lunes 07 de octubre de 2019 - 12:00 AM

El doctor y su rol como generador de desarrollo

Aunque hay avances, la generación de conocimiento a través de la investigación es aún muy incipiente en nuestro país. Sin una mayor articulación del sector productivo a la academia y el Estado y sin una mayor cosecha de doctores que egresen cada año de las universidades, el país seguirá su marcha a paso lento hacia el conocimiento, es decir, hacia su desarrollo. ¿Por qué nuestra sociedad necesita más doctores?
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En Colombia existen 16 doctores por cada millón de habitantes. El año pasado, por ejemplo, en nuestro país se graduaron tan solo 760 doctores. En Estados Unidos la proporción es de 67.000 por cada millón, en Alemania de 28.000 y en Reino Unido de 25.000.

En Colombia, el 90% de los doctores está vinculado a universidades públicas o privadas, centros de investigación, ONG, agremiaciones o asociaciones que gestionan el conocimiento.

Daniel Alfonso Sierra Bueno es uno de ellos. Este ingeniero eléctrico e ingeniero electricista UIS es Doctor en Ingeniería Biomédica de la Universidad de Connecticut en Estados Unidos, con beca de Colciencias. Con la UIS lleva 16 años vinculado como profesor adscrito a las escuelas de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y Telecomunicaciones, y desde hace tres años ocupa la Dirección de Planeación.

Y es que al hablar de un doctorado estamos hablando de un programa en investigación de alto nivel. Un doctor ha demostrado un proceso de formación e investigación riguroso a través de una tesis doctoral que tiene algunos resultados tangibles de investigación, como publicación en revistas especializadas o procesos de creación de conocimientos reconocidos (patentes – registros de propiedad intelectual).

“En la actualidad hablamos de una sociedad del conocimiento. El doctor es el líder del proceso de creación de ese conocimiento, su transferencia y apropiación a través de proyectos de investigación. Estamos en un entorno en el cual la sociedad se mueve gracias a la gestión del conocimiento como un todo”, explica el doctor Sierra Bueno.

En países desarrollados existe un buen porcentaje de doctores que se vincula en unidades de investigación y desarrollo o de innovación de empresas, pues estas dedican recursos para sus propios procesos de innovación, bien sea con apalancamiento de un centro o universidad, incluso de su propia unidad. En Colombia el panorama es diferente. La empresa privada busca resultados y retorno de la inversión en corto tiempo, cuando los tiempos del investigador son lentos; ese es el primer gran obstáculo.

“Decimos que el rédito lo necesita el empresario de una vez... pero si se mira a largo plazo, el dedicar un recurso significativo de su patrimonio a labores de investigación y desarrollo puede resultarle mucho más conveniente y eso es algo que en el camino se va viendo y precisamente es lo que se plantea como reto de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que ha visualizando esos aspectos que sabemos debemos trabajar”, agrega.

No obstante, “creo que de parte de ambos sectores existe la consciencia que tenemos que abrirnos e ir generando elementos de cooperación y confianza de unos en los otros, con los respectivos reconocimientos de los intereses de una parte y otra, que es fundamental para poder desarrollar eso”.

En nuestro medio existen experiencias relevantes de cooperación entre ambos sectores. La UIS, por ejemplo, en el tema de investigación y desarrollo tiene una experiencia de décadas con Ecopetrol ICP. “Hay doctores que realizan investigación y hay estudiantes de doctorado y maestría en colaboración, codirigidos entre unos y otros. Ecopetrol coloca recursos para poder generar estos procesos de desarrollo”, agrega el directivo de la UIS. También sobresalen desde la UIS otros grupos de investigación con proyectos de envergadura significativa ligados al sector productivo como el Instituto Proinapsa y el Cenivam, a cargo de la doctora Helena Stashenko.

Por su parte, desde Colciencias se ha trabajado en iniciativas para vincular doctores al sector productivo nacional. Incluso, hay convocatorias de incentivos tributarios para que las empresas desarrollen procesos de innovación, de investigación. “Como país se está mirando hacia el entorno cercano latinoamericano para ir mejorando. Estamos en un buen punto en el cual somos conscientes en la discusión de que es importante destinar recursos a ciencia y tecnología, y el cómo distribuimos una torta en la cual si quiero ampliar una parte, afecto a otra. Efectivamente es un camino que debemos apostarle entre todos”, expresa este doctor en Ingeniería Biomédica.

Camino por explorar

En un país como Colombia, con una historia de medio siglo vinculada a la violencia y con tantas desigualdades sociales, esto ha distraído el fomento de la educación; sin duda, es el resultado de todo un proceso, agrega. En el entorno latinoamericano Colombia está rezagada en formación doctoral porque esto implica colocar recursos; no obstante, se ha ido creciendo.

Como parte de la política de crecimiento vertical 2008-2018, la meta de la UIS era ofrecer 10 doctorados. La meta se cumplió, pues hoy cuenta con 10 programas de doctorado, y en este momento hay siete propuestas de intención, es decir, en estudio. Hace diez años eran cuatro los programas a este nivel que ofrecía la UIS.

“En la medida que tenemos más generación de conocimiento, más productos y apropiación del conocimiento es que se tiene un apalancamiento para tener índices de desarrollo humano mejores, naturalmente con el referente de pensar en aspectos de equidad de transferencia a los territorios”, afirma este doctor.

Brasil, Chile, México y Argentina, con todas las condiciones de tipo social y político, es decir, con todas las ventajas y desventajas, son países que han generado desarrollo en los últimos años y que tienen un índice de producción de conocimiento superior al de Colombia. Sin duda, el desarrollo que vive nuestro país requiere más de 16 doctores por cada millón de habitantes y muchos más vinculados al sector productivo.

Por eso, desde las aulas se hace una fuerte labor de iniciación científica con los más jóvenes y desde la universidad se llega a ellos con clubes de ciencia o el Grupo Halley de la UIS. “Hoy hay chicos con talento académico, que se mantienen y nos permite entregar a la sociedad físicos de muy alta calidad y, naturalmente, tener un semillero de investigadores para estudios de maestría y doctorados en esa línea; es el reto de crear ese sueño en los jóvenes de que pueden ser científicos”, puntualiza el doctor Sierra Bueno.

“Soy formado en la educación pública y siento ese compromiso de retribuirle al país. Parte de esa contribución es quedarnos e ir patinando, de pronto a otro nivel de lo que se podría hacer en otro entorno, pero sí generando conocimiento. Los colombianos que están afuera son nuestros aliados y a través de ellos generamos nexos de colaboración”.

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