viernes 29 de abril de 2022 - 12:00 AM

El 39% de los santandereanos se reconoció pobre en el 2021

El Dane reveló ayer los datos del Índice de Pobreza Multidimensional con el que se evalúa la calidad de vida de los hogares y mide cinco dimensiones: educación, trabajo, salud, condiciones de niñez y juventud, y condiciones de vivienda y acceso a servicios públicos. Vanguardia le cuenta cómo le fue a Santander.

Para completar la batería de indicadores relacionados con la pobreza en Colombia, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) presentó ayer los resultados del Índice de Pobreza Multidimensional, que complementó las cifras de la incidencia de pobreza monetaria, también revelados esta semana.

Para entender los resultados, hay que tener en cuenta que la pobreza multidimensional es el conjunto de privaciones de los hogares para tener una calidad de vida óptima. Por tanto, el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) mide la cantidad de hogares privados en cinco dimensiones: educación, trabajo, salud, condiciones de niñez y juventud, y condiciones de vivienda y acceso a servicios públicos.

De esta manera, el Dane reveló que el IPM aumentó en Santander, pasó de 12,5% en 2020 a 13,3% en 2021. Incluso también incrementó frente al 2019, cuando el indicador se ubicó en 12,4%.

A pesar de estas alzas, Santander se encuentra por debajo del promedio nacional que para el 2021 fue de 16%, y en el ranking del índice está en la novena casilla.

De acuerdo con el Dane, Santander fue el tercer departamento con mayor incremento de incidencia en la pobreza multidimensional con 0,8 puntos de aumento entre 2020 y 2021. Y si se hace la comparación entre 2019 y 2021 también se presenta un incremento de 0,9 puntos porcentuales.

No obstante, según el promedio de privaciones entre las personas en situación de pobreza multidimensional (intensidad), Santander presentó una reducción en el indicador, pues pasó de 39,8% en 2020 a 39,1%, es decir, una disminución de 0,7 puntos porcentuales. Esto lo ubica como el cuarto departamento con menor intensidad en pobreza multidimensional, detrás de Caldas, Huila y Putumayo.

Entre los indicadores que evalúa el Dane está el de pobreza subjetiva. La entidad les preguntó a los jefes de hogar si se consideran pobres. En Santander, el porcentaje fue de 39%, esto equivale a un aumento de 6,9 puntos porcentuales frente a 2020, cuando el indicador fue de 32,1%.

Explicación

Juan Daniel Oviedo, director del Dane, precisó que, a pesar de dicho incremento (0,8 pps) en la incidencia, Santander presenta una estabilidad en el indicador de pobreza multidimensional, ya que la variación no es significativamente estadística. De esta manera, la pobreza monetaria bajó en el 2021 y la multidimensional se mantuvo estable.

Es importante resaltar la reducción en la incidencia de la pobreza monetaria en 3 puntos entre 2020 y 2021, esto se suma al margen de estabilidad de la multidimensional.
Juan Daniel Oviedo, director del Dane.

Lo que movió la pobreza multidimensional en la región, según Oviedo, fueron las mejoras en la inasistencia escolar, también hubo menos privaciones en indicadores de pisos y paredes de las viviendas, y rezago escolar, pero las mayores privaciones en calidad de vida se dieron en el bajo aseguramiento en salud.

Oviedo recordó que la pobreza multidimensional hace referencia a las condiciones de vida digna o calidad de vida, donde muchos de los indicadores evaluados no tienen una relación directa con la de pobreza monetaria, salvo el mejoramiento del desempleo de larga duración o recuperación del empleo, que fue un buen indicador para Santander.

Lea: Aumentó la pobreza multidimensional en Santander entre 2020 y 2021

¿Cómo se entiende lo que pasó en Santander?

La analista económica Yudy Gamboa Vesga, docente de Economía de la Unab, explica que antes de interpretar las estadísticas el índice de pobreza multidimensional en el país en 2021, difundidas por el Dane, vale la pena aclarar que este es un indicador que complementa la noción de pobreza monetaria.

Mientras que la pobreza monetaria cuantifica la población cuyos ingresos mensuales están por debajo del valor mínimo requerido para cubrir sus necesidades básicas, la pobreza multidimensional contempla las privaciones de los hogares en cinco dimensiones diferentes al nivel de ingresos (Educación, condiciones de la niñez y juventud, trabajo, salud y vivienda).

Por tanto, el análisis de la pobreza y el diseño de las medidas para combatirla debe tener en cuenta estas dos orientaciones.

Teniendo en cuenta lo anterior, las cifras divulgadas por el Dane indican que la pobreza multidimensional disminuyó en Colombia el año pasado, ubicándose en 16%, por debajo incluso de la cifra de 2019 (17,5%). Esta disminución tuvo lugar en todas las regiones del país.

No obstante, según la experta, la pobreza multidimensional es escandalosamente más alta en las zonas rurales, como ocurre también con la pobreza monetaria.

Para la economista, al revisar por dimensiones, se evidencia que las condiciones educativas son el factor de mayor peso en la pobreza multidimensional, seguido por trabajo,

Lo cual llama la atención sobre la necesidad de que las políticas del Estado se orienten con mayor vehemencia a beneficiar los hogares rurales y principalmente a mejorar la educación y las condiciones laborales.
Yudy Gamboa Vesga, docente de Economía de la Unab.

En cuanto a Santander, algunas de las cifras presentadas por el Dane en su informe, resultan preocupantes, como por ejemplo el aumento de la pobreza multidimensional, que fue de 13,3% en 2021, superior a lo registrado en 2020, “el año en el que fuimos más golpeados por la pandemia”.

También, de acuerdo con Gamboa Vesga, es preocupante la brecha urbano-rural en tenencia de internet. Esta asciende a 38,3 pp, una cifra bastante alta en relación con los otros departamentos.

Asimismo, el indicador de inasistencia escolar en Santander fue de 7,5% en 2021, mientras que el nacional fue de 5,5%.

Estos resultados deben tomarse como un llamado al gobierno departamental para evaluar la suficiencia y pertinencia de las acciones encaminadas a mejorar la calidad de vida de los santandereanos en todos los rincones del departamento.
$!El 39% de los santandereanos se reconoció pobre en el 2021
Análisis sobre las cifras nacionales

Germán Machado, analista económico y profesor de Economía, afirma a partir de las cifras del IPM que la pobreza multidimensional es menor a la registrada en 2020 y 2019, pues la incidencia del 2021 fue la más baja de la década. “Es una buena noticia que la calidad de vida esté mejorando a nivel agregado y que la reducción se deba a mayor asistencia escolar después de la pandemia. Además, es relevante que el IPM bajó en las zonas rurales significativamente, sobre todo porque en esas zonas aumentó la pobreza monetaria”.

Sin embargo, advierte que la reducción de pobreza en el último año fue débil (solo 2 puntos), a pesar de la fuerte reactivación económica del año pasado.

“El IPM refleja carencias estructurales en materia de empleo y de educación, que son las dimensiones que explican la mayor parte de la pobreza. Los resultados siguen mostrando que en 3 de cada 4 hogares hay personas con empleo informales, que en 1 de cada 7 hogares una persona lleva más de un año en desempleo y que en 2 de cada 5 hogares las personas no terminaron el colegio”.

Añade que la cifra del 16% no puede hacer olvidar que, en el campo y en las regiones Pacífico y Caribe la pobreza por condiciones de vida cobija a 3 de cada 10 hogares. También es muy preocupante que haya aumentado la proporción de hogares sin acceso a fuente de agua mejorada.

Conexión a internet e inasistencia escolar en Santander
Según el Dane, Santander es el séptimo departamento con mayor conexión de hogares a Internet en el 2021. La región pasó del 62,9% en 2020 a 64,1% en 2021. Esto equivale a un incremento de 1,2 puntos porcentuales.
Este indicador también se divide entre cabeceras y zona rural. Para cabeceras, Santander registró también un aumento de 0,2 puntos de hogares que tienen conexión a Internet, es decir, mientras que en el 2020 la conexión estuvo por el orden del 72,5%, para el 2021 fue de 72,7%. En cuanto a las zonas rurales del departamento, el alza fue de un punto porcentual, de 33,4% a 34,4%.
De esta manera, Santander registró la octava mayor brecha urbano – rural en tenencia de Internet para el 2021 con una diferencia de 38,3 puntos porcentuales.
Respecto al indicador de inasistencia escolar, Santander registró una caída de 4,8 puntos porcentuales, al pasar de 12,2% en 2020 a 7,4% en 2021. Este porcentaje está por encima del promedio nacional que se ubicó en 5,5%.
Al revisar este indicador en las cabeceras urbanas, Santander presentó una inasistencia escolar del 6,2%, para una disminución de 3,2 puntos porcentuales. En cuanto a las zonas rurales, el departamento pasó del 21,1% en 2020 a 11,6% en 2021, para una disminución de 9,5 puntos.
De esta manera, la brecha urbana – rural de este indicador fue de 1,9 puntos porcentuales, posicionando a Santander como el noveno departamento con mayor brecha entre las regiones del país, incluso por encima del promedio nacional que fue de 1,4 puntos.
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Miguel Orlando Alguero

Periodista económico en Vanguardia. Magíster en Estudios Políticos, de la Universidad de Caldas. Comunicador Social – Periodista, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. De La Guajira.

@MiguelOrlandoAM

malguero@vanguardia.com

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