jueves 10 de diciembre de 2015 - 12:01 AM

Teca, el maderable que más se siembra en Santander

Es una especie introducida, pero se comporta muy bien hasta los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Es una madera fina de alta demanda en los mercados externos e internos.

A pesar de que su beneficio final se da entre los 18 y 20 años, la teca (Tectona grandis Linn F.), catalogada como una de las maderas más finas y de mayor consumo en el mundo, es la especie foresta que más se siembra en las plantaciones comerciales de Santander.

De acuerdo con Luis Carlos Echevarría Franco, gerente de Refocol, esa especie tiene un excelente comportamiento en suelos que estén entre 0 y 1.000 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Por encima de los 1.500 msnm, las plantaciones que más áreas copan son los eucaliptos y los pinos, con beneficio final entre 12 y 15 años.

“Se siembran por hectárea aproximadamente 800 árboles, pero se tiene que efectuar una serie de entresacas, para dejar los mejores elementos. Al final, la hectárea debe quedar con 350, los cuales se pueden vender entre $1,2 millones y $800.000 cada uno, dependiendo de la calidad de árbol”, agregó.

Promediando, lo anterior significa que una hectárea puede dejar $350 millones brutos.

El directivo de Refocol expresó que también se tienen plantaciones de cedro, gmelina y acacia magna.

Respecto a las especies nativas maderables, Echevarría Franco dijo que son las que menos se plantan, debido a tres factores: difícil manejo, altos periodos para el beneficio y valor de la madera en el mercado.

Hay CIF

Echevarría Franco dijo que el Certificado de Incentivo Forestal, CIF, se está cumpliendo, contrario a lo acontecido en otras oportunidades.

“Si el productor cumple a cabalidad el protocolo de manejo forestal establecido por el Minagricultura, no hay problemas con los desembolsos, que son del orden de $250.000 por hectárea para establecimiento; y durante los cuatro años siguientes, $250.000 por hectáreas para mantenimiento”, agregó.

Tierra costosa

Luis Carlos Echevarría Franco dijo que el país tiene una política clara de ayuda para la reforestación; sin embargo, hay un problema que cada día es más evidente y que se convierte en el gran escollo para el desarrollo de los mismos: el valor de la tierra.

En su concepto, y debido a los largos periodos de espera, la reforestación no se puede adelantar en tierras que superen los $1,5 millones por hectárea.

Lo anterior significa que la reforestación en Santander se frenaría, pues tierras de ese valor, literalmente, hoy no existen.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad