domingo 12 de octubre de 2008 - 5:17 AM

Argentina gana y ahuyenta fantasmas

Argentina ahuyentó los fantasmas que crearon a su alrededor cinco partidos sin victorias en las eliminatorias del Mundial 2010 con la que obtuvo esta tarde ante Uruguay por 2-1, la primera de este año en esta competición.

Los goles de los delanteros Lionel Messi y Sergio 'Kun' Agüero en los primeros trece minutos del choque abrieron la esperanza argentina de romper con contundencia su racha negativa, pero el juego se ensució en la segunda parte y quedó eclipsado por una batalla de mal gusto.

Argentina

Uruguay, que descontó con el tanto de Diego Lugano en los minutos finales de la primera parte, no tuvo ocasiones para alcanzar el empate.

Una derrota y cuatro empates consecutivos habían creado tensión alrededor de los jugadores albicelestes y del seleccionador Alfio Basile, por lo cual sólo una victoria podía atenuar una delicada situación que, entre otras consecuencias, interrumpió la relación entre el entrenador y la prensa.

Argentina tuvo un arranque soñado. Un centro impecable de Riquelme a los seis minutos y un remate de cabeza de Messi -una pieza de colección ya que no son usuales este tipo de realizaciones en el jugador del Barça-, ponía en ventaja al equipo local.

Siete minutos después, Argentina perforó otra vez a la defensa celeste con un centro demoledor. Un remate de Cambiasso dio en un poste, se durmieron los uruguayos y el 'Kun' Agüero, con un derechazo frontal, amplió la ventaja en el marcador.

Uruguay parecía liquidado. Messi volvió a filtrarse entre los atónitos zagueros de Uruguay y a punto estuvo de marcar el tercero antes de que se cumpliera el cuarto de hora, cuando ya era demasiada la diferencia en el marcador para tan poco tiempo de juego.

Los argentinos, dispuestos a romper la racha de cinco partidos sin victorias, desequilibraron al equipo visitante con velocidad, precisión en el juego corto y la actitud de algunas de sus individualidades. Uruguay colaboraba con su deficiente manejo del balón y su notable impericia defensiva.

Los uruguayos se complicaron más al apelar a la falta como recurso. Jorge Fucile salió lesionado del campo tras una fuerte entrada contra Javier Mascherano, mientras que Sebastián Eguren y Diego Godín fueron amonestados. Varios argentinos respondieron en consecuencia y el juego sufrió un bajón.

Argentina controlaba el partido hasta que se distrajo, perdió balones intrascendentes y lo pagó. Suárez evitó que la pelota saliera del campo, envió un centro desde la derecha, Lugano la tocó al gol a los 40 ante la salida de Nicolás Burdisso y devolvía el alma al cuerpo de los jugadores de Oscar Tabárez.

El partido se calentó al máximo por la reiteración de faltas y la permisividad del árbitro paraguayo Carlos Torres, pese a lo cual Carlos Tevez y Agüero generaron acciones de peligro en los dominios del portero Castillo en los primeros 20 minutos de la segunda parte.

Estaba arruinado el encuentro por la cantidad de interrupciones obligadas por los roces, encontronazos, errores de Torres y faltas fingidas. Se hizo infumable y al promediar el capítulo de cierre aumentaba la impresión de que habría tarjetas rojas.

El contexto y la falta de relieve futbolístico del encuentro ponían de punta los nervios locales, debido a que eran cada vez más espaciadas las ocasiones de asegurar la victoria. Uruguay tampoco atacaba, pero el peligro para ambos equipos era el árbitro, que a estas alturas pitaba sin ton ni son.

Este partido, posiblemente uno de las duros en lo que va del torneo clasificatorio, no hará historia por lo futbolístico.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad