domingo 18 de abril de 2021 - 12:00 AM

Liderazgo en tiempos de reentrenamiento profesional y desafíos

La pandemia trajo diferentes desafíos para los profesionales de todas las áreas. Estos debieron reinventarse en medio de la coyuntura y, más que dominar su campo de acción, su reto es el de manejar habilidades blandas e inteligencia emocional para fortalecer su rol de líderes.
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El 2020 quedará marcado como un sinónimo del COVID-19 y las crisis económicas y de salud que desencadenó este virus. No obstante, también se recordará como el año en el que la reinvención y el mundo digital fueron la pauta en desarrollo de tecnología y formación de profesionales vanguardistas para el manejo de estas herramientas.

De ahí que los programas posgraduales hayan integrado espacios académicos en los que involucran dos tendencias de formación corporativa o reentrenamiento de los colaboradores. Por un lado, se trata del reforzamiento, más conocido como reskilling, de las habilidades blandas, que tradicionalmente deben caracterizar al posgraduado para ser un líder. También se trata de perfeccionar (upskilling), otras que serán necesarias para afrontar un entorno con mayor ambigüedad, incertidumbre, complejidad y volatilidad, según indican los expertos.

“Aquellas que será necesario perfeccionar tienen que ver con la empatía, flexibilidad mental o voluntad de hacer las cosas de manera diferente, la agilidad de aprendizaje que incorpora las dos anteriores (empatía y flexibilidad), la toma de decisiones basada en datos y el adecuado manejo de presupuestos ajustados”, explica Édgar Ibarra Ayerbe, director de la Especialización en Gerencia Estratégica de la Universidad de La Sabana, programa que se oferta en Bucaramanga por la Cámara de Comercio.

Y es que para formar líderes, no sólo se necesita de conocimientos en un área específica, pues desde hace unos años la formación en el ser ha tomado gran relevancia. “En los profesionales integrales la inteligencia emocional les ayuda a construir mejores relaciones y hacer que las cosas funcionen mejor. Por ejemplo, un gerente tiene que introducir un cambio significativo, su conocimiento de cómo reaccionan las personas al cambio podría orientar sobre la elección más idónea del camino a seguir para abordarlo con éxito”, destaca Ibarra Ayerbe.

Mayor rigurosidad

Hoy por hoy los procesos de selección para altos cargos directivos y gerenciales son bastante rigurosos, pues el mundo es más exigente y, así mismo, requiere de profesionales de alto calibre. “Antes el enfoque era en cuántos años de experiencia se tenía, cuántos en cargos directivos, cuántos estudios, es decir, aspectos cuantificables de forma tangible y las habilidades o competencias blandas no eran importantes. Ahora esas cualidades han tomado mucha fuerza y son parte clave de los procesos de selección y reclutamiento”, explica Ludy Yaneth Mendoza Sandoval, directora Académica de Uniminuto regional Santanderes.

En ese sentido, la vocera de Uniminuto asegura que la formación en el ser ha ganado relevancia en las compañías, ya que previamente “estábamos orientados hacia el logro de metas y nos olvidábamos que antes de trabajar con máquinas, trabajamos con personas, y si el ser no está motivado, los resultados no van a ser los mejores”.

Por eso, dentro de los principales ajustes que han integrado los programas de posgrado se encuentran la adaptación del análisis de casos para desarrollar habilidades de pensamiento crítico, disruptivo y con enfoque de sostenibilidad. “Reforzar la valoración del ser y su reconocimiento como creador del capital intelectual en las organizaciones no corresponde a una asignatura dentro del pénsum de un programa de posgrado, sino a su transversalización e integración en todo el proceso formativo”, resalta el Director de la Especialización en Gerencia Estratégica.

Es de resaltar que las competencias blandas y la inteligencia emocional son pilares fundamentales de un líder, ya que de esta manera lograrán “adaptarse al cambio de manera no sólo rápida, sino efectiva y podrán tener la capacidad de reconocer sus propias emociones, las de los demás y diferenciar entre los diferentes sentimientos y emociones, pudiendo ordenarlos y catalogarlos, así como poder modificar o cambiar una emoción o sentimiento, cuando sea necesario, en función de las circunstancias”, puntualiza la Directora Académica de Uniminuto seccionales Santanderes.

Competencias de un líder

De acuerdo con Ludy Yaneth Mendoza Sandoval, directora Académica de Uniminuto regional Santanderes, para ser un líder se necesitan desarrollar las siguientes competencias y habilidades:

- Comunicar con claridad.

- Saber motivar a los demás.

-Gestión y coordinación.

-Delegar y fomentar el trabajo en equipo.

-Compromiso.

-Empatía.

-Innovación.

-Analizar y resolver.

-Reinventarse.

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