martes 01 de octubre de 2019 - 12:00 AM

Delibipan, una tradición con sabor de cuatro generaciones

Los productos de panadería de Delibipan mantienen la receta tradicional desde sus ancestros. Este sabor y frescura les ha llevado a tener un reconocimiento para propios y visitantes del municipio.
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Solo el 10% de las empresas familiares resisten a la tercera generación, la cifra es más reducida cuando asciende su descendencia; sin embargo, contra todo pronóstico está Delibipan, una recnocida y tradicional panadería de Zapatoca.

La razón es simple: el amor al trabajo, la entrega y dedicación a lo que hacen.

Esta empresa nació hace muchos años, tantos que la cuenta se pierde, pero desde hace 45 se constituyó como Delibipan, cuando Francisco Antonio Díaz inició esto como su propio proyecto empresarial.

Él aprendió este arte de su abuela, María Cornelia Natividad Gómez Gómez, y su padre José Carmelo Díaz, quienes durante décadas trabajaron para que sus productos fueran reconocidos entre los zapatocas y visitantes del municipio por su sabor y frescura.

Con los años y tras el retiro de Cornelia y el fallecimiento de Carlos, el empresario decidió emprender solo. Las ganas no faltaban, pero sí el dinero, por eso le pidió a suegro José Ángel Pimiento prestado $13.500, los cuales pagó puntualmente como lo confirma la letra (documento de papel de garantía de crédito), y que se encuentra hoy en la panadería.

Una apuesta para crecer

Francisco Antonio sabía lo que horneaba y lo que gustaba entre sus clientes. Era consciente de que la única forma de crecer era modernizando el negocio, así que no solo adquiría maquinaria innovadora y más eficiente, sino que asistía a ferias y programas de emprendimiento que le permitieran avanzar cada día más.

Delibipan cuenta con un portafolio de servicios de más de 20 productos, entre los que se destaca el rollo de sal, la mestiza, los besitos, las galletas, las tortas (naranja, amapola, chocolate), panderitos y bizcochuelos, entre otros. Y en las temporadas navideñas preparan el tradicional panettone.

Pero este reconocimiento no era únicamente del empresario santandereano, también de sus mejores coequiperos: su esposa Isolina Rueda Pimiento, y sus hijos: Luis Gabriel, Diana Cecilia y Óscar Leonardo, quienes siempre estuvieron a su lado creciendo con la empresa familiar.

El legado que mantener

Francisco Antonio falleció el pasado mes de marzo y hoy en día Luis Gabriel y su hermana Diana Cecilia están frente a la empresa. El gran sueño del empresario era que el negocio continuara en manos de sus hijos, quizás esto hace que el trabajo sea mayor para ellos, porque tienen que dejar en alto un gran legado que les dejó su padre.

Luis Gabriel recuerda que en las vacaciones se iban a trabajar a la panadería y que si necesitaban un permiso debían ‘ganárselo’, por eso iban a colaborar.

“Nosotros ayudábamos empacando el pan y después ingresamos como operarios. Debíamos madrugar como todos los trabajadores, a las 4:00 a.m., iniciábamos laborales, porque el ejemplo empieza en casa”, cuenta Luis Gabriel.

Esto llevó a que sus hijos sintieran amor y compromiso por el negocio de la familia que hoy está en sus manos.

Saben que no es fácil hacer empresas y menos mantenerla; sin embargo, aseguran que es importante ser perseverantes a pesar de las adeversidades.

“Estamos en un mercado que no es fácil, que no hay gran apoyo a las pequeñas empresas o que la competencia es difícil, pero si uno trabaja con dedicación, entrega y respeto con el otro, sobrepasa cualquier obstáculo y crece”, enfatiza Luis Gabriel.

Como toda empresa tienen retos, entre ellos ha sido mantener la receta de sus productos, quizás el factor más importante de la marca. El empresario asegura que ante el más mínimo cambio, los clientes antiguos no dudan en reclamar, por eso cuidan estos detalles como oro, por ser la herencia de sus ancestros.

“Es un reto grande, ya que hasta la materia prima ha cambiado con los años, pero mantenemos el producto de la manera más tradicional”, resalta.

Un equipo que vale oro

De su padre también aprendieron el valor y respeto por su equipo de trabajo, por eso Luis Gabriel y Diana Cecilia cada día afianzan la relación con ellos, pues saben que un trabajador con la ‘camiseta puesta’, es un trabajador comprometido con lo que hace y con la empresa.

Actualmente, los productos de Delibipan llegan a Barranquilla, Barrancabermeja y San Vicente de Chucuri, a través de compradores indirectos; sin embargo, dentro de los planes en el mediano plazo está abrir un canal de distribución y llegar a más partes del país. Para esto, proyectan aumentar la producción y la planta operativa.

“Estamos en conversaciones con un distribuidor de supermercados, adaptándonos a las características que necesitan en cuanto al Invima y empaque para la durabilidad del producto”, cuenta Luis Gabriel.

Otro de los proyectos de la marca es diversificar los productos y ampliar su punto de venta, para ofrecer a sus clientes un espacio para deleitar su comida en compañía de un buen café.

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