domingo 14 de marzo de 2010 - 11:00 AM

Una escudera de alto rango

La jefe de seguridad de Juan Manuel Galán, que encabeza la lista del liberalismo al Senado, es una mujer con 17 años en la Policía. Como ella, un grupo selecto de mujeres se dedica a escoltar embajadores, ministros, fiscales y dirigentes políticos en todo el país.

Con solo su metro y medio de estatura, Luz Dary Sánchez Ballesteros, una intendente de la Policía, logró convertirse en la ‘sombra’ del senador Juan Manuel Galán, pues tiene que velar por la seguridad del político y la de su familia.

Ella hace parte de un selecto grupo de 80 profesionales de seguridad que a diario arriesgan sus vidas para que embajadores, ministros, fiscales y dirigentes políticos regresen sanos y salvos a sus hogares.  

La escolta, quien desde su adolescencia quiso vestir el uniforme verde oliva, cuenta que se presentó tres veces a los centros de reclutamiento pero fue rechazada por su escasa estatura.

'Siempre sufrí para ingresar a la Policía porque mido metro y medio. Hice un intento para ser suboficial y no fue posible, claro que gracias a mi general Gómez Padilla pude entrar como agente a la Institución', relata.


Un día normal

Sánchez Ballesteros, como es nombrada desde su equipo de comunicación (avantel), inicia su labor como esposa, madre y agente a las cuatro de la mañana. Todos los días se despierta para preparar el desayuno de su hijo de siete años y el de su esposo, que por cosas del destino también llegó al cargo de jefe de seguridad de un representante a la Cámara del Huila.

La mujer, que lleva 17 años en la Policía, tiene que dejar a su hijo en el colegio ubicado a tan sólo unas cuadras de su casa y de camino cuenta que como su 'esposo tiene que salir de comisión y yo también (por las campañas políticas), eso me parte el alma, dejarlo solo (a su hijo) con mis padres, aunque sé que estará bien'.

A las 6:30 de la mañana ya tiene que salir hacia la casa del congresista para poner en marcha el plan de seguridad.

La agente tiene bajo su responsabilidad velar por la vida del senador Galán y cinco uniformados más.

'Me siento contenta porque tengo un grupo de compañeros muy responsables y profesionales. Parezco la mamá de todos, pues uno anda pendiente de la seguridad de ellos, si tienen hambre y de coordinar los desplazamientos', tareas que desempeña con responsabilidad y pasión.


Riesgo múltiple

El riesgo a morir siempre está latente en el pensamiento de Luz Dary al igual que en el de su esposo, pues su trabajo es no dejar que los grupos armados ilegales acaben con su manera de sobrevivir y de paso con la vida de las personalidades a quienes custodian día y noche.

'Amo a mi Institución, por eso uno arriesga la vida. Pero si nosotros prestamos un servicio correctamente de seguridad nos podemos cubrir, sabemos que no podemos descuidarnos porque un descuido nos puede salir muy caro'.

El riesgo tanto para ella como para su pareja está permanentemente en la mente de los dos policías. 'Con mi esposo trabajamos en la misma especialidad, a veces nos vemos en el Congreso y hablamos, pero no más. Los fines de semana los tenemos coordinados para estar juntos y así compartir en familia'.

Pensar en la protección del senador Galán y del representante conservador, Carlos Ramiro Chávarro Cuellar, no deja tranquila a esta familia.

'Ahora tenemos riesgo los dos. Al personaje que él custodia le han hecho varios hostigamientos y mi esposo tuvo que salir para el Huila para apersonarse directamente del esquema de seguridad'.

Las charlas de los uniformados radican en los consejos que se darían dos enamorados por el peligro que ella tiene al transportare en aviones y él, por viajar constantemente por las carreteras del país.

'El que llega primero espera al otro por la noche y se encarga de revisar las tareas del niño. Si está despierto jugamos y después organizo los uniformes de los tres', explica Luz Dary.

Una de las razones que más inquieta a la mujer que pareciera ser de acero, es que su hijo no cuenta con el tiempo suficiente de sus padres. 'Trato de sacar tiempo para estar con él, preocuparme por su salud y educación, soy una mamá por teléfono'.


Protagonismo femenino

Desde hacía cinco años no se sabía de mujeres escolta, pero ahora ese tema es cosa del pasado, pues 150 uniformadas hacen parte de por lo menos 41 grupos de protección en el ámbito nacional.

Así lo ve el senador Galán al referirse a su escudera: 'ellas ven cosas que los hombres no. Tienen otro tipo de percepción, el sexto sentido y es conveniente esa combinación. Además las mujeres son más disciplinadas y tienen mayor sensibilidad, aunque a Luz Dary le toca muy duro…'.

El coronel William Salamanca, director del programa ‘Protección a dignatarios’,  explica que la capacitación de las uniformadas se centra en Bogotá, en la escuela de protección, donde son entrenadas por instructores de Estados Unidos, Israel, Reino Unido y también por colombianos.

Reciben capacitación para escoltar desde una aeronave, embarcaciones y vehículos, con un plan de avanzada que utiliza técnicas que permiten actualizar el mapa de seguridad en Colombia.


PARA SER MUJER ESCOLTA

1 Las mujeres que se presenten deben hacerlo de manera voluntaria.

2 No deben tener antecedentes penales o estar inmersas en investigaciones.

3 El estado físico debe ser óptimo y no deben tener problemas médicos.

4 Deben tener destrezas en manejo de automóviles y de armas, y conocimiento de primeros auxilios.=

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