martes 11 de diciembre de 2018 - 12:01 AM

“Pensé en retirarme, pero terminó siendo un año increíble”, Caterine

La mejor atleta del mundo, la medallista de oro olímpica y campeona mundial del triple salto, la antioqueña Caterine Ibargüen, regresó al país luego de recibir el premio de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) y reveló que cuando inició la temporada 2018 pensó en el retiro.

Ser subcampeona mundial y tercera en la Liga Diamante de la temporada 2017, puso a pensar a Caterine, porque venía de cuatro años siendo la mejor en todo en lo que compitió, por eso sintió que era momento del retiro y lo contempló por varios meses. Sin embargo, decidió seguir y lo hizo para completar el mejor de su carrera deportiva.

“El 2018 empezó con retos, después de un 2017 de unos sinsabores, de estar en la decisión que hubiera sido pésima, de retirarme, sin saber lo que me esperaba en 2018, sentada en mi casa pensé que lo mío era saltar, a pesar de los inconvenientes, ahí decidí empezar el 2018 con ganas, con disciplina y con mucho respeto por el deporte y la competencia, así como el amor que tengo por el atletismo”, reveló Caterine.

Un año de retos

La antioqueña agregó: “El 2018 fue de retos, de saber si de verdad era buena para lo que hago, era un año de atreverme y de buscar más allá de lo que hacía y así lo planificó mi profe y sin importar nada, trabajé con tantas fuerzas y no me esperaba ser la deportista del año, porque en la nominación había deportistas de otras modalidades y cuando me nombraron, fue increíble, y por eso el 2018 lo catalogo como el año de retos cumplidos y sueños realizados”.

Los retos cumplidos fue regresar al primer lugar indiscutido de la Liga Diamante, en la que reinó entre 2013 y 2016, cediendo el diamante en 2017 y regresando en 2018 por lo alto, no sólo con el del triple salto, también con el de salto largo, méritos que la catapultaron para ser la mejor del mundo en el deporte base.

Justamente de esa decisión del retiro que rondó por su mente, Caterine recordó que fue por “estar sentada en mi casa, como dos o tres meses ganando kilos, tiempo en el que pensé que desde muy joven hago esto y retirarme sería difícil, porque aunque ser subcampeona mundial me llevó a pensar decir no más, pesó mucho más mi compromiso con el país, con el Comité Olímpico y conmigo misma, y todo va encaminado a Tokio-2020, allá sí pensaré en el retiro, así que haber terminado mi carrera este año por un tropiezo, habría sido una acción egoísta, por eso seguí”.

Y siguió para vivir un año increíble, porque a la Liga Diamante le sumó las dos medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, también en salto largo y triple, con sus mejores del marca en 6,93 metros en el largo y 14,96 en el triple, un poco lejos de su mejor registro histórico de 15,30 que logró en Mónaco en 2014, pero en un año de transición, en medio de los Mundiales 2017 y 2019 y previo al inicio de las clasificaciones para los Juegos Olímpicos Tokio-2020.

“Este año cumplí el sueño de ser la mejor atleta del mundo, porque somos pocos los de esta área del mundo que logramos esto, era algo muy difícil. Antes había estado nominada, pero nunca estuve cerca de ganarlo, no lo tenía nunca en planificación, pero al serlo ahora, hay muchas más cosas interesantes en lo que viene”, dijo la antioqueña.

Retos futuros

Así, con sueños cumplidos, como la mejor del mundo y tras un gran 2018, Caterine ya tiene la mira puesta en Tokio-2020, porque no sólo buscará su segunda medalla de oro olímpica, sino también el cierre de su carrera deportiva y con la mentalidad puesta en lo único que le hace falta en el deporte: “mi gran reto y lo que me va a decir que soy la mejor del mundo es el récord mundial, esa es mi barrera, cada día me levanto con ese reto”.

Actualmente el récord mundial del triple salto está en 15,50 metros y lo tiene la ucraniana Inessa Kravets desde 1995, mientras que el mejor registro olímpico lo ostenta la camerunesa Francoise Mbango Etone, con 15,39 metros, desde los Juegos de Pekín-2008.

Y después del retiro, Caterine siente que su labor estará en “trabajar fuerte por el deporte colombiano, porque hay mucho talento en Colombia, me gustaría aportar para que se haga mucho más de lo que yo hice, pero también a dedicarle tiempo a mi familia, a construir mi familia y decirle a Colombia gracias, y la mejor forma es seguir desarrollando talentos, no como entrenadora, sino a facilitarle la vida que se hace difícil a los deportistas”.

Finalmente, la mejor atleta del mundo en 2018 se describió así: “Caterine está hecha de carne y hueso como todos, pero de corazón grande y una mente tan decidida de cumplir mis sueños, que cada día pongo un pie para ser mejor, para aportarme a mí, a mi familia, a mi país que se refleja con lo que yo sueño y me acompaña, también por mi decisión, mis ganas, mi amor y la perseverancia, que fue lo más importante de este año con mi deporte”.

Para el próximo año, los retos de Caterine Ibargüen son claros, porque tendrá el Campeonato Mundial de Doha del 27 de septiembre al 6 de octubre, en el que buscará recuperar la corona que perdió en 2017 contra la venezolana Yulimar Rojas. También tendrá días antes los Juegos Panamericanos de Lima, del 26 de julio y el 11 de agosto, así como toda la temporada de la Liga Diamante y el cierre del año con los Juegos Nacionales de Cartagena.

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