miércoles 12 de enero de 2022 - 12:00 AM

Con la Ley 2.191 empresas y entidades públicas están obligadas a crear política de desconexión laboral

La Ley 2.191 de 2022 estipula que todas las empresas tienen que definir una política de desconexión laboral. La norma tiene tres excepciones: trabajadores con cargos de dirección, confianza y manejo, los que tienen disponibilidad permanente, y casos de fuerza mayor o fortuito.

La Ley 2191 de 2022 que regula la desconexión laboral fue sancionada en los primeros días de enero. Esta norma establece que los trabajadores tienen derecho legítimo a no recibir llamadas, mensajes por aplicaciones como Whatsapp, correos o alguna otra forma de comunicación que interrumpa su tiempo de descanso. El empleado podrá decidir si responde o no a las tareas asignadas fuera de su jornada laboral.

Si el trabajador no contesta después de finalizar la jornada, no tiene que justificarse ante el empleador, pero hay excepciones. El objetivo es garantizar que el empleado tenga un goce efectivo de su tiempo libre, tiempos de descanso, licencias, permisos y vacaciones para conciliar la vida personal, familiar y laboral.

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¿A qué obliga la nueva ley a los empleadores?

Según el representante a la Cámara Rodrigo Rojas, autor de la iniciativa, con la aprobación de la iniciativa, se establecerá la obligatoriedad para empresas y entidades públicas, como empleadores, de contar con una política de desconexión laboral que incluya un protocolo de desconexión digital. Su inobservancia podrá constituir una conducta de acoso laboral. Pero aclara que en ningún caso será acoso laboral la conducta que no reúna las características de ser persistente y demostrable.

Motivación

Rodrigo Rojas, representante a la Cámara por el Partido Liberal, autor de la iniciativa, considera que una de las motivaciones para formular este norma fueron las constantes quejas y denuncias de trabajadores que al salir de su jornada laboral recibían llamadas, correos o mensajes para hacer alguna labor interrumpiendo su tiempo libre.

“La pandemia incrementó esas quejas por el hecho de estar en casa porque hubo una percepción falsa de que estar en casa significaba una disponibilidad de 24 horas y se eliminó la barrera entre horarios laborales y espacios personales y familiares. Hubo hiperconectividad, sobrecarga laboral y afectación a la salud mental”, detalla Rojas.

Lo positivo de esta nueva norma, según el congresista, es que aplica para todas las modalidades de trabajo y las empresas tienen la obligación de crear una política de desconexión laboral.

“Este es un derecho irrenunciable y los empleadores no podrán tomar ninguna decisión en contra del empleado que decida hacer efectivo su derecho a la desconexión. No podrá ser despedido, ni tener más sobrecarga ni memorando, ni mucho menos modificación en su contrato”.
Rodrigo Rojas, representante a la Cámara por el Partido Liberal, de Boyacá.

No es nueva

Este derecho a la de desconexión no es nuevo, así lo aclara Carlos Alberto Camargo, especialista en Derecho laboral y Relaciones Industrial y miembro de la Unidad Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados.

“Existe un fallo de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia del 2017 en el que se hace alusión a esta prerrogativa. Ahora bien, la creación formal del derecho a la desconexión laboral se encuentra previsto en la Ley 2088 de 2021 que reguló el trabajo en casa y que por analogía es aplicable al resto de modalidades de trabajo”, explica Camargo.

De esta manera, lo que hoy trae la Ley 2191 de 2022, según el abogado laboralista, es una compilación de derechos y deberes contenidos en otros postulados legales o jurisprudenciales.

“En sí, la Ley puede relacionarse con el denominado fetichismo legal, fenómeno que caracteriza el ordenamiento jurídico colombiano, mediante el cual se pretenden “solucionar” problemas estructurales con leyes no siempre efectivas”.
Carlos Alberto Camargo, especialista en Derecho laboral y Relaciones Industrial y miembro de la Unidad Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados.

Positivo y negativo

Sebastián González Valencia, máster de Derecho con énfasis en Derecho Laboral y Relaciones Laborales de la Universidad de Tilburg y miembro de la Unidad Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados, resalta como positivo el hecho de que a raíz de la Ley las empresas deben contar con una política de desconexión laboral.

“Este es un mecanismo novedoso, que seguramente va funcionar como regla de reconocimiento para fijar las condiciones en las que aplique este derecho. Además, la posibilidad de iniciar quejas de acoso laboral como consecuencia del incumplimiento de los postulados de la Ley 2191, que no es novedoso”, insiste el consultor en Derecho Laboral.

Asegura que la ley de desconexión laboral no debería generar un impacto negativo frente al enganche de personal. “Pero en la práctica es altamente probable que se realicen ajustes en las estructuras contractuales de los trabajadores nuevos y antiguos, teniendo en cuenta que dentro de las excepciones a la ley están: las personas de dirección confianza y o manejo, o los colabores que por su naturaleza deban contar con disponibilidad”.

Valencia cree que los trabajadores se enfrentarán a cláusulas de dirección, confianza y manejo, así como, las denominadas cláusulas de disponibilidad.

¿En qué casos no se aplica la nueva ley?

El congresista Rojas afirma que no estarán sujetos a las disposiciones de la nueva ley los trabajadores y servidores públicos que desempeñen cargos de dirección, confianza y manejo; aquellos que por la naturaleza de la actividad o función que desempeñan deban tener una disponibilidad permanente, entre ellos la Fuerza Pública y organismos de socorro; y las situaciones de fuerza mayor o caso fortuito, en los que se requiera cumplir deberes extra de colaboración con la empresa o institución, cuando sean necesarios para la continuidad del servicio o para solucionar situaciones difíciles o de urgencia en la operación de la empresa o la institución, siempre que se justifique la inexistencia de otra alternativa viable.

Beneficiosa

El economista Martín Jaramillo afirma que esta nueva ley depende de los detalles, “si la ley fuese, por ejemplo, inflexible e inobjetable sin excepciones, sería pésima sin ningún impacto significativo para la economía en el mediano plazo”.

Jaramillo explica con un ejemplo: “Imagínense que a un vicepresidente comercial no se le pudiese contactar para pedirle una información de un cliente estratégico para la empresa, se perdería la relación con el cliente o no se concretaría un negocio”.

La ley tal cual como quedó, según el economista, no es necesariamente mala, más bien podría ser beneficiosa de acuerdo con las futuras interpretaciones de los jueces. “Es positiva la norma porque busca que el statu quo, situaciones normales para el trabajador promedio de bajos rangos, respete las vacaciones y el tiempo libre. Es importante que el trabajador pueda disfrutar de esos tiempos y espacios por fuera del ambiente laboral”.

Agrega que es buena porque contempla excepciones para cargos directivos, de confianza y con funciones de particular interés o con asignaciones específicas. “Una ley de desconexión laboral inflexible sería perjudicial completamente para las empresas y para esos empleados que están dentro de las excepciones sería dañino para su contratación”.

5.000

salarios mínimos legales mensuales vigentes es la multa que puede imponer Mintrabajo por violar la norma.

Sanciones

Juan Guillermo Campo, abogado especialista en Derecho Laboral, considera que Ley se sanciona en pleno regreso de los trabajadores a la presencialidad.

“Noto es que la norma está desajustada con la realidad porque con una legislación descontextualizada debido a que muchos trabajadores se quedaron en el teletrabajo y el trabajo en casa, por eso nunca se progresará en el sector TIC”. Puntualiza que la norma explica el procedimiento de quejas cuando el empleador no cumple con la desconexión, pero no expone de forma explícita cuáles serían las sanciones para que sea realmente una ley efectiva, se queda en la inspección, vigilancia y acciones preventivas.

Sin embargo, el abogado Camargo explica que si un trabajador considera que su empleador está incumplimiento con lo dispuesto en la Ley 2191 de 2022 podrá denunciar ante el Ministerio de Trabajo.

“Esta entidad es la encargada de realizar las averiguaciones y aplicar las sanciones económicas que dispone la norma. De acuerdo con el manual del Inspector de Trabajo y otras disposiciones, Mintrabajo puede imponer sanciones de hasta 5.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes. En el caso de los servidores públicos, podrán acudir ante la Procuraduría”.
Carlos Alberto Camargo, especialista en Derecho laboral y Relaciones Industrial y miembro de la Unidad Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados.

Impactos

Camargo afirma que esta norma genera un daño frente a la autonomía de los trabajadores y causa mayor dependencia hacia el “presencialismo” laboral. En otras palabras, “seguimos enfocados en que las actividades laborales son sinónimo de un horario de trabajo y no de metas u objetivos que fomenten la productividad del mercado laboral”.

Valencia, miembro también la Unidad Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados, añade que no todo es negativo, debido a que la Ley 2191 fomenta el respeto por los tiempos de descanso. “Obliga a las organizaciones a ser más coordinadas en tiempos de trabajo y seguramente generará un efecto positivo en la salud mental y física de muchos trabajadores. Ahora, para llegar a ver los beneficios debemos esperar a que las culturas organizacionales se acostumbren a estos nuevos cambios”.

La efectividad de esta nueva disposición se medirá en la práctica de las relaciones laborales, afirman Camargo y Valencia.

“Se espera que el derecho a la desconexión laboral esté en consonancia con el objetivo mismo del Código Sustantivo del Trabajo, que es lograr justicia en las relaciones que surgen entre empleadores y trabajadores, dentro de un espíritu de coordinación económica y equilibrio social”.
Sebastián González Valencia y Carlos Alberto Camargo, abogados de la Unidad Derecho Laboral y Seguridad Social de Scola Abogados.
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Miguel Orlando Alguero

Periodista económico en Vanguardia. Magíster en Estudios Políticos, de la Universidad de Caldas. Comunicador Social – Periodista, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. De La Guajira.

@MiguelOrlandoAM

malguero@vanguardia.com

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