jueves 01 de noviembre de 2018 - 12:01 AM

Nueva reforma tributaria se alejó de lo estructural y primó coyuntural

Para los expertos, la iniciativa no llevaría a reactivar la economía nacional, pues al subir los precios por impuestos, la demanda de productos y servicios se va a restringir.
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La nueva reforma tributaria o Ley de Financiamiento, llamada por el gobierno de Iván Duque Márquez, ha dado mucho de qué hablar, especialmente en las últimas semanas.

El documento que consta de 199 artículos, pretende recaudar $19.4 billones en 2019 y cubrir el déficit de $14 billones que tiene el presupuesto general de la nación para el próximo año.

Para los expertos, era necesario que Colombia tuviera una nueva reforma tributaria; sin embargo, insisten en que la nueva iniciativa económica sigue resolviendo un problema coyuntural y no estructural, como el que necesita el país. Es decir, es necesario rediseñar el sistema tributario.

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“El problema fiscal de Colombia no es coyuntural ni tiene que ver con que el expresidente Juan Manuel Santos dejó quebrado al país, es un problema estructural que viene acentuándose fuertemente desde 1991.

Se necesita una reforma tributaria e incluso una más profunda que esta para lograr una armonía estructural entre los ingresos y gastos del Estado colombiano”, aseguró Andrés Mejía Vergnaud, consultor económico.

El IVA, centro de la reforma

Indudablemente, el núcleo de la Ley de Financiamiento es el IVA, lo que para Mejía Vergnaud genera gran curiosidad, ya que este fue uno de los elementos que más criticó el actual presidente en la reforma tributaria de 2016. “Esta sí se centra en el impuesto, mucho más que la anterior”.

Para otros analistas, el cobro del impuesto al valor agregado a algunos bienes que actualmente están exentos implica un “golpe significativo” a los ingresos familiares.

“Con el nuevo IVA, el reajuste al mínimo genera turbulencia”, aseguró Hernán Hernández, presidente de la junta de la Sociedad de Agricultores de Santander, SAS, en Twitter (@HH22222).

Para Mejía Vergnaud, vistas en contexto estas medidas tienen aspectos positivos y negativos.

“Pienso que todos los productos debían estar gravados con IVA, probablemente con tasas más bajas. Hay una disposición para que las tasas vayan bajando progresivamente hasta el 16% y eso está bien, pero no se puede desconocer que tendrá efectos sobre los presupuestos de la canasta familiar de los hogares y el consumo va a frenar la economía en el 2019”, precisó el analista económico.

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Si bien el Gobierno ha sido enfático en que se tendrá una devolución del IVA para los hogares pobres, que serían aproximadamente tres mil en el ámbito nacional, aún no se sabe cómo sería ese reintegro de los $51.300 al mes; sin embargo, los expertos creen que es muy probable que se incentive el fraude.

“En la práctica será difícil porque esto requiere tener cuenta bancaria y muchos de ellos no están bancarizados, particularmente en las zonas rurales”, aseguró Mejía Vergnaud.

Otra falla, afirma el experto, es que muchos de los productos de la canasta familiar se venden en establecimientos que no producen facturas (plazas de mercado, tiendas de barrio, comercio informal de la calle), entonces la reforma podría ser inferior en recaudo a lo esperado, porque esos comercios no recaudan el IVA y no lo pagan.

Lo que sería bueno

Para Andrés Mejía Vergnaud, consultor económico, bajar el impuesto de renta es una propuesta positiva, ya que muchas empresas pagan muy alto esta obligación.

“Es falso que con esto le bajen los impuestos a los ricos, la mayoría de las empresas son de familias de clase media. No es necesario rebajas mayores, esta es pertinente”, aseveró Mejía Vergnaud.

Otro punto a favor, señala el experto, es aumentar el impuesto de renta al 37% a personas naturales de grandes ingresos, “la gente que gana de $50 millones pasarán a esta tasa, eso brindará más equidad, Colombia es un país bastante desigual”.

Aunque, considera que a la reforma le falta gravar otros impuestos como las rentas de grandes capitales, es decir de los que son verdaderamente ricos en el país.

El impoconsumo

En cuanto al impuesto al consumo (que es diferente al IVA), el proyecto no menciona en cuánto quedará la tarifa, que es hoy del 8%.

Sin embargo, la iniciativa dice: “Son responsables del impuesto al consumo el prestador del servicio de expendio de comidas y bebidas, el importador como usuario final, el vendedor de los bienes sujetos al impuesto al consumo y en la venta de vehículos usados y el intermediario profesional”.

Asimismo, la propuesta destaca que “no serán responsables del Impuesto Nacional al Consumo los restaurantes y bares”, cuyos ingresos hubieran sido inferiores a 1400 UVT, es decir, por debajo de $46,4 millones al año.

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O que tengan máximo un establecimiento de comercio, sede, local o negocio donde ejercen su actividad comercial.

Impuesto “Simple”

A partir del 1 de enero del 2019 entrará a regir el Impuesto Unificado Bajo el Régimen Simplificado de Tributación, Simple.

Con el mismo, se busca “reducir las cargas formales (de impuestos), impulsar la formalidad y simplificar y facilitar el cumplimiento de la obligación tributaria de los contribuyentes que voluntariamente se acojan al régimen en el presente capítulo”.

Podrán acogerse las empresas que hubieren obtenido ingresos brutos ordinarios o extraordinarios, iguales o superiores a $46 millones al año (1400 UVT) e inferiores a $2652 millones (80.000 UVT). No serán cobijadas las sociedades extranjeras.

Las tiendas de barrio y minimercados pagarán una tarifa entre 2,6% y 5,6%. Las microindustrias, peluquerías y cafeterías, talleres, etc, tendrán tarifas que oscilarán del 3,6% al 6,6%.

Al patrimonio

El proyecto crea un tributo extraordinario denominado el impuesto al patrimonio, el cual estará a cargo de las personas naturales, las sucesiones ilíquidas y contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios.

El tributo “se genera por la posesión de un patrimonio al 1° de enero del año 2019, cuyo valor sea igual o superior a $3.000 millones”.

Se podrán, sin embargo, excluir la casa o apartamento de habitación hasta por $447 millones (13.500 UVT). No se podrá excluir del pago del impuesto una segunda vivienda u otro inmueble o de recreo.

La tarifa a pagar hasta de $3000 millones será del 0,75% y del 1,50% a partir de $5000 millones de patrimonio.

Para inversiones

La tarifa del impuesto sobre la renta y complementarios para los contribuyentes que realicen nuevas inversiones, sean personas naturales o jurídicas, residentes o no residentes en el país, será del 27%.

Lo anterior sin perjuicio de las rentas provenientes de servicios hoteleros, las cuales estarán gravadas a la tarifa del 9%.

Para beneficiarse de este alivio especial, la empresa o sociedad deberá invertir desde $50 millones o más y garantizar la creación de al menos 50 empleos directos.

Las inversiones se deben hacer en un período máximo de cinco años gravables. Los proyectos de Mega-Inversiones no estarán sujetos al impuesto al patrimonio.

No califican para ese régimen las empresas petroleras ni mineras.

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