Luis Antonio Gutiérrez es un ‘viejo zorro’ del comercio pues a lo largo de su vida han sido varios los negocios en los que se ha embarcado.

Publicado por: DIANA C. LEÓN DURÁN
Pero desde hace cerca de 12 años se concentró en uno: la comercialización de calzado y marroquinería. Lo que empezó como un nuevo negocio de ventas al por mayor de bolsos de cuero y artículos menores de marroquinería, se convirtió en una empresa que genera empleo para unas 60 personas.
Lidiar con crisis como la caída de las exportaciones a Venezuela y la ‘invasión’ de artículos de China, han sido las más duras batallas que ha enfrentado para mantener su negocio ha flote, que construyó junto a su familia: su esposa Martha Lucía Rojas, y su hijo Cristian Gutiérrez.
“Antes de entrar en la comercialización de bolsos manejaba el comercio de joyería y platería. A raíz de que el comercio decayó, y con una inversión que había hecho en la compra de un local en San Francisco, se presentó la oportunidad de dedicarme a la venta de bolsos y posteriormente calzado”, cuenta Gutiérrez.
Las ventas para ese año 2001 se consolidaron al punto de incursionar en la producción misma de las colecciones con marca propia.
Así que con una inversión de $50 millones adquirieron la maquinaria y contrataron el personal especializado para poner en marcha una empresa que hoy está consolidada en Bucaramanga.
El arranque no fue sencillo. Contrató ocho personas, además de talleres satélites en los que producía 600 artículos semanales entre bolsos y calzado.
De acuerdo con Luis, la calidad de los productos y el hecho de que Bucaramanga se posicionara como una de las ciudades de mayor producción de calzado del país hicieron que el mercado trascendiera las fronteras del departamento. Incluso, se consolidaron las exportaciones a Venezuela, país que jalonó la ‘época de oro’ de Furor Bags.
El empresario la recuerda, fue entre 2003 y parte de 2008, cuando los mismos venezolanos visitaban con frecuencia la ciudad y las transacciones se movían con confianza con tarjetas venezolanas, tarjetas Cadivi, y con compromisos de pago. Fue tan alto el volumen de ventas, que el 30% de la producción de la microempresa santandereana iba a ese país.
Luego de casi cinco años de bonanza y de buenas relaciones con el vecino país respaldadas por una moneda fuerte, llegaron las complicaciones para el comercio bilateral, y con esto la desventura del sector manufacturero santandereano,
“Se presentaron problemas con la recolección de cartera que causaron un impacto directo en total general de ventas de la empresa. Con esa experiencia nuestros esfuerzos debían redireccionarse hacia el mercado local y nacional tanto en el comercio al detal como al por mayor. Las exportaciones fueron un asunto secundario”, narra el empresario.
Hoy las exportaciones no llegan ni al 10% de lo que produce la empresa, con el agravante de que las condiciones para el comercio no son viables para volver a un mercado que ni siquiera se ha reactivado.
“Como están las cosas no es viable por el Bolívar tan bajo, un par de zapatos que se podría vender al por mayor, con un buen precio por $60 mil, representa para los venezolanos casi 600 mil bolívares, el precio es demasiado alto para ellos”, asegura Luis.
Para completar el rompecabezas de las crisis del sector en la región, este productor también recuerda que desde finales de 2007 empezó la invasión de calzado chino en el mercado nacional.
“Las temporadas de diciembre de 2007 y de 2008 fueron muy duras. Las mujeres preferían este tipo de calzado que estaba entrando a precios demasiado bajos, casi a US$5 por par, con eso no se podía competir”, recuerda.
Marca propia, salvavidas y futuro
La pérdida del mercado venezolano y la apertura del mercado chino fueron aspectos demasiado críticos, sin embargo, la empresa logró mantenerse a flote.
Entre las decisiones que se tomaron fue la de enfocarse hacia el calzado femenino ya que el de hombre no era rentable.
Así mismo, consolidaron los locales con los que comercializaban su marca propia, una de las fortalezas que reconoce este productor.
“Realmente donde no fuese por los almacenes y por el mercado que se consolidó en el país, y al interior de la región, se había acabado la empresa, luego de esta crisis que nos tocó vivir”, afirma.
“En Santander somos excelentes productores de calzado, pero las empresas no se conocen, son muy pocas marcas que la gente logra reconocer como de la región, y de empresas que tienen sus tiendas con marca propia. Pero los que mezclamos estos dos aspectos nos ha ido muy bien, y queremos seguir creciendo con marca propia”, añade.
Es en esta tarea, que para posicionar la marca, Furor Bags ha invertido durante su trayectoria cerca de $300 millones en marketing, dándose a conocer a través de diversos medios para ganar reputación entre sus clientes.
Entre estas inversiones reconocen que la creación de una página web ha incentivado las ventas, especialmente a otras ciudades de donde por lo general no acostumbran a llegar clientes.
“Es sorprendente que nos contacten desde Villavicencio, Ibagué y Pasto personas que quieren vender productos de la marca, sin haber visitado Bucaramanga. Es un canal que hemos proyectado consolidar para que las ventas crezcan”, indica.
Además de Venezuela, la empresa ha logrado algunas exportaciones hacia Panamá y República Dominicana.
Cuero vuelve con furor
Este empresario cree firmemente en que los artículos producidos en cuero se están dando un nuevo respiro en el mercado.
Considera que los consumidores, y con más fuerza las mujeres, prefieren artículos hechos en cuero en líneas como sandalias.
La empresa produce actualmente en temporada baja entre 2 mil y 3 mil artículos al mes. Para cubrir temporadas altas la producción varía en mil producciones adicionales.
Para el crecimiento de la marca, Furor Bags proyectó ubicar nuevos locales comerciales en el sur de la zona metropolitana de Bucaramanga. Así mismo Luis Gutiérrez de la mano de su hijo Cristian, que se prepara profesionalmente para el crecimiento de la empresa, tiene el objetivo de que estos puntos con tiendas propias crezcan en el territorio nacional.














