domingo 02 de junio de 2019 - 12:00 AM

¿Daño en un circuito puede paralizar un aeropuerto?

Los expertos estiman que la pérdida de las comunicaciones en un aeropuerto internacional es un problema poco común, pero consideran que fallaron los planes de previsión y contingencia.

Un circuito es una red electrónica, que literalmente, puede estar contenido en una tarjeta.

Ayer, el Aeropuerto internacional Palonegro, que presta su servicio a Bucaramanga y el área metropolitana para vuelos nacionales e internacionales, estuvo cerrado por 10 horas, por un daño en un circuito que interrumpió las comunicaciones continuas y seguras entre la torre y los aviones.

De manera oficial, al cierre de esta edición, no se logró tener una postura de la Aeronáutica Civil sobre la problemática, a pesar de que en repetidas ocasiones se les solicitó por diversos medios.

Sin embargo, una persona adscrita a la Aeronáutica Civil y que pidió reserva de su nombre, comunicó que “se presentó una interferencia, lo que llevó a que las frecuencias no se mantuvieran, lo que podría ser una falla en las tarjetas. Personal especializado hizo las pruebas y tratan de solucionar el problema”.

La Aerocivil, a través de su cuenta en Twitter, se limitó a dar a conocer el problema, pero en ningún momento hizo referencia a la causa real de la falla, ni cual fue el sistema que dejó de funcionar.

En su primer pronunciamiento el ente oficial dijo: “A esta hora se presenta interrupción en el servicio de comunicaciones que conectan a los vuelos desde y hacia Bucaramanga, por lo cual, por seguridad operacional, el aeropuerto se encuentra cerrado. Personal de soporte técnico se encuentra trabajando para verificar los sistemas y restablecer las comunicaciones aeronáuticas. Nuestra prioridad, la seguridad operacional”.

Ayer, hacia las cuatro de la tarde, por el mismo medio anunció: “Una vez realizada la verificación de los sistemas de comunicación aeronáutica para garantizar la seguridad operacional y el normal desarrollo de los vuelos, a esta hora se restablecen las operaciones en el Aeropuerto Palonegro de Bucaramanga. Invitamos a los viajeros a mantenerse en contacto con su aerolínea para la reprogramación o cambio de sus vuelos”.

Sistemas redundantes

Para Iván Darío Hernández Rodríguez, Ingeniero electrónico de la Universidad Industrial de Santander, UIS, y director de Ing de Dautom SAS, en las empresas de operación, como por ejemplo, los aeropuertos, máxime cuando son internacionales, se debe trabajar con sistemas redundantes; es decir, que si se labora con un radio, debe existir otro para reemplazarlo de manera inmediata, pues se trata de una operación crítica, lo que demanda soluciones inmediatas e incluso, sobre la marcha.

Estimó que los sistemas redundantes son de práctica diaria y obligada en el mundo de la electrónica, ya que le permite a una operación aérea, por ejemplo, afrontar los problemas de protección y confiabilidad.

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La Afectación
Producto del cierre del Aeropuerto Internacional Palonegro fueron cancelados 13 vuelos de manera directa, medida que afectó a más de 1.300 personas que viajaban a diversas ciudades del país y otras, que tenían conexiones internacionales.
A su vez, se estima que un número menor, igualmente sintió el rigor de no poder llegar su destino, pues se tuvieron que quedar en los aeropuertos al no poder aterrizar en la terminal aérea de Bucaramanga.
La afectación fue en los dos sentidos.
Bogotá fue el destino más afectado, ya que muchas personas viajan a esa ciudad de manera continua.
Vanguardia conoció que el daño se produjo en un circuito que le permite a los controladores aéreos tener comunicación con los pilotos.
Debido a ese inconveniente, un vocero de la concesión del aeropuerto manifestó que el servicio de transporte de pasajeros debía suspenderse por seguridad.
Ni común, ni normal
Según el capitán Julián Pinzón Saavedra, director de Seguridad Aérea y Asuntos Técnicos de Acdac, ese tipo de daños no es común (hace poco aconteció lo mismo en el Aeropuerto El Dorado), pero afecta de manera directa las operaciones áreas, ya que se interrumpe inmediatamente la comunicación que permite la entrada y salida de aviones del aeropuerto. Es decir, el daño es al corazón de la operación.
“Debe existir una comunicación permanente entre los pilotos y el control de tránsito aéreo, por dos razones sustanciales: la primera, porque el control de tránsito debe informarle a las aeronaves que separación mínima se necesita entre una y otra para aterrizar o salir; y la segunda, la torre es la receptora de toda la información de los pilotos (mal tiempo o requieren desviación o proceder o un alterno, entre muchas más). En pocas palabras, si no se tienen comunicaciones no se puede operar, salvo que se trabaje en otro tipo de operación regular (fumigación, por ejemplo) que no involucra pasajeros”, agregó.
El directivo de Acdac dijo que normalmente el aeropuerto debe tener una redundancia tanto en equipos como en fluido eléctrico.
“Si tienen un radio de comunicaciones, este debe estar suplido por dos fuentes eléctricas, para que en el evento en que falle una, la otra, entre a operar”, agregó.
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