lunes 07 de septiembre de 2009 - 9:22 PM

'Vélez y Mejía son lo mismo y ambos quieren ser técnicos': Hernán Peláez

Entrevista al ‘doctor del periodismo deportivo’ en Colombia

45 años de experiencia suma en el periodismo.

Hernán Peláez habló con Vanguardia Liberal

10 años trabajó como ingeniero químico, la profesión para la que estudió en la universidad.

¿Sabía usted qué a Hernán Peláez poco le gusta el ciclismo, pero que igual fue reportero en varios Tour de Francia por cuestiones del oficio?


El aplauso fue sonoro y de inmediato él lo validó. Hernán Peláez Restrepo era esperado por más de 200 personas que en un pequeño auditorio gozaron con las simpáticas historias contadas con la gracia irrepetible y única del 'doctor del periodismo deportivo y de opinión en Colombia'.

'Sin duda, Bucaramanga es una ciudad bonita y con un clima envidiable, no en vano uno entiende porque Dimarcos, Peluffo, ‘Cuca’ Aceros, Américo Montanini, Churio… viven aquí. Tanto viejo junto uno no encuentra en otras ciudades'. Las risas estallaron con la complicidad y presencia de varios de los ci-tados, quienes compartieron un rato en Bucaramanga con el conductor del programa ‘La Luciérnaga’ y de ‘El Pulso del Fútbol’ de Caracol Radio.

Así comenzó la ráfaga de sentencias, anécdotas y enseñanzas de un histórico del periodismo tranquilo y respetuoso en el país. Del periodismo serio, descomplicado y con visos de familiaridad en medio de una realidad compungida por la violencia, la injusticia, y de la que se escapa por instantes gracias a los goles y las emociones que produce el fútbol.

'Dicen que el fútbol es una religión y es muy cierto. Los que aún son católicos, y van a misa, miran cómo el cura besa el cáliz, lo mismo pasa con el jugador que levanta la copa, todos entran al templo y se persignan, tal cual lo hacen los jugadores cuando entran a la cancha. En la misa se canta, en el estadio también, inclusive se canta para insultar a los policías, y bueno tal es la devoción que parece que todos los jugadores tuvieran muertos los papás porque no hacen sino mirar para el cielo… pero la máxima es: perdimos porque así lo quiso Dios'.

Las carcajadas no cesaron en medio de frases que evidenciaban más de 40 años de camino recorrido en el mundo de la información, los micrófonos y la entretención de un pueblo que sigue riendo de su desgracia. Incluso tuvo tiempo de lanzar un par de dardos al senador Alirio Villamizar, que fueron res-pondidos con más risas.

Pregunta y respuestas

VANGUARDIA LIBERAL: Usted es ingeniero y lleva en el periodismo más de 40 años. ¿Cree que hace falta estudiar cinco años en una universidad para hacer periodismo deportivo?

HERNÁN PELÁEZ: 'Creo que la universidad le da a uno formación. Yo estudié ingeniería química, trabajé 10 años en eso y terminé trabajando en periodismo. Y digo, la universidad le entrega a uno formación, le da disciplina, le enseña a consultar, le enseña a presentar un examen, pararse en un estudio y todo eso se convierte en ventaja para el periodista de hoy, respecto al empírico de hace unos años, que hacía lo que creía'.

V.L: ¿Cuál es la clave de su éxito o su vigencia?

H.P.: 'El éxito no se puede medir. Si usted hace un libro sí puede medir su éxito teniendo como referente la venta del libro, pero en esta profesión es muy difícil, y muy subjetivo. Entonces diría tal vez que el cumplimiento es vital. El oyente sabe que si yo hago 6:00 a.m. en Caracol, prende el radio allí me en-cuentra, que si hago el programa de la 1:00 p.m. me encuentra, que si hago -La Luciérnaga- allí me en-cuentra. La gente se acostumbra a la persona, en la medida en que se sea cumplida y seria en su labor. Yo creo que esa es la razón, no del éxito, si no de la vigencia'.

V.L: Cuando usted se refiere a algunos periodistas jóvenes de radio se percibe un tufillo de incredulidad.

H.P.:  'No creo que sea tufillo, inclusive con ellos tengo buena relación y fui de las personas en que más insistí para que llevaran a Martín de Francisco, y hablé mucho con (Andrés) Maroco cuando decidió irse de Caracol. Creo que el problema del periodista, y no solo de ellos, es que las cosas hoy en apariencia son más fáciles, entonces usted tiene a la mano la Internet y cree que con esto se tiene todo. Los perio-distas veteranos tenemos una cosa que se llama verificación y creo que ellos necesitan aprender eso, porque a Internet entra cualquiera, y puede leer, contar esa historia y hacerlo entender a la gente, pero creerse que porque tiene un micrófono en la mano ya está triunfando, es muy equivocado'.

V.L: ¿Qué le hace falta hacer en el periodismo antes de su retiro o la muerte?

H.P.:  'Lo que pasa es que en el caso mío, lo que era un oficio se convirtió en un vicio, porque esto uno lo puede dejar mañana si quiere, pero el problema es que uno todavía se siente con ganas. Como dicen los jugadores, yo me retiro el día en que tenga pereza para entrenar y yo todavía no tengo pereza de trabajar, entonces no tengo en mente irme'.

V.L: Muchos hinchas del fútbol en Santander creen que la salida de Jorge Luis Pinto de la Selección Colombia se debió a la presión de ustedes, la prensa capitalina. ¿Qué opinión tiene de esta afirmación?

H.P.:  'No creo. Cualquier técnico, llámese Pinto, ‘Kiko’ Barrios, el que usted traiga, si no gana se va. Eso ya lo tenemos claro y el periodismo sabe eso, entonces el periodista muchas veces abusa de eso diciendo: ¡espere que pierda tres partidos!, así no haya perdido ninguno, pues claro está sentenciado, porque a la larga el periodista sabe que sigue trabajando, pero al técnico lo botan. Entonces yo no le veo ninguna gracia a eso, anticipar la salida de alguien. Y sí, muchos colegas adoptan esa posición sobradora… y bueno, los dirigentes por no pelear con el periodismo, le hacen caso'.

V.L: ¿Las concesiones en la radio deportiva han minado el oficio? Es decir, ¿es complicado ser periodista y a la vez vendedor de publicidad?

H.P.:  'Yo tengo la fortuna de no haber hecho eso, y en Caracol Radio no hay ese sistema. Creo eso sí que es muy preocupante, porque el muchacho que se siente obligado a vender, tiene que negociar y muchas veces abusan de él las empresas o los empresarios, y bueno, no digo que eso le quita credibilidad, pero eso sí falsea la profesión… No sé, no sé. Nosotros en Caracol somos enemigos de eso, de concesiones, cu-pos, todo eso se quitó. Hay gente que tiene arrendado el espacio, que es distinto, porque lo difícil es im-poner la venta de cupos'.

V.L: No he encontrado el primer periodista que hable mal de usted, pero muchos sí reconocen la influencia del narcotráfico hace unos años en el periodismo deportivo. ¿Hasta dónde llegó la influencia de la ma-fia en este gremio?

H.P.:  'No es por jactarme, pero nunca pasé por eso. Tenía conocimiento de algunos casos, y quiero reco-nocer que una vez uno de los Rodríguez Orejuela habló conmigo pero por una cosa que dijimos de Drogas La Rebaja y yo me reafirmé con él, y alguna vez el ‘Mexicano’ (Rodríguez Gacha) llamó porque en el pro-grama 6:00 a.m. hablamos de la muerte de unos jueces en el río Magdalena y entonces nos dijo que él no había sido. Además, con un cinismo tenaz me aclaró: ‘yo nunca mato a las personas arrodilladas’ y a los jueces los mataron así’. Pero bueno yo sé que ellos (los mafiosos) movieron mucho el tema con dádivas, con regalos, con cosas de esas, pero he tenido la fortuna de no estar en eso, y nunca mi afán ha sido te-ner plata. … De manera que el narcotráfico se fue, ellos compraban caballos, después compraron jugado-res, y después compraron la extradición porque qué más hacían'.

V.L: ¿Qué hacer con tanta violencia en los estadios?

H.P.:  'El problema no nace de la cancha a la tribuna, sino al contrario… Esto no es un problema del fútbol, es un problema social. Pongo un ejemplo: nosotros sabemos que en Ciudad Bolívar (Bogotá), don-de hay más de 250 barrios, en donde se calcula hay más de un millón de personas, hay muchos mucha-chos que a los 18 años no han terminado de estudiar y no han terminado porque el futuro de trabajo no es el mejor. Entonces esos muchachos solos no son problema, pero el domingo arman la tribu, se van en patota para el estadio y allá pueden cantar, saltar, y le pueden ‘echar’ improperios a la Policía que entre semana los molesta, pero que allí no los puede fastidiar tanto, entonces eso no tiene nada que ver con el partido… esa masa que va, asiste pero a desfogar la frustración de la semana'.

V.L: El fútbol no ha sido tan productivo en resultados como otros deportes, y de eso se aferran técnicos, directivos y atletas de otras disciplinas que consideran que se le invierte mucho al fútbol y poco a las disciplinas que sí ofrecen triunfos olímpicos. ¿Qué opina al respecto?

H.P.:  'No mire, eso no es así. El fútbol tiene en estos momentos por lo menos 20 ciudades con equipos profesionales, entonces el judo sí, se practica en el Valle, en otros departamentos, pero no tiene lo que sí tiene el fútbol, que se juega hoy día desde Pasto hasta Santa Marta, mejor dicho, recorre el país y genera un volumen de información avasallante frente a otros deportes'.

En pocas palabras

V.L: ¿Edgar Artunduaga o Héctor Rincón?

H.P.:  'Cada quién en su estilo, Artunduaga es un tipo radialmente fundamental para una emisora por el estilo que tiene, por la frialdad que tiene, por el cuero duro que tiene, usted le puede decir de todo y Ed-gar no se inmuta, y Rincón es un periodista más inclinado a la literatura, es un tipo más preparado en eso, pero ambos son muy buenos, aunque Artunduaga radialmente es muy importante'.

V.L: ¿Carlos Antonio Vélez o Iván Mejía?

H.P.: 'Creo que son iguales, cada quien en su estilo. Ambos quieren ser directores técnicos, lo confiesa más Vélez, Mejía dice que no, pero es mentira. Les fascina hacer las alineaciones y yo le decía a alguien, hacer las alineaciones es muy fácil, coger un tablero, eso es facilísimo, el problema es manejar 25 tipos, y todos los técnicos que entrevisto para programa ‘El Café Caracol’ me lo han dicho, lo más difícil no es escoger los 11 inicialistas, sino mirar a los 5 que se sentarán en la banca a hacerle mala cara, que empiezan a cuchichear entre ellos, y a preguntarse por qué será que este tipo no me mete'.

V.L: ¿Yamid Amat o Juan Gossain?

H.P.:  '¡Yamid!.. Es que Gossaín es herencia de Yamid. Gossaín con todos los años que tiene hacía lo que nosotros hacíamos en ‘La Luciérnaga’ a las 6:00 p.m. en Bogotá, porque según él, en esa época madrugar no era lo de él, y se fue de Caracol y lleva como 20 años madrugando por la plata, pero sí creo que el maestro es Yamid porque radialmente sabía lo que se tenía que hacer'.

 

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