viernes 11 de diciembre de 2020 - 8:55 AM

‘Es necesario dar un salto al vacío para alcanzar los sueños’

A principio de septiembre, cinco meses después de declarada la pandemia por el COVID-19, Laura Camila Romero Martínez armó maleta, dejó atrás su trabajo y familia, y se fue a Francia a seguir conquistando sus objetivos: aprender la lengua de Moliére y estudiar un programa de posgrado. Esta es su historia.
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Laura Camila Romero Martínez no cambió su proyecto de vida por la pandemia que vive el planeta; sólo lo adaptó a las circunstancias, y si todo se daba sabía que la mano amorosa de Dios estaba despejando el camino.

Así, poco a poco desde mayo último logró que se abrieran una y otra puerta que le hizo saber que, como lo había proyectado, 2020 era el año para irse a Europa a seguir aprendiendo y fortaleciendo su perfil profesional.

Desde Francia, esta magíster en Políticas Públicas y Desarrollo egresada de la UNAB y con 10 años de experiencia laboral, compartió con Posgrados el valor de esta experiencia académica que hoy vive en la afamada la Sorbonne (La Sorbona) junto a alumnos de todos los continentes.

Para esta Comunicadora Social de la UNAB, que domina el español e inglés, es claro que los obstáculos siempre existirán a lo largo del camino, por eso afirma que “los proyectos inician hoy, no mañana”.

Posgrados: ¿Cómo fue planeando este proyecto académico... o fue circunstancial?

Laura Camila Romero: Desde siempre he tenido, podría decirse, fascinación por el estudio, y desde muy joven anhelé poder estudiar en el exterior; Europa ha sido el continente que constantemente ha estado presente en mi mente para el desarrollo de mis proyectos académicos.

En este caso particular elegí Francia, pues cuenta con una excelente calidad educativa. En cuanto a la planeación del proyecto como tal, me tomó cerca de un año para poder organizar todo lo referente a documentación (traducción títulos, apostille), recursos económicos, postulación a las universidades públicas, proceso con Campus France y la Embajada de Francia para el proceso de la visa, entre otros aspectos.

P.: El primer paso es aprender el francés. ¿Qué le deja hoy esa experiencia a sólo semanas de haber comenzado?

L.C.R.: “Empecé el 21 de septiembre el Diploma Universitario en Lengua Francesa (DULF) en la Université Sorbonne Nouvelle Paris 3. Este curso lo realizaré por dos semestres y son 16 horas de clase a la semana, más cuatro horas adicionales de trabajo autónomo para reforzar el proceso de aprendizaje.

La experiencia con mis compañeros ha sido agradable no sólo porque todos compartimos el mismo deseo de aprender el idioma, sino también por el ambiente multicultural que se vive al interior del salón de clases pues somos alrededor de 20 personas de Egipto, Turquía, Albania, Rusia, Irán, Paquistán, Taiwán, Vietnam, China, Ecuador, Brasil, Chile y Colombia.

P.: ¿Cómo fue el proceso de admisión y cómo accedió al programa.. fue una beca o recursos propios?

L.C.R.: Este proyecto académico lo realizo con recursos propios. El proceso de admisión inició en el mes de mayo y para aplicar específicamente a la Sorbonne Nouvelle, las inscripciones estuvieron abiertas solo un día en un horario específico.

Luego de este proceso se me indicó la fecha y hora de un test online de nivel de francés y después me realizaron una entrevista por video llamada la cual podría desarrollarse en inglés, francés o español, esto para conocer mi perfil académico y profesional, y las motivaciones que me llevaban a postularme como estudiante para el DULF.

“Siempre será posible solventar las dificultades, tal vez no sea fácil ni rápido, pero al final puede lograrse”.

P.: ¿La pandemia en algún momento debilitó la decisión de estudiar fuera del país?

L.C.R.: Este 2020 fue el año que yo había trazado para lograr ese sueño, que era irme a estudiar a París, y cuando empezó toda la contingencia mundial por COVID-19 y ya en Colombia empezó la cuarentena obligatoria y todas las medidas restrictivas, claro que tuve temor porque ese proyecto pudiera aplazarse.

Sin embargo, Dios siempre me mostró pequeñas puertas que se iban abriendo para mantener la esperanza viva respecto que a pesar del caos que se vivía en el mundo, sí era posible viajar y estudiar. La primera correspondiente a que las universidades acá en Francia estaban llevando a cabo su calendario de inscripciones en línea y mostraban una actitud que sentí muy positiva frente a la evolución de la pandemia.

Segunda, la reactivación del servicio de visas (en Colombia estuvo cerrado desde marzo hasta finales de junio). Cuando pude hacer mi proceso (viajó por tierra y tuvo que cumplir una de las 43 excepciones) fue otro indicio de que iba por buen camino.

Y la tercera, sin duda, la llegada de mi pasaporte con la visa. Llevaba casi un mes esperando el documento, pues luego de haberme presentado, la impresión de las visas se detuvo por alrededor de tres semanas dado que la embajada estaba esperando instrucciones del gobierno francés respecto al proceso de ingreso de los estudiantes extranjeros.

P.: Después de aprender el idioma, qué estudio de posgrado piensa cursar.

L.C.R.: Mi idea es realizar un doctorado relacionado con Comunicación, Políticas Públicas o Educación, dado que con estas tres áreas del conocimiento he estado relacionada no sólo desde mi formación académica, sino con mi trayectoria profesional.

P.: ¿Cuál es el ‘plus’ de estudiar un programa de posgrado fuera del país?

L.C.R.: Considero tiene que ver con la visión y la nueva perspectiva que se adquiere con otro sistema de educación superior, lo cual permite que el profesional pueda ser más crítico, creativo y aporte de manera más pertinente a la organización o empresa. Además, que no es sólo el conocimiento per se que se adquiere al estudiar un posgrado en el exterior, sino es la experiencia cultural que rodea todo el proceso académico lo cual hace que este tenga una gran riqueza personal.

P. Cuál es su mensaje a quienes están postergando sus estudios de posgrado...

L.C.R.: Los proyectos inician hoy, no mañana, el COVID-19 va a seguir estando presente y no podemos detenernos. Así que, si están pensando en continuar con su formación, lograr mayores competencias académicas, profesionales y personales, no hay que dudar y hacer tangible ese propósito de estudio a pesar de las vicisitudes que puedan estar ocurriendo.

P.: Cómo profesional, que aprendizaje saca de esta crisis...

L.C.R.: Con esta crisis confirmo que todo es posible, con Dios, esforzándose cada día, siendo persistente y teniendo un deseo genuino por aprender, conocer y vivir nuevas experiencias que aporten a tu vida personal y profesional. Es necesario dar un salto al vacío para que los sueños se puedan alcanzar.

El inglés es el idioma que les permite a todos los alumnos comunicarse entre sí, mientras que con los profesores es el francés.

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