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Domingo 03 de febrero de 2013 - 12:00 AM

El consumo en Bucaramanga tiene su lujo

Carros de $185 millones, relojes de US$54.000 dólares, casas de más de $1.000 millones, zapatos de $1 millón, carteras de $700.000, vestidos de $2 y $3 millones. Estos y otros bienes de lujo se venden “como pan caliente” en Bucaramanga.

Los vehículos de gama alta tienen una fuerte demanda en la ciudad. De acuerdo con los promotores de estas marcas, la gente busca comodidad y no le importa hacer gastos elevados. (Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
Los vehículos de gama alta tienen una fuerte demanda en la ciudad. De acuerdo con los promotores de estas marcas, la gente busca comodidad y no le importa hacer gastos elevados. (Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: GUSTAVO GALLO MACHADO

Para muchos la compra de estos productos exclusivos y ostentosos puede resultar una extravagancia, que se sale de la realidad económica y social de la capital santandereana. Pero otros opinan que el aumento de la clase media, que ahora tiene un mayor poder adquisitivo, es la respuesta para que en las calles de la ciudad desfilen las mejores marcas del mundo.

Y es que ya es común ver en el paisaje urbano marcas de vehículos como Audi, BMW y hasta Ferrari, carros que solo se podían ver en las pantallas del televisor o del cine.

También es posible observar a más de una santandereana luciendo prendas Gucci y carteras Louis Vuitton, y a hombres portando relojes Tag Heuer, Hublot o Rolex.

Ni hablar de las propiedades, pues en el área metropolitana hay casas y apartamentos que nada tienen que envidiarles a las mansiones de otros países y que, por su fuerte demanda, cada día aumenta su construcción, especialmente en sectores como Cabecera, Lagos del Cacique, Ruitoque, Pan de Azúcar, entre otras zonas.

A esto se suma la irrupción de marcas internacionales y nacionales que llegaron a los principales centros comerciales, como Cacique y La Quinta, donde es posible encontrar nombres reconocidos como Perry Ellis, Century 21, Lacoste, Mario Hernández, Guess, Aéropostale, Tommy Hilfiguer, MNG, por mencionar solo algunos, que hacen que la gente pueda comprarlos fácilmente sin tener que ir a Bogotá o a otras ciudades del mundo.
 
¿Hay más ingresos?

Jorge Azuero es el gerente comercial de André Laurent, una de las joyerías más exclusivas de Bucaramanga. Allí se pueden encontrar joyas de las principales marcas internacionales, con una clientela exclusiva. En su concepto, existen varias razones por las cuales el consumo de los bienes de lujo aumentó en la ciudad. Y una de las principales es que las condiciones de seguridad han mejorado, por lo que la gente ya no teme comprar un auto costoso sin la angustia de ser señalado por la delincuencia.

Otro de sus argumentos es que ha habido un cambio cultural en la población y sobre todo en los jóvenes, que son aspiracionales y buscan adquirir las mejores marcas para distinguirse del resto.

Para Horacio Cáceres Tristancho, director del Observatorio de Competitividad, el nivel actual de la tasa de cambio permite que la gente pueda tener a su alcance productos que antes parecían lejanos. También hay que tener en cuenta el cambio que ha tenido el área metropolitana, que es receptora de inversión pública y privada, lo que hace que aumente la clase media y, por tanto, el consumo de productos de lujo.

“Los santandereanos no somos muy dados al gasto. Hace 10 años no se veían esos bienes de lujo en las esquinas. Pero estamos viviendo un momento diferente. Los TLC también nos han ayudado. Lo otro es que si los traen, es porque hay quien los compre. Son muchos factores que suman y que dicen que la ciudad está cambiando”, sostiene Cáceres.

Rafael Marín Valencia, presidente de Marval, una de las constructoras más reconocidas de la región y del país, explica que en la medida en que la gente ha salido de Santander y de Colombia, quiere tener lo que ve fuera de las fronteras. También añade que la llegada de las marcas internacionales cambia el panorama de compras de la gente, pues están al alcance de la mano.

Yo compro por…

Alejandra Oñate es una joven de Valledupar que vive en Bucaramanga. En uno de los almacenes de calzado más exclusivos, dice que prefiere comprar en tiendas costosas, porque “quiero ser diferente y que me vean así”.

Mientras responde estas preguntas, observa con atención una cartera de más de $600 mil en uno de los estantes. La mujer añade que en la medida en que los jóvenes tienen un mejor trabajo pueden acceder a los bienes de lujo.

A los pocos pasos, acompañada de su esposo, Torcoroma Chinchilla pregunta en un concesionario por un BMW 2013. Es una camioneta imponente que resalta en cualquier esquina.
“Me gusta la comodidad y eso solo te lo dan las marcas exclusivas. Creo que aquí en Bucaramanga ya las tenemos a un paso”, dice.

“La verdad es que soy muy marquillera”, afirma con una sonrisa amplia Marta Libia Ortiz, mientras observa varias prendas de vestir costosas. En su concepto, los bumangueses aprendieron a reconocer los productos de calidad y por eso se deciden por las marcas reconocidas, sin importar el valor.

No se asuste si por la ventana de su carro aparece un vehículo de último modelo que lo deja con la boca abierta. O si su vecino porta un reloj que solo se veía en las películas. Esos “lujitos” ya están en Bucaramanga.

LA VOZ DEL EXPERTO

Alejandro Almeyda Camargo
Director ejecutivo de Fenalco Santander

Son bastante interesantes (los mercados de lujo). El hecho de tener ya una vitrina de carros Audi, de Volvo, de BMW, de tener tiendas como Mario Hernández, de incursionar en marcas de alto perfil como Victoria’s Secret, Lacoste, joyerías como André Laurent donde venden Rolex con bastante éxito, muestra que el perfil del comprador se ha vuelto bastante selectivo en Santander.

Hay nicho para este mercado. Traer tiendas de bienes de lujo indica que hay gente con capacidad adquisitiva en Bucaramanga, pero también tiene que ver con unas nuevas aspiraciones de los bumangueses, es decir, así no tengan los millones, las personas aspiran a tener esos bienes, y eso estimula la oferta.

Aunque el santandereano compra por precio, también es la clase de persona a la que le gusta vivir bien, vestirse bien, comer en sitios elegantes. Hoy se ve un Audi o un BMW en la calle y la gente no se asombra, antes hasta le tomaban fotos, y ahora se está volviendo normal y eso es también consecuencia de que empresarios y comerciantes de fuera y de dentro del país están creyendo en Santander.

Aumentó en el país

De 2008 a 2012 se incrementó en 30% el consumo de los bienes de lujo en Colombia. Sin embargo, como lo dice Fenalco, apenas el 12% de la población tiene acceso a este tipo de productos. Anualmente este segmento mueve cerca de 100 mil millones.

Rafael España, director de Investigaciones Económicas de Fenalco, asegura que gracias al progreso del país y a un crecimiento económico relativamente alto, las clases medias ahora tienen acceso a bienes que anteriormente eran considerados de lujo.

De acuerdo con Asopartes, en el país se han vendido carros desde $400 hasta $1.100 millones. En los últimos años llegaron a Colombia, marcas como Boss, Carolina Herrera, Louis Vuitton, Armani, Paul Frank, Victoria’s Secret, Prada, Gucci, Rolex, Tous, Audi, Mercedes Benz, Porsche, entre otras.

Publicado por: GUSTAVO GALLO MACHADO

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