sábado 06 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Adiós a la Biblia del Folclor

Alguna vez, para que hablara acerca de las tradiciones de Santander, de su organología y de la diversidad de costumbres en un territorio tan pequeño quisimos invitarlo a una actividad cultural importante, y su respuesta fue contundente: 'Estoy encantado con la invitación porque Santander ha sido una de las regiones más interesantes por la riqueza que aporta al folclor y a su conservación; ¡pero me tienen agua caliente!'. El maestro Guillermo Abadía Morales era hipotérmico, y sin reparo alguno se cubría permanentemente y acudía a sus compromisos con guantes parameros, aun en tierra caliente.

El maestro Abadía deja un gran legado a la cultura colombiana, pues dedicó su vida y sus obras a la investigación y a la difusión del folclor colombiano. Fue profesor y director del Centro de Estudios Folclóricos de la Universidad Nacional de Colombia, secretario de la Junta Nacional de Folclor y coordinador de folclor en el Centro de Documentación Musical del Instituto Colombiano de Cultura. Autor de más de 25 libros sobre cultura musical, folclor e identidad, su obra de mayor acogida es el ‘Compendio general de folclor colombiano’, mejor conocido como ‘la Biblia del Folclor Nacional’. Realizador de una importante serie de programas didácticos en la Radiodifusora Nacional de Colombia sobre la diversidad de aspectos comprendidos en lo que llamó ‘Árbol del folclor colombiano’.

Guillermo Abadía Morales estudió farmacia y medicina durante cinco años en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, y por su participación educativa en la región de la selva chocoana se acercó por primera vez a la cultura popular y tradicional del país. Durante más de diez años convivió con 17 tribus indígenas colombianas para estudiar sus formas de vida y sus costumbres, y clasificó las 105 tribus indígenas en 9 familias lingüísticas, además de su localización exacta, conocida como ‘Clasificación Abadía’, como primer paso para el estudio etnográfico en la historia de Colombia.

Abadía llegó luego a la Universidad Nacional de Colombia, a la facultad de Artes, en donde fue Profesor Especial del Conservatorio de Música durante 22 años y director del Centro de Estudios Folclóricos, así como secretario general de la Junta Nacional de Folclore. Por su aula de clase pasaron más de 9.000 alumnos, instruidos en el área de la música folclórica colombiana y adquirieron el sentido de aprecio y respeto por la tradición ancestral y el saber popular. Durante su permanencia en la Universidad, organizó el Museo Organológico de Colombia, al que donó su colección privada de instrumentos musicales. En compañía del poeta Jorge Rojas, en un proyecto conjunto, decidió adelantar gestiones para fundar una entidad que se encargara de regir y fomentar las expresiones culturales de Colombia. De ahí nació el Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, y allí trabajó durante 26 años, en el área educativa, como asesor del Centro de Documentación Musical. Se retiró del cargo por disposición oficial para darle paso al ahora Ministerio de Cultura.

Guillermo Abadía Morales fue el primer locutor de la radio HJN, que luego se transformó en la Radiodifusora Nacional de Colombia, y desde el día de su fundación fue su colaborador intelectual. Desarrolló sus programas semanales ‘Actualidad folclórica’ y ‘Cursillos de folclor’, dirigidos a jóvenes y adultos, para formarlos en saberes de tradición e identidad. Estos programas estuvieron al aire durante 64 años, hasta que por decisión oficial la Radiodifusora dejo de serlo y se convirtió en Rtvc. Esta labor educativa en la radio es única en América y quizás una de las pocas en el mundo. Fueron más de 7.000 programas durante más de 60 años, dedicados exclusivamente a la educación en valores y saberes de la cultura popular e indígena.

Abadía fue profesor universitario de más de 20 universidades de Colombia, entre las cuales están la Universidad del Rosario, Santo Tomás, Universidad del Valle, Universidad de Antioquia y Universidad Javeriana.

De su matrimonio en 1951 con Marina Rey Matiz nacieron nueve hijos. Uno de ellos, Juan Leonardo, se ha encargado de impulsar su trabajo a lo largo de los últimos 15 años y trabajar en pro de uno de los sueños aún no cumplidos del Maestro: crear su propia fundación cultural para la divulgación educativa de su obra a lo largo y ancho del mundo.

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