sábado 15 de septiembre de 2018 - 12:01 AM

Yates tiene el título de la Vuelta a 93 kilómetros

Miguel Ángel López, Nairo Quintana y Rigoberto Urán tuvieron una buena actuación y esperan rematar buen la Ronda Ibérica en la última etapa de alta montaña en el Principado de Andorra, en donde se cierra el paso por los Pirineos con etapa de seis premios de montaña.

Tras la disputa de la jornada 19 de la Vuelta a España que terminó en Naturlandia, luego del largo y exigente ascenso a La Rabassa, una vez más el ciclismo moderno en el que se apuesta más por la racionalidad, la tecnología y el cálculo matemático a la hora de las estrategias, se impuso al de la épica de antaño, en donde la fuerza y la capacidad del pedalista valían más que las razones y el miedo a perder lo conseguido en procura de obtener el botín mayor.

Un ‘calculador’ Simon Yates, líder de la Ronda Ibérica, supo administrar sus fuerzas y en un contraataque a 10 kilómetros de la meta, echó por tierra las intenciones que tenía el Movistar de Alejandro Valverde y Nairo Quintana.

El equipo telefónico trabajó durante buena parte de la etapa para tratar de dejar a Yates sin gregarios y poderlo atacar. Y desde el mismo inicio puso a Winner Anacona a marcar un fuerte ritmo, que rápidamente redujo el grupo principal a los hombres del ‘Top 10’.

Luego vino el ataque de Nairo, que se llevó consigo al holandés Steven Kruijswijk y al neozelandés Gegorge Bennett, hasta ellos llegó después el francés Thibaut Pinot, que con una docena de segundos a favor, vieron como el propio líder se unió a su grupo.

Valverde, que no pudo seguir el paso de Yates, y ya sin el ecuatoriano Richard Carapaz, obligó a Nairo a quedarse del lote puntero, para tratar de llevarlo adelante y de evitar un mal mayor.

Pero no se pudo. Yates y sus compañeros de aventura fueron abriendo hueco y terminaron disputándose la victoria parcial entre ellos, dejando como primero a Pinot, luego al líder y tercero al holandés.

Yates, que atacó con fuerza, supo, no como en el pasado Giro de Italia, administrar sus fuerzas y midió a sus rivales, saliendo vencedor y dando un paso firme en su aspiración de ganar su primera carrera de tres semanas.

“No sé qué porcentaje tengo de ganar la Vuelta porque queda una etapa muy difícil y todo se puede ir al garete, aún hay que permanecer concentrado y hacer las cosas lo mejor posible. No hay motivos para celebrar nada”, señaló Simon Yates.

Y tiene razón, porque los 97,3 km. de hoy entre Andorra y el Coll de La Gallina, con seis pasos de montaña y un desnivel acumulado que supera los 4.000 metros pueden ser el escenario para que aparezca la épica y derrote al ciclismo moderno, al calculador.

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