miércoles 05 de octubre de 2022 - 10:21 AM

Oposición advierte que Gobierno quiere aprobar la reforma tributaria a “pupitrazo”

La iniciativa recaudará $3 billones menos de lo previsto, para un total de $22 billones y oposición lanza advertencia de que el Gobierno quiere meterle el acelerador.

Tener que recortarle $3 billones a la reforma tributaria no trasnocha al ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo. Tras casi dos meses de diálogos hay humo blanco y el proyecto, que promete recaudar $22 billones y no $25 billones, apunta a ser aprobado mañana mismo en primer debate.

Entre varios cambios que habrá en la ponencia, los más relevantes tienen que ver con los sectores de petróleo y carbón, que seguirán siendo los que más plata pondrán –aproximadamente $9 billones–.

Si bien sus exportaciones ya no estarán gravadas, el Gobierno tiene que conseguir esa plata de algún lado y por eso decidió que para las empresas de ambas industrias las regalías ya no serán deducibles del impuesto de renta; además, les pondrá una sobretasa de 10 puntos en 2023 que luego bajará a 7,5 en 2024 y a 5 en 2025.

En ese sentido, las asociaciones colombianas de Petróleo y de Minería llamaron al Gobierno y al Congreso a considerar ajustes a la sobretasa. Mencionan que con la nueva carga tributaria se verían en riesgo hasta 20.000 empleos al hacerse inviables varios proyectos.

Pero esos no serían los únicos casos en los que habrá sobretasa, la reforma estipula que el sistema financiero (que ya respondía por 3% más) pague 5 puntos adicionales, es decir, que su tarifa de renta sea del 40%, mientras las hidroeléctricas tendrían que poner 3 puntos complementarios.

Respecto a las personas naturales hay cambios relevantes en impuesto al patrimonio y gravámenes a alimentos ultraprocesados. En el primer caso quedará consignada temporalmente una tarifa de 1,5% para aquellos capitales de más de $10.000 millones, aunque solo aplicaría hasta 2026 y después pasaría a 1%.

En tanto, los polémicos impuestos saludables definitivamente no incluirían al salchichón y conforme la reforma llegue a segundo debate se bajarán otros productos, principalmente lácteos. En este punto, vale recordar, estarán implicados alimentos y bebidas con alto contenido de sodio, azúcares y grasas saturadas.

A su turno, los tan sonados días sin IVA ya no irán, lo cual resulta extraño pensando que hace solo una semana el partido de Gobierno había exaltado su inclusión dando prioridad a productos hechos en Colombia.

¿A “pupitrazo”?

Tras las reuniones con diferentes sectores y la inminente ponencia en el Congreso, el senador del Centro Democrático, Miguel Uribe, uno de los ponentes, aseguró que “el Gobierno Petro pretende ‘pupitrear’ la tributaria para evitar el debate público”.

Según él, aunque solo hasta hoy se conocerá oficialmente la iniciativa, el Gobierno planea que mañana ya esté completamente votada –en primer debate– “sin escuchar a la comunidad, sin conocer el impacto, sin dar el debate público y sin discutir las proposiciones” de la oposición.

En esa línea, el Centro Democrático informó que presentará ponencia negativa al proyecto “por ser inconveniente para los colombianos”. Para ese partido la reforma “aumenta el desempleo y la pobreza, ahuyenta la inversión, empobrece a la clase media, golpea a los hogares de bajos ingresos e introduce un fatal impuesto a la vejez”.

Entre tanto, al sector de comercio exterior no lo terminan de convencer los cambios en zonas francas. Con base en el borrador de la ponencia, Amcham Colombia criticó que se ponga límite a lo que estas áreas especiales pueden vender al mercado local, pues pondría en riesgo su subsistencia y se incumplirían acuerdos con inversionistas.

Es que la tributaria contemplaría que para que una zona franca aplique a una tarifa de renta más baja (20%) sus operaciones locales no deberán superar el 40% en 2024; el 30% en el 2025 y el 20% en 2026, aunque hay que ver si se tendrá lugar algún cambio de última hora.

¿Y la plata para qué?

Otra polémica que viene de tiempo atrás tiene que ver con los fines de la reforma, pues el Gobierno no ha desglosado un plan específico. En este sentido el ministro Ocampo esbozó que los recursos van a ir para “gasto social, temas ambientales, fomento de la pequeña empresa y los programas de paz”.

Adicional, un apunte interesante del Minhacienda está relacionado con la penalización para evasores, que al final no quedará consignada en el articulado y deberá ser tramitada en una iniciativa distinta.

Así las cosas, todo está listo para que empiece la discusión de la reforma y las más de 500 proposiciones. Anoche, Fenalco se adhirió a las voces que piden tener tiempo suficiente para evaluar artículo por artículo, porque “no es responsable con el país aprobarla de otra manera” y “es de suma importancia escuchar a a los diferentes actores económicos”.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad