La gran mayoría de los créditos asociativos fueron concedidos a asociaciones y cooperativas fantasmas, sin que las autoridades de vigilancia hubiesen hecho algo para impedirlo. La mala planificación tanto económica como productiva, llevó a que colapsaran. Denuncian que en el otorgamiento de esos créditos hubo gran complacencia de ciertas dependencias del Banco Agrario.

Publicado por: REDACCIÓN AGROPECUARIA
El Banco Agrario de Colombia, Banagrario, dijo que los créditos asociativos no se individualizarán ni se condonarán deudas.
La Mesa Nacional Cacaotera expresó que ese punto hizo parte del acuerdo para levantar el paro y que ahora, le están “escurriendo el bulto”.
Por su parte, Carlos Millán Valderrama, asesor de la Secretaría de Agricultura y quién por la Gobernación ha estado muy cerca de la problemática cacaotera, expresó que el Banco Agrario de Colombia, Banagrario, debería cambiar sustancialmente su postura frente a los créditos asociativos.
La razón es una sola: la planificación tanto económica, financiera y productiva de los proyectos quedó mal planteada desde sus inicios y ahí, “el Banagrario tuvo responsabilidad directa, pues los planificadores dieron luz verde a esas iniciativas, que hoy un buen número están colapsadas y un ejemplo, es Asomucari”.
Para el directivo, hay proyectos donde la planificación brilló por su ausencia y ahora toda la responsabilidad esta recayendo sobre los productores.
Para Omar Acevedo Ramírez, presidente de la Mesa Nacional Cacaotera, la postura de la entidad financiera, incluso, con los créditos individuales ha sido tímida al punto que la Resolución 038 deja por fuera a quién este al día, ya que si se acoge a una refinanciación es reportado a las centrales de riesgo.
“Yo pregunto: ¿entonces con qué cacaocultores del país piensan adelantar los programas de renovación si el productor aparece como mal pagador?”, agregó.
Frente a los créditos asociativos dijo que en Santander más del 80% de esos créditos están hoy morosos, pues el modelo colapsó y el Bangrario se “hace el de la vista gorda, cuando tiene una gran responsabilidad, pues los dejo a la deriva y sin la auditoria e interventoría respectiva”.
De acuerdo con José Isauro Román, de la Red Nacional Cacaotera, todos los créditos asociativos de cacao en Colombia fueron vendidos a los campesinos con proyectos que tendrían una producción de 1.500 kilos por hectárea año como mínimo.
Pero la realidad es otra.
“Las producciones en el mejor de los casos no llega a los 500 kilos; es decir, que la planificación falló totalmente. Hoy, nosotros no podemos asumir ese descalabro inicial”, agregó.
Frente a la resolución del Banagrario que solo comenzó a circular ayer, el directivo cacaotero expresó que “hay una gran cantidad de campesinos afectados, que se quedarán por fuera”.












