Wall Street sufrió ayer su segunda peor jornada postelectoral desde 1948 después de que, una vez reelegido Barack Obama como presidente de Estados Unidos, las preocupaciones de los inversores volvieran a centrarse en el “precipicio fiscal” que podría arrastrar a la recesión a la mayor economía del mundo.

Publicado por: EFE
“Con el Congreso dividido todavía, el presidente Obama va a tenerla difícil para conseguir un apoyo bipartidista, un acuerdo completo que solucione a largo plazo el problema de cómo poner de nuevo las finanzas del país en un camino sostenible”, aseguró hoy la firma de análisis económico Capital Economics.
Los mercados neoyorquinos se despertaron ya cubiertos de rojo y las pérdidas se intensificaron rápidamente hasta arrebatarle la simbólica barrera de los 13.000 puntos por primera vez desde agosto al índice Dow Jones de Industriales, que acabó el día con una caída del 2,36 % o 312,95 unidades, hasta los 12.932,73 puntos.
Ese supone el segundo peor descenso del principal indicador de Wall Street un día después de unas elecciones en Estados Unidos desde 1948, tan solo por detrás de la caída del 5% que sufrió en 2008, cuando Obama ganó sus primeros comicios y el país estaba inmerso en su peor crisis desde la Gran Depresión de los años 30.
Las cosas no fueron mejor para los otros dos principales índices de los mercados neoyorquinos: el selectivo S&P 500 perdió también el nivel psicológico de los 1.400 puntos al caer el 2,37 % y el índice compuesto del mercado Nasdaq se afianzó por debajo de los 3.000 tras ceder un 2,48 %.
Las calificadoras“Si no se alcanza a tiempo un acuerdo para prevenir las subidas de impuestos y recortes del gasto que implican el precipicio fiscal y se repite el episodio vivido en agosto de 2011 con el límite de deuda, significará que las elecciones no han resuelto el estancamiento político en Washington”, afirmó Fitch.
La agencia de calificación argumentó así el ultimátum lanzado al presidente Obama, a quien ha advertido que degradará la máxima nota de “AAA” que todavía le otorga a la nota de la deuda pública de EU si no consigue forjar un acuerdo a tiempo. Moody’s también afirmó que decidirá si le degrada la calificación cuando se acuerden los presupuestos para 2013.












