domingo 19 de junio de 2011 - 12:00 AM

La minería en California y Vetas no se acabará con el PNR Santurbán

Todo apunta a que la declaración del Parque Regional Natural, PNR, de Santurbán es una determinación que no tiene vuelta de hoja.
Escuchar este artículo

Tanto el Gobernador de Santander como organizaciones ambientalistas del área metropolitana y la Procuraduría, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, y el Instituto Alexander Von Humboldt están de acuerdo en que crear un parque regional de Santurbán es la mejor manera de blindar este ecosistema que produce el agua de la que se abastecen las áreas metropolitanas del Gran Santander.

Los que no están de acuerdo con esta declaración son los habitantes de la provincia de Soto Norte, una región habitada por 35 mil 311 personas que ven en el PNR Santurbán una amenaza que inutilizaría buena parte de su territorio productivo.

"Esta (el páramo de Santurbán) es un área importantísima para nosotros y es necesario protegerla de toda afectación" señala Carlos Suárez Sánchez, subdirector de ordenamiento de la CDMB.

Y en efecto dicho parque ha estado pendiente de su aprobación desde diciembre de 2010, pero no se le ha dado el visto bueno por la afectación económica que generaría en la región.

Humberto Rangel, quien es delegado de las Asociaciones de Mineros de Vetas y California en la mesa de concertación del PNR Santurbán, señala que si se aprueba el parque tal como está previsto significará la ruina de los municipios que hacen parte de dicha provincia, en especial de Vetas y de California.

"Cuando se hace una declaratoria de parque significa que no se pueden desarrollar actividades ni mineras, ni agrícolas ni pecuarias, que solo se pueden contemplar y que no puede tener un desarrollo económico", señala Rangel, entonces se pregunta de qué subsistirá la gente que vive en esta zona.

Más allá del oro

Hace un par de años era indudable que la perspectiva económica de la provincia de Soto Norte era la de convertirse en uno de los distritos mineros, de oro y plata, más grandes del país. No sólo por el proyecto de la Greystar, sino por la presencia de otras multinacionales como CVS, Anglogold Ashanti, Galway, entre otras.

Sin embargo, el cambio del código minero con el que se prohibió la minería en zona de páramo, la polémica de orden nacional que se generó a raíz del proyecto de Greystar y la conciencia que se despertó en la ciudadanía del área metropolitana y en las autoridades con respecto a la necesidad de conservar y restaurar el páramo de Santurbán, cambió el panorama.

Pese a que se mantiene la presencia de otras multinacionales, pequeños y medianos mineros en la zona, el futuro para ellos no está claro, más aún con la declaración del parque.

Según está planteado en este momento, el parque regional natural tiene 11 mil 80 hectáreas, que deberán ser destinada a la conservación y restauración. Sin embargo, Carlos Suárez Sánchez señala que la intención es causar el menor impacto posible en la economía de las personas.

Como muestra de buena fe el funcionario explica que el primer proyecto de parque regional natural estaba planteado para 19 mil 530 hectáreas, y se ha venido reduciendo para excluir de la zona proyectos mineros que ya tienen permiso de explotación y otras áreas de producción agrícola. Este hecho fue critivado por el Comité por la Defensa del Páramo de Santurbán.

"La zonificación que finalmente queda en una zona protegida es como el deber ser, la potencialidad del territorio, no es que la Corporación vaya a decirle a la persona que tiene que dejar de hacer las cosas (...) nada sacaríamos con generar una desbandada o un desalojo de personas. Para la Corporación es mucho mejor trabajar con ellos y que haya una disminución de los agroquímicos y que luego la persona pueda disminuir esta actividad", indicó Suárez Sánchez.

Pero esta transición no es ni convincente ni clara para la comunidad de Soto Norte.

"Una declaratoria de parque, como está planteada, sería más negativa, determina unas hectáreas de parque, pero no tiene recursos definidos, ni plan de manejo, las actividades propias y precisas de cómo se va a seguir protegiendo el ecosistema", agregó el vocero de los mineros ante la mesa de concertación.

Las alternativas

En la actualidad hay una mesa de concertación que reúne a 28 personas entre alcaldes, ONG, sector agropecuario, acueducto, entre otros, para evaluar alternativas de desarrollo económico y social de la región de Soto Norte.

Entre las opciones que se evalúan están el ecoturismo, el pago por servicios ambientales, y la pequeña y mediana minería, siempre y cuando no sea en ecosistema de páramo y subpáramo (por encima de los 3 mil metros en el caso de Santurbán)

Para el pago de servicios ambientales la Corporación adelanta unos estudios en los que se evalúan los servicios hídricos que prestan ciertas zonas para implementar un sistema de pago por servicios ambientales, tal como lo hizo Costa Rica para proteger sus páramos.

La iniciativa consiste en que a las personas que habitan en cuencas y decidan cambiar su actividad económica principal por la restauración o la conservación del terreno reciban unos recursos que reemplazan las ganancias que obtenían con su antigua actividad.

En Costa Rica, los recursos para estos pagos se cobran a través del recibo del agua y los administra el Acueducto municipal y el Gobierno, en Santander aún se evalúa cómo operará esta medida.

La mediana y la pequeña minería también podrán realizarse en los municipios de la provincia de Soto Norte, pero fuera de la zona del páramo y con estrictos controles ambientales, como lo señaló Carlos Suárez Sánchez.

Para el ecoturismo aún no hay ni infraestructura hotelera ni vías que permitan desarrollar una industria.

Adicionalmente, Humberto Rangel señala que no se puede pasar de la minería al turismo de un momento  a otro. "Hay que hacer unas inversiones muy grandes para sacarle provecho al turismo, crear unidades productivas toma tiempo e inversión, por eso insistimos en que se puede resolver el tema de minería en equilibrio con el ecosistema", señaló.

En lo que todos parecen estar de acuerdo es que hay que garantizar la preservación del páramo de Santurbán. En el cómo hacerlo sin que la población se quede sin trabajo, es donde está la discusión ahora.

Mientras tanto la desconfianza de los habitantes por las autoridades ambientales y gubernamentales predomina en el ambiente.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad