'La paz no tiene reversa', dijo la senadora Piedad Córdoba en twitter.

12 AÑOS DE LARGO CAUTIVERIO

'Lo que en el momento parecía un incidente de horas, o tal vez de unos cuántos días, terminó siendo un calvario de 12 largos años', recuerda la madre del uniformado, doña Stella Cabrera, quien no disimuló las lágrimas cuando ha tenido que ver las cadenas que cuelgan del cuello de su hijo Pablo Emilio.

En los doce años de secuestro se han conocido apenas tres pruebas de vida suyas; la última fue divulgada en septiembre de 2009. Allí se le aprecia notablemente deteriorado, cansado y bajo de ánimo.

Entre sus compañeros siempre se distinguió por su buen sentido del humor y por su nobleza, rasgos que sin duda obedecen a una crianza guiada por docentes, acompañada por la vida en la tranquilidad de un municipio como sandoná, Nariño, de donde son oriundos los Moncayo Cabrera.

Del ‘pablito’ que se llevó la guerrilla hace 12 años, queda muy poco. Así lo reconocen sus familiares, quienes no pueden borrar de sus recuerdos la nueva imagen de su hijo y hermano. El mismo que alcanzó la edad adulta lejos del calor de su casa y en medio de la espesura de la selva.

Recientemente corrió el rumor que su estado de salud no era el mejor y que hasta se le había volado a sus captores, información que nunca pudo ser confirmada por nadie.


Más declaraciones de Moncayo

Las declaraciones del Sargento Pablo Emilio Moncayo, a su regreso a la civilización, después de 12 años y 3 meses:

'Quiero agradecer la solidaridad de mis paisanos los sandoneños, agradecer al grupo de hombres y mujeres de Colombianos y Colombianas por la Paz y también deseo agradecer a los habitantes de Ciudad del Yarí, creo que así se llama la población donde me fueron a recoger.

También a la incansable doctora Piedad Córdoba (...), es un orgullo para mí haber portado el uniforme a lo largo de todo este tiempo, viviendo muchas cosas... muchísimas, todo por amor a mi bello pueblo colombiano.

Debo también transmitirles unas palabras que me encargaron mis compañeros realizara y son en especial palabras de mi coronel (Édgar Yesid) Duarte y mi primero (Jose Libio) Martínez, quienes solicitan que alguna organización no gubernamental de carácter internacional ayude a gestionar la libertad de ellos.

Ellos particularmente me manifestaron que sentían que sus vidas corrían peligro, entonces yo traigo ese mensaje para que alguna organización tome nota.

También me gustaría agradecer a monseñor Leonardo Gómez Serna, la iglesia católica que ha jugado un papel importante y a los miembros del Cicr'.


Sobre la caminata de su padre, el ‘profe’ Moncayo:

'Cuando mi papá comenzó la marcha llevaba yo cinco días de tratamiento médico porque estaba postrado en cama y duré siete meses caminando con muletas. Fue algo muy duro para mí (…), demasiado duro ver a mi padre en esas circunstancias, escuché todo por radio'.


Sobre José Libio Martínez:

'Mi compañero, mi primero Martínez él se encontraba tranquilo, él siempre ha sido tranquilo, lo ha destacado a él. De todos mis compañeros traigo gratos recuerdos. Han sido compañeros, maestros, amigos, me brindaron la mano, me atendieron, mejor dicho, son unos héroes'.

 

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