Nacional
Martes 29 de enero de 2013 - 07:38 AM

Decisiones oportunas

Luego de los comprobados efectos de la desaceleración que experimentó la economía en los últimos meses, la Junta Directiva del Banco de La República decidió rebajar aún más las tasas de interés que le cobra al sistema financiero por sus recursos. Ahora, la expectativa está centrada en su actuación para impedir que la valorización del peso siga causando estragos en la industria.

Decisiones oportunas (Foto: COLPRENSA/VANGUARDIA LIBERAL)
Decisiones oportunas (Foto: COLPRENSA/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: COLPRENSA

La medida estaba casi cantada desde el momento en que se supo que el tercer trimestre del 2012 había registrado un descenso grave en el crecimiento del Producto Interno Bruto, al caer al 2,1%. Para algunos analistas, el sorpresivo fenómeno se debe a la pérdida en la industria de -0,1% y sobre todo con el decrecimiento de 12,3% en la construcción, además de que el sector minero creció sólo el 0,5 por ciento.

Sin duda, Colombia mantiene aún un impulso importante en su economía, que la hace destacar en el contexto internacional y atrae la inversión extranjera en proporciones importantes. Pero también es innegable que está sintiendo el impacto de lo que ocurre en los mercados internacionales con productos como el carbón, hoy sustento importante de la economía que está sufriendo descensos apreciables en su demanda y en sus precios. O la inestabilidad y el nerviosismo que experimenta el precio del petróleo por las mismas causas.

Y en el aspecto interno no es menos importante la desaceleración que está registrando la construcción, de -14,6% en obras civiles y de -10,5% en edificaciones, es decir vivienda y sectores comerciales, lo que, según directivos de la Cámara Colombiana de la Construcción, es impulsado por la disminución del consumo de los hogares, las tasas de interés y la falta de servicios públicos, además de la disminución en el otorgamiento de créditos hipotecarios. Todo lo cual se traduce en la contracción de la demanda y la consecuente desaceleración en el crecimiento.

A ese panorama es necesario resaltar el impacto que tiene la revaluación de nuestra moneda en la industria manufacturera, amenazada por todos los lados. En efecto, mientras el dólar barato le hace perder capacidad de competir en los mercados mundiales al elevar sus precios, en el mercado interno se siente con fuerza creciente la competencia de productos importados.

Y si a eso se agrega la desgravación que ocasionan los tratados de libre comercio, es inevitable hablar de una industria amenazada y necesitada de respaldo para evitar las consecuencias en la generación de puestos de trabajo y en la reducción de la demanda agregada. Por eso, la decisión de la Junta del Banco Emisor de aumentar su intervención en el mercado de divisas es recibida con alivio, aunque no sea suficiente para detener la apreciación del peso.

Así se tomaron ayer las medidas posibles en el campo monetario. Ahora falta que se cumplan las promesas de acelerar la construcción de infraestructura que ofreció el Gobierno como una locomotora que impulsa el crecimiento pero que no parece arrancar con la dinámica que se espera. Con ello, el país podrá enfrentar las amenazas que se empiezan a asomar en la economía colombiana.

Publicado por: COLPRENSA

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