sábado 02 de mayo de 2009 - 7:03 PM

Viuda de ex guerrillero Pizarro rechaza "pacificación a través de las armas"

Sus años de lucha en el Movimiento 19 de Abril (M-19) y el asesinato de su marido, Carlos Pizarro León-Gómez, en 1990, poco después de dejar la guerrilla para iniciar su campaña presidencial, convencieron a Myriam Rodríguez de que la pacificación de Colombia mediante las armas no tiene ningún valor.


"Intentar aplacar la lucha armada también con armas, tratando de vencer al 'enemigo', no es algo que se deba hacer militarmente", sino con el diálogo, dijo a Efe la ex guerrillera, que ha inaugurado esta semana en Casa América Cataluña, en Barcelona, la exposición "Ya vuelvo. Carlos Pizarro, una vida por la paz".

El asesinato de Pizarro dejó, a principios de la década de los noventa, una profunda huella que Colombia tal vez no ha superado, y que ha dificultado, en opinión de su viuda, nuevos procesos de desmovilización como el que aceptaron en su día los integrantes del M-19.

Con la muerte de Pizarro se hicieron tangibles los temores de algunos comandantes que se habían opuesto en un primer momento a dejar las armas, y que veían llegar, con la desmovilización, el final de un grupo que había surgido como alternativa a la lucha que proponían guerrillas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) o el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Los fundadores del M-19 "quisieron hacer una guerrilla diferente", relata Rodríguez, y señala que el grupo al que perteneció tenía un carácter más nacionalista y buscaba reivindicar valores colombianos y rescatar del olvido el pensamiento liberador y pluralista de héroes como Simón Bolívar.

La muerte de Pizarro confirmó en gran medida esos temores


Hacia finales de los ochenta, recuerda Rodríguez, la caída del socialismo y la soledad cada vez más evidente de Cuba dejaban sólo dos opciones a los movimientos de guerrilla: establecer un matrimonio con el narcotráfico para sobrevivir, o dejar de desangrar el país y jugarse la vida en otros escenarios. El M-19 de Carlos Pizarro optó por la segunda.

La posibilidad de hacer una oposición política democrática y con opciones de poder en Colombia era prácticamente nula, y muchos líderes del M-19 temían que no se respetaran sus vidas al aceptar la desmovilización. La muerte de Pizarro confirmó en gran medida esos temores.

Sin embargo, dejar las armas fue una decisión firme y muchos prefirieron aliarse a otros movimientos políticos antes que retomar la lucha armada, con lo cual la rama democrática del grupo desapareció casi por completo después de Pizarro, a pesar de que una parte de su pensamiento aún sobrevive entre algunos líderes políticos, comenta Rodríguez.

Para ella, quienquiera que esté en el Gobierno de Colombia "tiene que sentarse a concertar y a dialogar sobre lo que será la paz", pues -en su opinión- alcanzarla sólo será posible si se solucionan problemas de fondo, "y eso implica concertación, apertura de canales democráticos de participación, oportunidades para la juventud y solución de problemas básicos de trabajo o vivienda".

La ex guerrillera no ve tan lejana la posibilidad de desarme de otros grupos como el ELN. Sin embargo, más que la desmovilización, le preocupa que la guerra continúe, "porque son demasiados factores los que están implicados en ese terreno; no es un grupo político ni militar, ni un grupo rebelde".

Tras la muerte de su pareja, Myriam Rodríguez reconstruyó su "crisálida" y se concentró en sus hijas, Claudia y María José, quienes tenían 18 y 12 años, respectivamente, en el momento del asesinato.

Pizarro León-Gómez, de 39 años, fue asesinado el 26 de abril de 1990, a bordo de un avión de Avianca, en pleno vuelo, por un sicario que, poco después del despegue del avión, se dirigió al baño desde donde regresó portando una ametralladora con la que disparó repetidamente contra él.

El ex comandante guerrillero era candidato a la Presidencia de Colombia por el M-19 y otros sectores de la izquierda y la socialdemocracia colombiana en las elecciones que se celebrarían un mes más tarde.

Ahora, sus hijas piensan que el trabajo por los derechos sociales sigue siendo necesario y creen que el contexto actual ofrece la oportunidad de "mover masivamente una opinión para lograr muchas metas de una forma distinta".

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad