Por la lupa de la Contraloría General de la Nación (gerencia departamental de Santander) pasó el contrato para la ejecución del nuevo puente sobre el río Sogamoso, puente La Paz, que permite el paso en la vía Bucaramanga-Barrancabermeja.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Casi año y medio después de que la Cámara de Comercio de Bucaramanga, CCB, denunciara las presuntas irregularidades que se cometieron en la ejecución del proyecto, el ente de control se pronunció frente a los hallazgos que se encontraron en su desarrollo.
La entidad concluyó un hallazgo con presunta connotación fiscal y disciplinaria por $513 millones aproximadamente por parte del Instituto Nacional del Vías, Invías. Adicionalmente elevó con connotación fiscal la multa impuesta por esta entidad al Consorcio Sogamoso por cerca de $1.015 millones en el evento de no cobro de la misma por parte del Invías.
Y es que el panorama para la ejecución de la obra que le costó a la Nación cerca de $11 mil millones hasta el año pasado fue traumático: una vez vencidos los términos del contrato continuaron ejecutándose las obras por parte del contratista inicial sin interventoría ni supervisión de calidad, sin pólizas que lo amparaban y además, sin autorización del Invías.
Sin embargo, el panorama de hoy es otro. Desde diciembre del año pasado, de acuerdo a un informe de la CCB, trabaja un nuevo contratista que finalmente culminará las obras en una segunda fase y con las que se espera que el puente quede en funcionamiento a partir del segundo semestre de este año.
Estas obras prometen acabar con este ‘elefante blanco’ que tuvo el departamento por casi tres años.
El hallazgo fiscal por $513 millones se desprende por el valor correspondiente a un contrato que tuvo que ejecutar el Invías el año pasado a la actual estructura que tuvo que ser intervenida en un reforzamiento estructural.
Las obras que se desarrollaron el año pasado obligaron al cierre total de este eje vial que comunica a la Troncal del Magdalena Medio, a Antioquia y a Barrancabermeja, la capital petrolera del país.
Así mismo, durante casi 6 meses debido a las deficiencias del actual puente, el transporte de carga tuvo que circular con restricciones y en un solo sentido. Las pérdidas fueron incalculables para la industria departamental, ya que la vía a San Alberto se convirtió en el principal eje de conexión de la capital santandereana.
“Para la Cámara de Comercio fue satisfactoria la evaluación hecha por la Contraloría y los hallazgos frente a los que se pronunció. Es importante que se haga la obra, teniendo en cuenta que el actual contratista en una evaluación hecha a las condiciones de las obras, se pidiera un tiempo adicional para mejorarlas. La Cámara seguirá haciendo veeduría a este proyecto”, indicó el director del departamento de desarrollo regional de la entidad, Félix Jaimes.
Esta fue la denuncia
Hace cinco años, después de evaluar técnicamente la estabilidad del Puente de la Paz, una comisión de especialistas concluyó que era urgente e indispensable reemplazarlo. Con base en lo expuesto, el instituto Nacional de Vías, Invías, inició y adjudicó mediante resolución No. 6525 de diciembre de 2007, por un valor de $6.600 millones al Consorcio Sogamoso conformado por la empresas Civillec EU, DQ ingenieria E. U, Pavimentos y Construcciones LidaJ y Construcciones e Inversiones RDV, el diseño y construcción del nuevo puente. En enero del 2008 se celebró el contrato No. 0745, estableciendo como fecha de entrega el 31 de diciembre de 2008. En agosto de 2009 se adicionó en $220 millones el contrato y en abril del 2010 se adicionó, nuevamente, en $3.330 millones. Después de nueve prórrogas, se fue como fecha final de entrega el día 28 de febrero de 2011, y la obra hasta diciembre del año pasado no se entregó.
Los hallazgos
De acuerdo con los hallazgos hechos por el ente de control. Las condiciones que se contrataron inicialmente fueron modificadas. Debido a una observación hecha por la Sociedad Santandereana de Ingenieros se temía que Hidrosogamoso inundara la vía de acceso al puente por lo que, el puente que había sido contratado en concreto, se modificó a una estructura metálica hecha por módulos cuyo costo superó el presupuesto oficial.
Las alternativas presentadas, bajo estos nuevos lineamientos, supusieron después de firmado el contrato que se requería un adicional al contrato inicial (cercano a los $6 mil millones) de por lo menos el 50%. En cálculos reales el contrato costaría $11 mil 370 millones. Finalmente el costo del contrato teniendo en cuenta los adicionales fue de $10.150 millones aproximadamente.














