sábado 23 de julio de 2022 - 12:00 AM

La industrialización es la tarea del sector calzado de Santander

Un grupo de empresarios del departamento viajó a Brasil a realizar negocios con este país para el sector del calzado. Entre las tareas pendientes está la industrialización.

Rojo. Cuero. Otros materiales sintéticos. Tacón. Bota. Talle 38. Nueva colección. Diseño inspirado en la tierra. Temporada 2023. Mujer sofisticada.

Como esta y otras más especificaciones se exhibieron en la Feria 26 de Inspiramais, en Porto Alegre (Brasil), esta semana, donde se presentaron cientos de referencias de calzado para empresarios, proveedores y diseñadores de esta industria, entre ellos ocho empresas de Santander.

Varios de ellos vienen a esta cita anual para conocer de cerca lo que será la próxima temporada en cuanto a colores, material, diseños y tendencias de consumo, pues en la región arranca en agosto la producción de las ventas y pedidos de la temporada de final de año del 2022.

Vanguardia habló con un par de ellos para conocer cómo está la industria del calzado en Santander en relación con lo vivido en Brasil, que se desarrolla entre claroscuros, con potencialidades, pero con falencias.

Aprendizajes

¿Qué debe aprenderle el empresariado santandereano a la industria del calzado de Brasil? Esta fue la primera pregunta que respondieron un par de empresarios de la región.

Uno de ellos es Héctor Eduardo González, quien lleva en este sector de la economía santandereana 22 años, genera 33 empleos directos y 60 indirectos, y desde el 2007 visita la feria de Inspiramais, en Brasil, para aprender “todo y renovar la mente”. Para él, este evento es una cita empresarial anual para conocer el desarrollo tecnológico de la industria del calzado.

“De Brasil hemos aprendido el confort del calzado, las tendencias de la moda porque ellos son el país soñado de este sector de la economía. Producen maquinaria y son nuestro referente para industrializarnos. Brasil es un ejemplo de innovación, se han dedicado a investigar el mercado de la moda y lo han desarrollado a la excelencia”.

Sobre esto coincide Óscar Jaimes, quien hace 10 año montó su propia empresa de calzado en Floridablanca, que genera 23 puestos de trabajo y los indirectos ascienden a los 40 empleos.

“No es la primera vez que vengo a Brasil y para nadie es un secreto que la industria de calzado de este país es muy grande, es más tecnificada y está a la vanguardia de la moda en el mundo. Uno viene a aprender de ellos, ahora están enfocados en el cuidado del medioambiente y el sostenimiento ambiental, para reducir la contaminación”, dice Óscar.

Héctor precisa que a este país han llegado inversionistas europeos para expandir la industria, contrario a Colombia, donde ha faltado la inversión extranjera directa en el sector del calzado. “La ventaja de importar de Brasil a Colombia es por la cercanía. Y los industriales brasileños han sido apoyados por su gobierno para exportar más, lo que no ha pasado con nosotros en Colombia”.

Relaciones comerciales

Michele Ponath, gerente de exportaciones de Calçados Beira Rio S.A., en Novo Hamburgo (Brasil), comenta que el empresariado brasileño tiene una relación comercial fuerte con Bucaramanga porque las costumbres de estas regiones son parecidas, por lo que el consumo y las ventas son similares por los colores, forma del calzado y materiales.

“La feria del calzado de Bucaramanga es importante para nosotros, mi equipo de trabajo viaja hasta la ciudad para concretar negocios. Tenemos una misión comercial en Colombia para encontrarnos con clientes, proveedores y empresarios interesados en nuestras marcas”.

Santander, referente

¿Y qué ha aprendido Brasil de Santander? Héctor afirma que la perseverancia del empresario santandereano que, a pesar de no tener los apoyos necesarios, continúan fabricando calzado de manera artesanal, a baja escala de producción.

“Nuestros productos son apetecidos por el mercado por su excelente calidad. Estamos en Brasil para perfeccionarla, ellos acá lo hacen a grandes volúmenes. Mientras que una empresa brasilera puede fabricar 300 mil pares diarios, en Santander, la fábrica que más hace solo llega a mil pares. Por eso es un tejido empresarial de pequeñas empresas. Acá hay menos empresas, pero muy grandes. Muchas casas en Bucaramanga son talleres y no están guiados por la tecnología”.

Esta actividad económica genera 2.700 empleos directos en Bucaramanga, pero en la región ascienden a los 3.632 puestos de trabajo, según cálculos de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, para un tejido empresarial conformado por 1.408 empresas.

Héctor asevera que los empresarios de Santander tienen la tarea de capacitarse y actualizarse para no quedar rezagados en la industria manufacturera, y ver a Brasil como un mercado proveedor de insumos a bajo costo.

Óscar agrega que los empresarios santandereanos son más arriesgados para vender nuevos diseños en sus zapatos, tanto en sus colores como en los materiales.

“Los brasileños admiran de nosotros la capacidad de adaptar la moda a los diseños y nuestra disposición para cambiar de mentalidad hacia la tecnificación”.

Cuenta que en Santander se vende zapato brasileño porque la industria local no alcanza a cubrir toda la demanda, la capacidad instalada del empresariado colombiano no suple la demanda nacional.

“Esta competencia nos ha ayudado a mejorar más y ser más competitivos con mejores productos y precios rentables. Y por eso el calzado santandereano es apetecido por su calidad y diseño, que en el mundo está gustando, pero debemos crecer en producción e industrialización”.

Concluye que la industria santandereana del calzado ya se proyecta como un referente en Latinoamérica.

“Bucaramanga es la ‘meca’ del calzado de Colombia, pero por el pequeño tejido empresarial no han podido aumentar la capacidad de oferta, ni encontrar la mano de obra suficiente. Pero aún así, no nos estamos quedado en nuestra zona de confort, estamos buscando más y más”, cuentan los empresarios.

Consumo de calzado

En la actualidad, el sector calzado es uno de los de mayor crecimiento dentro de los renglones de la industria manufacturera. En efecto, durante el periodo enero a mayo del 2022, según el Dane, la fabricación de calzado registró un crecimiento en la producción de 29,2% respecto al mismo periodo del 2021.

Asimismo, esto va correlacionado con el incremento del consumo del calzado. Entre enero y junio de este año, el consumo de calzado por los hogares colombianos totalizó $1,69 billones, apreciando un aumento del 11,1% respecto a los primeros seis meses de 2021, según cifras del observatorio Acicam-Raddar.

También Acicam estima que estas cifras corresponde a 100 millones de pares al año, es decir, casi dos pares por habitante en el país, que es el mismo promedio en Santander.

Por su parte, las ventas industriales registraron una variación de 36,9%. Este comportamiento se explica principalmente por el crecimiento de pedidos para los días de la madre y del padre, por la mayor fabricación de calzado de dotación y el aumento del consumo de calzado en el país.

Las exportaciones de calzado en enero a mayo de 2022 sumaron 13,8 millones de dólares con una variación de 58,4% en valores y un aumento de 13,1% en cantidades, para un total de 1 millón de pares. Los principales destinos de exportación fueron Estados Unidos, Ecuador y Perú.

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Miguel Orlando Alguero

Periodista económico en Vanguardia. Magíster en Estudios Políticos, de la Universidad de Caldas. Comunicador Social – Periodista, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. De La Guajira.

@MiguelOrlandoAM

malguero@vanguardia.com

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