Al dolor del descenso de categoría, los jugadores y cuerpo técnico del Atlético Bucaramanga, tuvieron que someterse a un verdadero vía crucis, para regresar a la Ciudad Bonita.
Publicado por: Oswaldo Contreras
Luego de terminado el partido ante el Deportivo Pereira, que significó el descenso del cuadro leopardo a la Primera B, el grupo tuvo que dormir en la capital risaraldense, porque la pista del aeropuerto Matecaña se encontraba en reparación.El equipo tenía previsto viajar a las 10:30 a.m. de ayer, porque se tenía previsto poner en actividad el aeropuerto desde las 9:00 a.m., pero no hubo tal.'Nos tocó almorzar en el aeropuerto de Pereira, esperando que nos llamaran para tomar el vuelo, pero nos cansamos de esperar', señaló Andrés Sarmiento, jugador del Atlético Bucaramanga.Efectivamente el grupo tuvo que desplazarse hasta El Edén, no el Paraíso, sino la Terminal aérea de Armenia, para poder emprender el camino de regreso hacia Bucaramanga.De la capital quindiana tomaron vuelo pasadas las 5:00 p.m., hacía Bogotá, donde tuvieron que hacer otra espera, para tomar uno de los últimos vuelos y poder llegar a su destino final, y regresar a la tierra del nuevo inquilino de la Primera B del fútbol colombiano, para ponerle la cara a la afición y empezar a pensar en la próxima temporada, donde el gran objetivo será el ascenso a la A, el cual se espera no sea tan traumático como el regreso de Pereira hacia Bucaramanga, que debió hacer en no más de cuatro horas y terminó convertido en un vía crucis de 12.Al cierre de la presente edición el Atlético Bucaramanga, aún no había llegado a la capital santandereana, porque se encontraba en el aeropuerto ElDorado, esperando turno para retornar.'No sabemos a que hora partimos, tal vez en el vuelo de las 9:50 p.m. podremos embarcarnos hacía Bucaramanga', recalcó Andrés Sarmiento.













