La historia es bien conocida: en 2008 Santander logró un importante incremento en el mercado venezolano, tanto que la mitad de las exportaciones de la región se enviaban al país hermano. Tras la ruptura de relaciones la dependencia del mercado local al vecino hizo que las exportaciones totales de la región se fueron a pique.

Publicado por: NOHORA CELEDÓN
Y aunque se ha logrado recuperar la cifra neta de exportaciones, a través de productos como los hidrocarburos y el café, los sectores manufactureros y agrícolas no han encontrado como reemplazar ese mercado externo.
De acuerdo con este panorama, sería lógico que tras el anuncio hecho por el Ministerio de Industria y Comercio de que el acuerdo comercial entre Colombia a Venezuela podría entrar en vigencia en marzo, los exportadores locales manifestaran especial entusiasmo, sin embargo, el ambiente en la región es más de cautela que de euforia.
“Las declaraciones no son tan optimistas como podría esperarse, somos escépticos porque después de haber tenido durante varios años anuncios parecidos, no se ha concretado un acuerdo”, declara Hernán Hernández, presidente de la Sociedad de Agricultores de Santander.
Lo que ha adelantado el Gobierno Nacional acerca del acuerdo es que a través de él más de 91% de las partidas arancelarias que se exportaron de Colombia a Venezuela entre 2006 y 2010 quedarán con arancel cero y que el porcentaje restante, que equivale a 93 partidas arancelarias, tendrá un margen de preferencia fija entre 40% y 60%. El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo también anunció que serán cerca de 4 mil partidas arancelarias las que quedarán con cero aranceles.
Aunque el mismo Mincomercio, Sergio Díaz-Granados, señaló que ya se aprobaron los anexos del acuerdo y que sólo falta definir asuntos jurídicos para que este entre en vigencia, en Santander los gremios coinciden en que, en este caso, hay que ver para creer.
Las formas de pago
Uno de los sectores que fue más golpeados fue el autopartista. Entre 2009 y 2011 las ventas del sector a Venezuela se redujeron casi en la mitad, de US$23 millones a US$13 millones, aún así Tulio Zuloaga, presidente nacional del gremio de autopartistas, Asopartes, señaló que no todos los empresarios siguen interesados en Venezuela.
“Los gobiernos pueden firmar, pero hay que ver la disposición de los empresarios a hacer uso de ese acuerdo, estamos a la expectativa de mirar el convenio, qué trae en realidad para nosotros”, señaló el dirigente gremial.
La mayor preocupación para todos los sectores es la de que los clientes venezolanos cumplan con los pagos. De acuerdo con el gobierno nacional se han recibido ya US$900 millones de los US$1.200 millones que estaban pendientes por pagos de Cadivi y el resto está en estudio de las autoridades aduaneras del vecino país.
En Santander, los sectores de confecciones y productos del cuero y la marroquinería aún tienen pasivos en Venezuela, e incluso hubo empresas que tuvieron que cerrar por esta situación. Así que la lección está aprendida.
“Para poder negociar nos tienen que pagar con cartas de crédito de bancos en el exterior (que no estén en Venezuela), pólizas de seguro, o pagos anticipados, pero no podemos seguir con la anterior modalidad de pago”, señaló Zuloaga.
Para Hernán Hernández, antes de cantar victoria por el acuerdo, hay que leer la letra menuda: “Que nos digan cómo se realizará cada transacción, cómo se registrarán, cómo se va a hacer el registro y la tramitación de las licencias. Hasta que no hagamos una exportación y nos paguen, no sabremos”, explicó.
El as bajo la manga
En todo caso el recuperar el mercado venezolano sería un respiro para la industria regional. Aunque la industria manufacturera de la región se ha esforzado por encontrar nuevos mercados, y ha hallado nichos importantes en los países de Latinoamérica y el Caribe, para algunos sectores la misión tiene algunos grados adicionales de dificultad.
“¿Reemplazar el mercado venezolano?, no creo. Venezuela generó un nivel de confort para los empresarios exportadores que difícilmente lo va a encontrar en un solo mercado. Para poder suplir la demanda de Venezuela vamos a tener que encontrar muchos otros mercados y no ha sido fácil para lograrlo”, señaló José Roberto Álvarez, director ejecutivo de Acopi Santander.
Ahora bien, el directivo gremial afirma que lo que sí se ha logrado es que los exportadores entiendan que deben tener una baraja diversa de mercados, y Venezuela debe ser vista como el as bajo la manga, es decir, aunque se logre llegar a los venezolanos de nuevo, no hay que olvidar que las empresas deben mantenerse en la búsqueda.
El sector agropecuario, mientras tanto, ha logrado encontrar el reemplazo de Venezuela al interior del país. Hernán Hernández explica que aunque en Colombia se pagan precios más caros, el colombiano es un mercado más seguro. “No vamos a renunciar a ese mercado por otro riesgoso”, señaló el líder gremial. Sin embargo, el empresario añade: “Tenemos un aparato productivo suficiente para ampliar la producción, si tenemos la seguridad de que nos va a aumentar la demanda y que nos van a pagar, podemos satisfacer esa demanda”.
En esto coincide Jaime Andrés Ramírez, director seccional Santanderes de Acicam, quien agrega que el aparato productivo de la ciudad podría dinamizarse si regresa Venezuela al panorama.
Se necesita vía a Cúcuta
Si el tratado con Venezuela entra en vigencia mañana, los empresarios de Santander encontrarían una gran barrera para aprovecharlo: las condiciones de la vía de Bucaramanga a Cúcuta, por la que se llega a Venezuela.
“La vía a Cúcuta tendría que mejorarse porque esto nos estaría perjudicando a nuestros empresarios y encarecería el producto. Más ahora que estamos próximos a la ola invernal, es un tema que debe ser objeto de análisis de los gobiernos municipales, departamentales y nacionales”, declaró Jaime Andrés Ramírez, director seccional Santanderes de Acicam.













