Para el Gobierno, uno de los grandes problemas del campesino que no tiene títulos de su tierra, es que no puede acceder a los créditos de fomento.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Los cafeteros del país no solo afrontan una de las crisis más fuertes de la historia por la caída de precios, sino que la tierra que trabajan durante años no tiene certificación de propiedad.
Es decir, laboran en predios desde hace muchos años, pero que no han legalizado como de su propiedad.
En ese estado se encuentran aproximadamente 200 mil productores, es decir, el 36% de los trabajadores del campo dedicados a esa actividad agrícola.
La preocupante cifra fue dada a conocer por el Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo Salazar, tomando datos del Sistema de información Cafetera, donde se da cuenta que carecen de títulos de sus tierras.
“Son simples poseedores” indicó el Minagricultura, por lo que dada la gravedad se implementó junto con el gremio un programa para formalizar la tenencia de las fincas cafeteras en Colombia, el cual ya opera en 22 municipios productores de pepa en el país.
“Esperamos que, como producto de la alianza que sellamos en Pitalito con el gremio (en el marco del Acuerdo para la Prosperidad Cafetera), las tierras cafeteras se conviertan en verdadero patrimonio y se aseguren los derechos de cientos de miles de familias cafeteras colombianas que por generaciones forjaron un modelo de vida rural digna, irradiando sus logros y ejemplo en toda la comunidad”, subrayó.
Optimización
De otra parte, el jefe de la cartera agropecuaria dijo que a la tierra no se le tiene que dar “una utilización diferente a la de su vocación, desperdiciando su verdadero potencial productivo y de generación de riqueza: hay mucha tierra dedicada a la ganadería y poca para agricultura”.
Además, dijo que existen 38 millones de hectáreas en ganadería que se pueden reducir a “20 millones sin afectar su productividad y rentabilidad, liberando tierras para actividades agrarias”.
Adicionalmente, hay otras dedicadas a la agricultura que se pueden aumentar considerablemente. Se trata de pasar de 5 millones de hectáreas a por lo menos 22 millones de hectáreas.
“Las plantaciones forestales hoy son de 280 mil y el potencial es de 14 millones”, puntualizó.












