jueves 08 de agosto de 2019 - 12:00 AM

EGDE, la transformación a la construcción sostenible

La implementación del plan de ejecución de la estrategia EDGE representará un ahorro de unos 64 millones de kilovatios hora de energía en siete años de implementación y 941 millones menos en el consumo de metros cúbicos de agua, según Camacol.

Beneficios como ahorro en servicios de agua y energía, así como habitar en una vivienda amigable con el medio ambiente se han convertido en factores muy determinantes para la decisión de compra. En 2017, Camacol emprendió en el país un proyecto con el objetivo de masificar este tipo de edificaciones, de ahí que cada vez más constructoras se preocupen por contar con la certificación EDGE.

El desarrollo de proyectos sostenibles, aparte de representar un avance tecnológico y cultural, denota progreso en un país. Es por eso que desde 2017, Camacol, agremiación que reúne a los constructores, emprendió una estrategia para masificar la construcción de edificaciones sostenibles en Colombia.

De acuerdo con las proyecciones del gremio, el programa de ejecución de la estrategia EDGE representará un ahorro de $2.6 billones en el pago de los servicios públicos de agua y energía para los colombianos en los próximos cinco años.

Pero ¿qué es la certificación EDGE, Excellence in Desing for Greater Efficiencies? Es una evaluación para construcciones nuevas, que tiene el propósito de promover diseños, materiales y procesos constructivos con parámetros internacionales de sostenibilidad.

Esta certificación fue creada por la Corporación Financiera Internacional, IFC, del Grupo Banco Mundial, y Camacol, en nuestro país, es el auditor designado para otorgarla a los constructores. “Esta se logra al demostrar al auditor una reducción de más del 20% en los valores estándar estimados por la organización en emisiones de producción de los materiales utilizados en la construcción, en los consumos de acueducto y energía eléctrica en el funcionamiento de las viviendas”, explica Juan Carlos Ardila Serrano, gerente Técnico de constructora Hábitat del Oriente.

Beneficios para todos Las metas que se propuso este gremio, junto con la IFC, fue que para el 2024 una de cada cinco edificaciones cuente con este certificado en Colombia. “Entre los beneficios se destacan una menor emisión de CO2 a la atmósfera, así como menores consumos de agua y energía eléctrica. Mientras que para la constructora, además de la contribución al planeta, logra una reducción en los intereses del crédito constructor, y para los clientes un ahorro en las facturas de acueducto y energía, así como la disminución de 0.3% en el crédito otorgado por Bancolombia, al estar esta entidad vinculada al programa EDGE”, destaca el Gerente Técnico.

Para que esta certificación le sea entregada a un proyecto de construcción, la edificación debe alcanzar como mínimo ahorros de un 20% de energía, 20% de agua y 20% en la energía incorporada en los materiales de construcción. Es de resaltar que esta evaluación solo es aplicable para los proyectos nuevos de cinco tipologías: residencias, hospitales, hoteles, oficinas y comercios. “Los colombianos son inversores cada vez más informados y conscientes. De cada 100 prospectos de clientes, 35% preguntan por las diferentes certificaciones en temas de sostenibilidad”, manifiesta Carlos Molina, gerente Comercial de la constructora Hábitat de los Andes. Pioneros En Santander, uno de los proyectos pioneros en contar con esta certificación es Caminos de Provvidenza, de Hábitat del Oriente, empresa que trabajó durante cerca de cinco meses para que se le otorgara. “Con el asesor designado por la IFC del Grupo Banco Mundial revisamos los diseños y procesos constructivos del proyecto con el fin de ajustarlos para cumplir los requisitos de eficiencia en los consumos de agua y energía y hacerlo más eficiente desde el punto del impacto ambiental”, explica Juan Carlos Ardila Serrano, gerente Técnico de la constructora.

De acuerdo con el directivo, en su caso se analizó la eficiencia en la calefacción de agua, que se tuvieran bombillos ahorradores de energía, sensores de movimiento, que la impermeabilización fuera reflectiva (para que el proyecto consumiera menos energía) y que tuviera buena ventilación natural.

“ Este es un movimiento mundial en construcción con el fin de disminuir los impactos de las edificaciones al medio ambiente, al cual decidimos vincularnos con el acompañamiento de Bancolombia y Camacol. Indudablemente es muy importante ser pioneros en este aspecto y tanto los clientes potenciales, como las entidades gubernamentales y financieras han recibido excelentemente esta iniciativa”, puntualiza Juan Carlos Ardila. Cabe destacar que entre las importancias de contar con esta certificación se encuentran el liderazgo que se establece en la industria de la construcción y el mercado inmobiliario, la validación de logros mediante un proceso de revisión externo e imparcial, y la contribución con el aumento de base de conocimientos de edificaciones ecológicas.

De acuerdo con el Grupo Banco Mundial, los costos adicionales que se puedan generar por implementar estas estrategias son de aproximadamente un 3% más alto. Sin embargo, esta inversión retorna rápidamente al aumentar el valor del inmueble y obtener costos operacionales inferiores a los convencionales.

Colombia cuenta con más de un millón de m2 registrados en proceso de certificación EDGE.

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